Trump prende “focos rojos” en comunidad de inteligencia

Preocupan a integrantes y exmiembros de la CIA las descalificaciones del presidente electo
Trump prende “focos rojos” en comunidad de inteligencia
El área de inteligencia en los EEUU es una de las más respetadas.

El insultante rechazo de Donald Trump a reportes de la CIA que apuntan a que Rusia hackeó la elección presidencial para ayudarlo a ganar ha sacudido a la comunidad de inteligencia, que busca formas de ganarse la atención y confianza del Presidente electo.

De acuerdo con un artículo de Politico.com, algunos temen que los altamente públicos reproches de Trump a la agencia socaven su moral, politicen su trabajo y dañen su posición ante un mundo lleno de adversarios para el país.

Si el propio Presidente no cree en sus oficiales de inteligencia, ¿quien sí?

“No hay nada más sagrado para los funcionarios de inteligencia que su profesionalismo, honestidad y no partidismo”, explicó al portal John Sipher, un ex oficial de la CIA con amplia experiencia en Rusia.

Trump, un hombre de negocios sin experiencia en seguridad nacional, ha tomado desde hace tiempo posiciones que alarman a los funcionarios de inteligencia, tales como apoyar la tortura y sugerir que está bien matar a los familiares de terroristas.

Su elección del Teniente General retirado Michael Flynn, quien promueve teorías de la conspiración en Twitter, como consejero de seguridad nacional aumentó el nerviosismo, y su aparente renuencia a aceptar informes diarios de inteligencia desde que ganó las elecciones el paso 8 de noviembre alimenta las preocupaciones de que asuma el cargo sin saber de los peligros que enfrenta el país.

Además, Trump habla a menudo bien del Presidente ruso, Vladimir Putin, y durante la campaña se negó a aceptar el consenso entre los funcionarios de inteligencia de que Moscú estaba detrás de los ciberataques a los demócratas.

Y este viernes, luego de que The Washington Post revelara que la CIA cree que Rusia estaba tratando específicamente de ayudarlo, el equipo del Presidente electo comparó ese señalamiento con las afirmaciones imprecisas que provocaron la invasión de Irak en 2003.

“Estas son las mismas personas que dijeron que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva”, acusó el equipo de transición de Trump.

En el mundo de la inteligencia estadounidense, muchos culpan al Gobierno de George W. Bush por el uso selectivo de los datos, lo cual condujo a la guerra.

Ayer, el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, pidió una investigación bipartidista del Congreso sobre los informes que apuntan a una interferencia electoral rusa.

“El hecho de que cualquier país se entrometa en nuestras elecciones debería sacudir a ambos partidos”, opinó el demócrata.

Los republicanos, en tanto, han permanecido en silencio sobre el tema, posiblemente por desconocer dónde se encuentra en Presidente electo.

Inclusive el senador de Arizona John McCain, reconoció que esa revelación de interferencia rusa no es una sorpresa.

“La CIA no siempre ha tenido razón, por decir lo menos”.

La gran mayoría de las personas que trabajan para las agencias de inteligencia son profesionales de carrera, profundamente contrarios a la politización de la inteligencia.

Amy Jeffres, ex funcionaria del Departamento de Justicia, contó a Politico.com que ha estado en contacto con funcionarios de inteligencia para discutir el reto que se avecina.

“No les gustan las críticas del Presidente electo y les preocupa que se salte los informes de inteligencia.

“La nueva Administración tendrá que tranquilizar a los profesionales de carrera”, dijo.

Una vez que Trump preste juramento el 20 de enero, podría sentirse más obligado a prestar mayor atención a los asuntos de inteligencia, pero los funcionarios se preguntan si será necesario cambiar radicalmente la manera en que presentan la información a un hombre conocido por poner atención en lapsos muy cortos de tiempo y que siente aversión por la lectura.

Al mismo tiempo, algunas de las personas con las que Trump se rodea son una causa de preocupación.

Además del nombramiento de Flynn, es alarmante el nombramiento del representante Mike Pompeo de Kansas como el próximo director de la CIA.

Pese a su inteligencia, es considerado uno de los miembros más partidistas del Congreso. Fue muy notoria su oposición al acuerdo nuclear de Obama con Irán.

Algunas fuentes cercanas con la comunidad de inteligencia aseguran que también hay temores sobre la habilidad de Trump de mantener información clasificada como secreta, dado su hábito de salirse del guión. Con su costumbre de dar su opinión sobre todo en Twitter, es posible que otros países analicen sus tuits y pronunciamientos públicos en busca de pistas sobre asuntos de seguridad nacional estadounidense.