Ante incertidumbre, ‘DREAMers’ se apuran con sus renovaciones

Pesa la amenaza de Trump, pero no lo suficiente para detener a estos "soñadores"
Ante incertidumbre, ‘DREAMers’ se apuran con sus renovaciones
Aarón Enríquez Rodríguez (izq.), DREAMer, agradece la ayuda de Edén Velasco, de CHIRLA.
Foto: Jorge Luis Macias / Especial para La Opinión

Bajo su propio “riesgo”, decenas de jóvenes soñadores renovaron sus solicitudes del programa DACA, a sabiendas de que se encuentran en un limbo migratorio, como consecuencia de las amenazas del presidente electo, Donald Trump, de eliminarlo.

Junto con sus padres y algunos hermanos, los jóvenes desafiaron las inclemencias del frío sabatino y desde la madrugada se formaron afuera de las oficinas de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), para someter sus solicitudes.

En las últimas semanas, la organización proinmigrante ha visto un incremento de jóvenes “soñadores” solicitando información sobre el programa o llegando a renovar sus permisos, con la esperanza de que esto les ayude a evitar problemas una vez Trump llegue a la Casa Blanca. Pero no hay nada seguro.

“Ustedes van a tomar un riesgo porque no se sabe si [DACA] van a renovarlo”, advirtió Edén Velasco, uno de los asesores de CHIRLA. “Será necesario que USCIS (Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos) vaya a tener los fondos [para que continúe el programa]”.

Con la renovación temprana de sus permisos de DACA, es probable que los “dreamers” puedan tener protección ante cualquier peligro de una eventual deportación hasta 2019.

La llamada Acción Diferida para los Llegados en la Infancia a Estados Unidos es una política de inmigración impulsada por la administración Obama en junio de 2012 que ofrece protección de una deportación a ciertos jóvenes migrantes. Para ser elegibles a la protección, los inmigrantes deben haber entrado a los Estados Unidos antes de cumplir 16 años y antes de junio de 2007, estar actualmente en la escuela, ser graduados de secundaria o haber sido dados de alta honorablemente del servicio militar, tener menos de 31 años al 15 de junio de 2015 y no haber sido condenado por un delito grave, delito menor significativo u otra manera representar una amenaza a la seguridad nacional.

Aunque muchos activistas y abogados han recomendado no renovar estos permisos por el momento, CHIRLA tiene una idea contraria a eso.

“Nuestras recomendaciones no han sido que no renueven, al contrario que renueven lo más pronto posible si se les vence entre ya y junio del próximo año.  Nuestras oficinas han estado abarrotadas de jóvenes renovando, y las renovaciones se están procesando por USCIS entre dos y 3 semanas”, dijo Jorge Mario Cabrera, vocero de CHIRLA.

Entre los que madrugaron este pasado sábado está Claudia Rubio, nacida en Tijuana, Baja California, y de 20 años de edad quien fue traída a Estados Unidos por sus progenitores, Francisco Rubio e Irela Fernandez, cuando tenía 7 años.

“Yo no tengo miedo, a pesar de la incertidumbre”, dijo Claudia, residente en Huntington Park. “Haber renovado el permiso me da esperanza de otros dos años de estancia legal”.

“Yo no tengo miedo, a pesar de la incertidumbre”, dijo Claudia Rubio una “dreamer” , residente en Huntington Park. Ella fue auxiliada en el llenado de sus documentos de renovación de DACA por Rimon Elkotbeid, empleado legal en la organización CHIRLA. /Jorge Luis Macias, Especial para La Opinión
“Yo no tengo miedo, a pesar de la incertidumbre”, dijo Claudia Rubio, DREAMer y residente de Huntington Park. (Foto: Jorge Luis Macias/Especial para La Opinión)

Rubio estudia en el Colegio del Este de Los Ángeles donde pretende obtener su diploma de educación general (GED), para luego transferirse a la Universidad Estatal de California, Long Beach para estudiar enfermería, con énfasis en pediatría.

Y, en torno a las amenazas de Trump, expresó que, en caso de eliminar DACA, “sería una muy mala decisión”.

Aunque el programa no proporciona un estatus legal o un camino hacia la ciudadanía a los solicitantes, alcaldes, presidentes de universidades y activistas han pedido a la administración de Trump, quien asume al cargo de presidente el 20 de enero, que no cancele DACA.

Alcaldes apoyan a jóvenes ‘soñadores’

La carta enviada el 7 de diciembre por la oficina del alcalde de Chicago, Rahm Emmanuel y firmada por otros 15 alcaldes le solicitan a Trump que continúe aceptando y adjudicando las solicitudes iniciales y renovaciones de DACA “hasta que el Congreso modernice nuestro sistema de inmigración y proporcione una forma más permanente de alivio para estos individuos”.

