Coalición busca detener la construcción de una cárcel de mujeres en Lancaster

Aseguran que el área está contaminada y que es más probable contraer la enfermedad de la fiebre del valle

“¡No más cárceles!”, fue la frase que hoy por la mañana coreaba a voz en cuello un grupo de personas para exigir el alto a la contrucción de un centro de detención de mujeres en Lancaster.

La coalición LA No More Jails, que busca detener la expansión de cárceles, se reunió frente al edificio de la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles para pedir que desistan de construir dicho lugar de reclusión, en el ya existente pero deshabitado centro de detención Mira Loma.

El grupo, que reunió participantes en su mayoría latinos y afroamericanos, dice que la tierra donde se quiere expandir la cárcel —que fue utilizada en el pasado como un centro de detención de inmigración— está contaminado y es dañino para la salud de las mujeres.

Fue por esta razón que algunos manifestantes vestían trajes blancos para simular que se protegían de materiales peligrosos que cargaban en sus manos.

Aurelia Ventura.
Algunos manifestantes llevaron trajes de protección contra químicos como este (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Sumado a esa queja, denunciaron que la localidad es demasiado lejos de los lugares donde viven los familiares.

“Yo tengo amigas en las cárceles y es muy triste ver que sus hijos no las pueden visitar”, dijo Gloria González de la Coalición Juvenil de Justicia.

“¿Por qué no construyen mejor centros comunitarios o de rehabilitación para los jóvenes? Programas de después de la escuela o guarderías con todo ese dinero”, cuestionó la joven, de 21 años de edad, acerca de los $2,000 millones que los supervisores quieren utilizar en la construcción de más cárceles en vez de invertirlos en programas de prevención.

A principios de este año, la Junta votó para aprobar la construcción del centro de Lancaster como parte de un plan para actualizar las cárceles del condado.

Los funcionarios del área dicen que la cárcel ocupará alrededor de 46 acres y sustituirá el centro de detención de mujeres en Lynwood que se encuentra sobrepoblado.

 / Foto: Aurelia Ventura
Autoridades dijeron que las reclusas del centro de detención de Lynwood serían trasladadas a Lancaster (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Otra inquietud

Un informe elaborado por Californians United for a Responsible Budget (CURB) demuestra que la cárcel de mujeres planea construirse en una zona donde la fiebre del valle, una enfermedad transmitida a través de la inhalación de esporas de hongos que se encuentran en la tierra, es más común.

El hongo penetra en el organismo a través de los pulmones y puede causar síntomas del resfriado y la gripe, explica el departamento de salud pública del condado de Los Ángeles. La enfermedad es más probable en áreas áridas o semiáridas y con temperaturas calientes.

Aunque la enfermedad, cuyos síntomas son fiebre, tos, fatiga, sudores nocturnos y dolores musculares, es rara, puede llegar a ser grave, según informó la entidad.

Sus cifras demostraron que en 2014 se contaron 108 casos de fiebre del valle en el condado de Los Ángeles, cifra que representó un aumento respecto al año anterior. La mayoría de las personas infectadas eran del Valle del Antílope y partes del Valle de San Fernando.

Aurelia Ventura/ La Opinion)
Activistas buscan detener la construcción del centro de detención de mujeres que costará cerca de $2,000 millones (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

“No somos desechables”, dijeron los miembros de la coalición antes de entrar a la reunión de la junta de supervisores y dijeron que presentarían el informe para demostrar a lo que se enfrentarían si se construye el centro en lo que ellos consideran es un área tóxica.

Durante la conferencia de prensa se leyó un testimonio de una presa que se encuentra en el centro de detención de mujeres de la ciudad de Chino quien habló de su tragedia antes de ser diagnosticada con la fiebre del valle y su oposición ante la construcción en Mira Loma.

“Yo estaba desesperada y tenía mucho dolor por meses. Los doctores me decían que tenía un resfriado y no me querían examinar”, dijo en su comunicado la persona identificada como Kathy.

Ante el dolor irresistible y la falta de atención, Kathy dijo que en abril intentó suicidarse en las regaderas del baño y al ser llevada al hospital los doctores notaron que sus pulmones estaban dañados.

“El caso es que pasé más de un año sin ser tratada a causa de la fiebre del valle y pude haber muerto”, dijo. “Ahora debo usar medicina antihongos de por vida”.

Salena Coleman, de 46 años, dijo que en el 2009 estuvo encarcelada por 17 días en el centro de Mira Loma y debido a la ubicación no pudo tener visitas.

“Era una cárcel sobrepoblada, no teníamos privacidad”, dijo Coleman quien adicionalmente sufrió la muerte de su hija mientras ella estaba encarcelada y no la dejaron salir para ir a verla.

Los miembros de la coalición dijeron que la cárcel esta “inmensamente defectuosa” y pone en grave amenaza la salud y seguridad de los detenidos.