Jennifer Aniston sufrió un bochornoso descuido en la presentación de su nueva cinta

No creerás lo que le sucedió a la actriz durante la alfombra roja de la película 'Office Christmas Party'
Jennifer Aniston sufrió un bochornoso descuido en la presentación de su nueva cinta
Foto: Bang Entertainment News

La actriz Jennifer Aniston vivió uno de sus momentos más bochornosos sobre la alfombra roja durante la presentación  de su última película, ‘Office Christmas Party’, el pasado lunes en Nueva York, al presentarse en el evento con la etiqueta del precio aún colgada de su exclusivo abrigo.

La buena noticia es que la habitualmente atenta intérprete no se dio cuenta de su error hasta poco más tarde, cuando ojeó las fotografías que le habían sacado, aunque desgraciadamente eso le sirvió de poco consuelo, ya que no era la primera vez que lucía esa prenda en público.

Jennifer olvidó quitarle la etiqueta al abrigo. Foto: Grosby Group.
Jennifer olvidó quitarle la etiqueta al abrigo. Foto: Grosby Group.

“Lo más triste es que ya me había puesto ese mismo abrigo cuatro veces. Acaban de regalármelo muy amablemente después de rodar un anuncio publicitario, y me lo llevé puesto a casa sin pensármelo dos veces, debía de pensar que… no sé en qué estaba pensando, la verdad. Y encima ni siquiera era una etiqueta pequeña“, confesó unos días después la protagonista de ‘Friends’ en el programa de Jimmy Kimmel, que no dudó en tomarle el pelo bromeando con que lo más probable era que lo hubiese robado.

Sin embargo, Jennifer procedió a contarle muy amablemente una anécdota de su infancia que la dejó considerablemente traumatizada e incapaz de hurtar ni un caramelo.

“Cuando tenía ocho años robé cuentas para hacer collares de una mercería. Iba de camino a casa de mi amiga Monique, sin nuestros padres… eso ya dice bastante de cómo funcionaban las cosas entonces. Éramos jóvenes y pensábamos que éramos las mejores. Cuando llegamos a su habitación las pusimos todas encima de su cama, pensando en todos los collares que podríamos hacer. No intentamos ocultarlas ni nada de eso… no éramos unas ladronas demasiado listas. Y su madre nos pilló. Tuvimos que regresar a la tienda para devolverlas”, recordó divertida Jennifer, que sin embargo en aquel momento creyó morirse de la vergüenza, tanto que nunca más volvió a caer en la tentación de apropiarse de posesiones ajenas.