Amber Rose lidera una marcha contra el “slut shaming” en Downtown L.A.

La modelo ha encabezado por segundo año consecutivo esta marcha en protesta contra la discriminación sexista
Amber Rose lidera una marcha contra el “slut shaming” en Downtown L.A.
La segunda edición del Slut Walk, la "marcha de la NO vergüenza", busca concienciar sobre la cultura de la violación (Foto: Affinity Magazine via Twitter)

La modelo, actriz y activista feminista Amber Rose ha recorrido las calles de Downtown Los Ángeles junto a un nutrido grupo de manifestantes para protestar contra el “slut shaming”, la demonización de la sexualidad de las mujeres que está entroncada con la llamada “cultura de la violación” que, entre otras cosas, culpabiliza a las víctimas de abusos sexuales.

La protesta surgió, de hecho, como respuesta a la declaraciones de un policía de Toronto que en 2011 espetó a un grupo de jóvenes estudiantes preocupadas por su seguridad en los campus universitarios que “si no querían que las violasen, no deberían vestirse como guarras”. La idignación que se generó resultó en un movimiento extendido por varios países.

El año pasado se celebró la primera edición del Slut Walk organizado por Rose, que en esa ocasión ocupó las calles de West Hollywood. Este año los manifestantes comenzaron su recorrido en Pershing Square y entre los asistentes se pudo ver a personalidades como Blac Chyna, Perez Hilton o Kendra Wilkinson Baskett.

Armadas con carteles, vestidas de manera que ridiculizaba la justificación de la violencia sexual por la ropa de las víctimas y con eslóganes sexistas escritos en el cuerpo, decenas de personas de todas las razas, orientaciones e identidades sexuales se sumaron a Rose para protestar contra la culpabilización de las víctimas, las etiquetas peyorativas y la desigualdad de género.

Rose explicó en mayo que muchas personas habían malinterpretado el significado del primer Slut Walk, en 2015. “La gente asumió que hacíamos la marcha para promover la prostitución o la promiscuidad, lo cual es realmente estúpido“, afirmó Rose en declaraciones a la revista People.

Apoyándose en estadísticas que señalan que 1.8 millones de menores en Estados Unidos han sido víctimas de agresiones sexuales o una de cada cuatro estudiantes universitarias han sufrido un violación o intento de violación, la marcha busca protestar contra la violencia sexual y se espera que el año que viene se celebre una nueva edición.

El evento fue financiado por medio de donaciones realizadas a través de su página en Crowdrise, que llegaron a los $22,000.