Defensor de la imagen pública del latino

Allá donde aparece un latino públicamente, se aguanta que se le asocie con violencia, inferioridad, se haga un chiste fácil, o algo más feo
Defensor de la imagen pública del latino
Los republicanos necesitarán 40% del voto latino para recuperar la Casa Blanca.
Foto: Archivo

Are you a citizen? es una pregunta que puede tener variadas interpretaciones. Por ejemplo, si se le hace solo y exclusivamente al único personaje hispano de una película tan aparentemente inofensiva como “The Proposal”. Hasta los guionistas de Hollywood se muestran contaminados por la situación social y se lanzan a hacer una secuencia facilona que presupone que todos los hispanos son candidatos a la indocumentación. Hace falta un Defensor de la imagen pública del latino en los medios de comunicación que vea por los ojos de todos.

Las próximas elecciones y la hispanidad de Colón sirven para preguntarnos por las aspiraciones del hispano. La primera observación es alarmante. La contribución del latino al futuro del país parece circunscribirse a la regularización de ocho millones de indocumentados hispanos. El resto de hispanos, cincuenta millones de ciudadanos, o no tienen nada que decir o se les marea como a la perdiz.

Allá donde aparece un latino públicamente, se aguanta que se le asocie con violencia, inferioridad, se haga un chiste fácil, o algo más feo. Esta imagen no se combate oficialmente. Decir que un candidato es un xenófobo no cambia las cosas pues otro puede decir lo contrario. Son palabras. Por eso es necesaria la figura de un Defensor de la imagen del latino. Es perentorio un cargo oficial que revise los abusos públicos y contribuya a forjar una imagen verdadera e informada del latino.

Igual que no se permite poner un cuerpo desnudo en una red social, se debe regular la ofensa gratuita a un grupo humano. Es intolerable.

En estos días en que se celebra, o en que se solía celebrar, la Hispanidad, te sacan en los supermercados productos italianos para conmemorarlo.

Cristóbal Colón fue un emigrante de una región llamada Génova que fue acogido en diferentes cortes reales. La más importante España. Allí, como español, pues si no hubiera sido con esa nacionalidad no hubiera podido ejercer los puestos de responsabilidad que tuvo, llegó a un lugar que hoy llamamos América: nombre poco afortunado que hay que achacar a un cosmógrafo mal informado. Los descendientes de Colón siguen siendo españoles, y siguen viviendo en España.

Colón es parte de la herencia del latino. Si los italianos quieren celebrarlo está bien, pero una cosa es segura, si no hubiera sido español no estaríamos celebrando nada. ¿Quién defiende la historia de los latinos? Si esto ocurre con algo tan obvio como Colón, qué no será necesario hacer con la imagen del latino de a pie.

Es un buen momento para recapacitar y acertar en decisiones que pueden cambiar el futuro de este país y del planeta. El latino que no está de paso debe empezar a ejercer de ciudadano.


Luis Silva-Villar es catedrático de lengua y lingüística en la U. de Colorado CMU.
lenguaporoficio@gmail.com