Grupos feministas se oponen a legalizar la prostitución en la CDMX

Organizaciones de académicas y organizaciones civiles consideran que es un “grave” error que atenta contra los derechos humanos de las mujeres
Grupos feministas se oponen a legalizar la prostitución en la CDMX
Prostitución
Foto: Archivo

MÉXICO – El gobierno de la  Ciudad de México trabaja a contrarreloj para lograr por primera vez su propia constitución y empatar la promulgación con las festividades del centenario de la Constitución nacional (el 5 de febrero próximo) aunque en el camino levanta alarmas en temas polémicos como la prostitución.

Así, mientras la propuesta del proyecto de la carta magna de la capital mexicana pretende reconocer a la actividad como un “trabajo sexual, voluntario y autónomo”, organizaciones de académicas y organizaciones civiles feministas consideran que es un “grave” error que atenta contra los derechos humanos de las mujeres.

“No podemos sustraer las historias de vida de las personas que ejercen la prostitución del imperio patriarcal, la desigualdad de género y las redes de explotación”, dijo Roberta Flores, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

“Equipar a la prostitución con un trabajo legal es un espejismo porque no cambia las historias de vida de las mujeres”.

Pero más allá de su postura, que hicieron oficial en una carta firmada por 51 mujeres estudiosas del tema, a este grupo de activistas les preocupa la “precipitación” con que se pretende hacer frente al problema y sin profundizar en él, según expusieron en una conferencia de prensa previo a la aprobación del dictamen.

“Ni siquiera existen cifras extraoficiales”, dijo Veronica Caporal, directora en la Consultoría para la Investigación, Formación e Incidencia Política. “Nosotros queremos que haya foros y se haga un estudio del perfil de los grupos (de prostitutas), quien los dirige y cuántas son: también tienen derecho a expresar su voz”.

Hace años que las políticas públicas de la CDMX se encaminan a regular el sexoservicio, como lo denominan. Desde 2007 se han presentado  tres iniciativas ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y desde 2014 se otorga permisos a quienes los soliciten, sin embargo, ahora se pretende regular en zonas específicas y bajo reglamentos “impenetrables” al crimen organizado.

“Debemos considerarlas como una oportunidad económica, no como un estorbo”, argumentó recientemente Dolores Padierna, coordinadora del Partido de la Revolución Democrática en la Asamblea Constituyente.

El problema –argumentan las opositoras- es que la prostitución en México es, en su mayoría de casos, un asunto de exclusión social que viola preceptos internacionales que el Estado mexicano ha firmado como el Convenio para la Represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución.

“Quienes dicen que la prostitución se hace de manera voluntaria están perpetuando una cultura de inequidad de género”, argumentó Jennifer Ann Cooper, facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México.

De lo contrario, ¿por qué se esconderían y sentirían miedo y culpas?, cuestionó Carmen Ugarte, directora del centro Madre Antonia, una organización católica que trabaja por la “dignificación” de mujeres que fueron prostitutas.