Cuando el sexo está de luto…

Algunas mujeres deciden no tener más relaciones sexuales ni sentimentales luego de una decepción amorosa
Cuando el sexo está de luto…
Foto: Shutterstock

Hay quienes bajan la persiana después de una decepción amorosa o una relación intensa mal cerrada, o trágicamente terminada. En esas mismas circunstancias otras personas deciden renunciar solo a las relaciones de pareja y toman al sexo como un ejercicio deportivo necesario para mantener en forma las hormonas, que al fin y al cabo no tienen la culpa de lo que le pasa al corazón.

Hace unas semanas, antes de sentarnos con amigos a ver una obra de teatro que a todas luces parecía pésima, mientras esperábamos en el foyer una colega especializada en espectáculos nos recomendó La Vagina Enlutada. Ya de entrada el título sonaba encantador y poético, pese a su connotación “funesta”.

Más ganas me dio de verla cuando supe que el autor es el doctor Walter Ghedin, reconocido sexólogo, autor de varios libros y ahora revelado dramaturgo. No cualquiera sabe explorar los recovecos de la psicología femenina contemporánea sin caer en costumbrismos, chabacanerías y lugares comunes, si bien es cierto que a la mayoría de los seres humanos nos pasan y nos preocupan las mismas cosas.

Como soy fan de la actriz Silvia Pérez, emblema erótico de los 80 devenida en destacada actriz, protagonista de la obra, partí un domingo hasta el teatro donde la obra se presenta en Buenos Aires. Se trata de una pequeña pieza coral en la que cinco amigas de distintas edades se encuentran en la estación de un pueblo de provincia.

Motivadas por el tedio de la espera van soltando confesiones y, como el tren sigue demorado, empiezan a asomar las causas por las que cada una decidió bajarle la cortina a las relaciones sentimentales y carnales.

Miedos, complejos, inseguridades y culpas, el cuerpo, la edad, el sexo, todo eso que creemos que solo a uno le pasa y que en rigor les pasa a todos, con distintos matices y consecuencias, son tratadas con argumento y humor. El título resulta una metáfora perfecta, pero si bien la razón del luto es definitiva, al final queda claro que el luto no es para siempre….

Si pueden conseguir el texto o darse una vuelta por Buenos Aires, véanla. Arriba, el video con una mini entrevista que le hizo Catalina al autor, que explica mejor nadie su mirada sobre este fenómeno de enlutarse por completo y convencerse sin razón de que “ya no hay hombres”