Donald Trump, en guerra contra su partido republicano

Rechazado por más copartidarios en los últimos días, el magnate anuncia venganza contra los que lo critiquen o se le opongan y dice que ahora "está libre de cadenas".
Donald Trump, en guerra contra su partido republicano
Sus partidarios más fieles siguen con Donald Trump, pero el liderazgo de su partido aún busca la manera de sostenerse en la cuerda floja entre apoyar su candidatura y alejarse lo suficiente para sobrevivir una debacle electoral (Photo by Joe Raedle/Getty Images)

Donald Trump está en guerra y esa, al parecer, será su forma de operar en las cuatro semanas que quedan hasta las elecciones.

La declaración de guerra no es hacia su contendiente demócrata Hillary Clinton, con quien ya está en confrontación total desde hace tiempo.

La guerra sin cuartel es contra su propio partido republicano cuyo liderazgo dijo en las últimas horas que enfocará toda su atención en defender sus mayorías en el Congreso, al tiempo que dio carta abierta a los candidatos en todo el país para hacer lo que les convenga mejor respecto al magnate.

A principios de esta semana, Trump dejó entrever que se siente “libre de las cadenas para luchar por el tipo de país que quiero”.

Lo que esto significa está por verse, pero el candidato había dejado entrever que llamaría a sus seguidores a no votar por los republicanos candidatos al senado o congreso que le hayan retirado su apoyo.

Esto podría hacer más difícil que estos ganen y retengan su mayoría en el senado federal, e incluso lleguen a perder mucho terreno en la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen un gran margen de ventaja en curules.

La vocera de Trump Katrina Pierson, dijo este lunes que estaba recibiendo “una avalancha de mensajes, de gente pro Trump que votará por él pero no por otros candidatos del partido”.

David Johnson, un asesor republicano dijo que el partido enfrenta “un desastre” que va a requerir la reconstrucción total de esa tolda política.

“Va a ser peor que lo que enfrentó el partido después de la derrota de Goldwater en 1964 y también después de la renuncia del presidente Nixon y Watergate en 1974”, dijo Johnson.

Trump está perdiendo terreno en las encuestas, pero los republicanos que son candidatos al senado en estados como Nevada, Pennsylvania, New Hampshire e Indiana necesitan esos votantes para prevalecer en sus contiendas y mantener su mayoría en esa cámara.

El propio Trump ha implicado en sus mensajes públicos que tomará venganza contra muchos de esos candidatos por haberlo rechazado tras ser revelado el viernes el audio de Trump asegurando que podía “agarrar a las mujeres” en sus partes íntimas por ser famoso.

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/785120729364922369

Si esto sucede, los republicanos podrían perder mucho terreno, pero también ganar un futuro sin Trump, diciendo que al menos al final no trabajaron por la elección de él sino de otros republicanos.

Johnson indicó que después de las elecciones, que muchos expertos republicanos ya dan por perdidas, “quedarán dos facciones” en el partido y una lucha a muerte por la presidencia del Comité Nacional Republicano, que podría recaer en una mujer como Carly Fiorina.

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