Un hombre muere en un forcejeo con la policía en Pasadena

La víctima es un hombre afroamericano que tenía problemas mentales y se había armado con un cuchillo
Un hombre muere en un forcejeo con la policía en Pasadena
Varios vecinos y manifestantes se ha reunido en el lugar de los hechos para pedir respuestas (Foto: KTLA via Twitter)

Un hombre afroamericano de 36 años, identificado como Reginald Thomas, falleció el viernes tras ser impactado por un taser (choques eléctricos) y reducido por la fuerza por agentes de la policía de Pasadena, generando protestas y descontento por parte de familiares y la comunidad que se congregó en el lugar para repudiar su muerte.

La policía recibió una llamada hacia las 2:20 a.m. que alertaba de un disturbio doméstico, pero como se realizó desde un teléfono móvil los agentes no pudieron rastrear inmediatamente la localización. Una segunda llamada se produjo unos 35 minutos más tarde y proporcionó una ubicación, el número 250 de Orange Grove Boulevard, y alertó de que el sospechoso estaba armado.

Cuando los agentes acudieron al lugar de los hechos encontraron a Thomas portando un cuchillo y un extintor. El hombre no soltó el arma cuando los agentes se lo ordenaron y tampoco respondió a sus llamados para que se entregara.

Los agentes emplearon un táser contra él y consiguieron que soltara el extintor, pero entonces Thomas intentó entrar en una casa en cuyo interior había gente, según el parte policial. Al parecer, la pareja de Thomas y dos adolescentes se encontraban en el domicilio.

De acuerdo con el testimonio de su pareja, el hombre cerró la puerta en la cara de los agentes pero éstos consiguieron abrirla, dijeron a los demás ocupantes que salieran y emplearon fuerza física para reducir a Thomas.

Cuando se dieron cuenta de que no respiraba, le practicaron CPR (primeros auxilios) hasta que llegaron los paramédicos que también le suministraron medidas de auxilio, pero no consiguieron reanimarlo y falleció en la escena. Está pendiente la autopsia para determinar las causas de la muerte.

Según la pareja de Thomas, Shainie Lindsay, que está embarazada de 6 meses,  éste sufría trastornos mentales y se encontraba ido en el momento de los hechos, por eso no hizo caso a los agentes. Según su testimonio, fue el propio Thomas el que llamó a la policía para denunciarse a sí mismo y pedir ayuda.

Lindsay también afirmó que éste no había sido el primer incidente que la policía local tenía con Thomas, y que por tanto sabían que sufría desequilibrios. La mujer tenía cuatro hijos menores con la víctima, además del que está en camino; y afirmó que Thomas era padre también de otros cuatro hijos.

Manifestantes y vecinos de la zona se congregaron en el lugar de la escena para protestar y exigir respuestas sobre los hechos ocurridos. El caso ha generado tensión en un contexto de descontento civil por las numerosas incidencias de brutalidad policial contra la población afroamericana, entre las que destaca el reciente asesinato en Charlotte que dio pie a protestas que se prolongaron varios días.

Investigadores del sheriff del condado de Los Ángeles está llevando a cabo una investigación para esclarecer los acontecimientos.

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