La misiva también fue firmada por el edil de Los Ángeles, Eric Garcetti y sus homólogos de las ciudades de Boston, Denver, Filadelfia, Long Beach, Minneapolis, Montgomery, Nashville, Phoenix, Providence (Rhode Island), SanJosé, San Francisco, Seattle y St. Louis (Missouri),

Casi 742,000 jóvenes indocumentados tienen DACA. Con un permiso de trabajo y sin miedo a la deportación, han podido sumarse y contribuir a la economía de sus municipalidades y la nación.

Jóvenes soñadores hacen fila desde tempranas horas de la mañana afuera de las oficinas de CHIRLA para renovar sus permisos de DACA. /Jorge Luis Macias, Especial para La Opinión
Jóvenes soñadores hacen fila desde tempranas horas de la mañana afuera de las oficinas de CHIRLA para renovar sus permisos de DACA. (Foto: Jorge Luis Macías/Especial para La Opinión)

“Nunca trabajaría en un McDonald’s”

La clínica de asistencia de CHIRLA para los “DREAMers” comenzó el 19 de noviembre y a mediados de diciembre ya habían sometido las solicitudes unos 150 estudiantes.

“Yo nunca voy a trabajar en un McDonald’s”, expresó Aarón Enríquez Rodríguez, de 20 años de edad, nacido en Toluca, Estado de México. “Si llegaran a deportarme continuaría mis estudios de ingeniería civil en la UNAM o en el Tecnológico de Monterrey”.

Aarón llegó a este país a los 8 años. Vicente, su padre, era un ejecutivo de la compañía Nestlé, y junto con su esposa Angélica llegaron como turistas, pero terminaron quedándose en Estados Unidos. Él renunció a su empleo y aquí nació su pequeña hija, Esmeralda.

“Gracias a Dios mi hijo está protegido [por DACA]”, indicó Vicente. “De este trámite depende su futuro, porque teniendo sus papeles podrá ejercer como profesionista”.

El joven “soñador” estudia el tercer año de ingeniería civil en Cal Poly Pomona, donde ha recibido becas privadas y ayuda de la institución educative para pagar sus estudios.

De otra manera no tendría cómo pagar los $23,000 dólares anuales que cuesta la carrera, aunque también se ayuda trabajando como tutor de matemáticas y ciencias.

“El presidente [Donald Trump] debería ver que las oportunidades y beneficios a los ‘DREAMers’ pueden dar al país”, declaró Aarón. “Si estados Unidos está rezagado en ingenieros y quieren llenar los espacios que faltan, ¿Por qué no darle la oportunidad a alguien que quiere estudiar y ayudar a la economía que a él tanto le interesa?”.

CHIRLA: DACA no se puede cortar de tajo

En términos prácticos, el programa DACA “no se puede cortar de tajo”, analizó Jorge Mario Cabrera, portavoz de CHIRLA.

La acotación de Cabrera surgió en momentos que centenares de jóvenes “soñadores” están renovando sus solicitudes mientras ven con incertidumbre las amenazas de Trum durante su campaña de eliminar el programa. A esta se sumó la “recomendación” del senador republicano de Florida, Marco Rubio, quien expuso que no recomendaría al presidente electo, que retire “retroactivamente” el programa.

“Yo diría que, en algún punto adelante, la gente no podrá solicitar la renovación para ese estatus”, dijo Rubio en una entrevista a con el programa “Meet the Press” de NBC. “Eso nos dará un período definido de tiempo para trabajar a través de esto, comenzando con la seguridad fronteriza y la modernización del sistema legal de inmigración”.

La idea de Rubio significaría la eliminación gradual de DACA, dejando caducar el programa, no ofrecer una nueva renovación ni tampoco los permisos de trabajo a los jóvenes “soñadores”.

“Al igual que toda la comunidad inmigrante estamos en veremos; todo está en pausa y bien lo dijo el presidente electo que los jóvenes y sus familiares están en el limbo”, dijo Cabrera. “Nosotros argüimos que tanto el próximo Congreso como el presidente electo pueden sacarlos del limbo y ofrecerles protección permanente con una reforma migratoria, pero DACA no se puede cortar de tajo”.

Respecto al futuro de DACA, Trump ha señalado su idea de cancelar el programa y al mismo tiempo que “se trabajaría algo” para ellos.

¿Se puede creer que Trump ha moderado su retórica incendiaria y demagoga contra los inmigrantes, en particular los DREAMers?, se cuestionó a Cabrera.

“Es mejor que el presidente electo escoja describir a los inmigrantes de una manera moderada a que nos insulte, denigre, y criminalice”, respondió a La Opinión. “Hasta el momento solamente se ha dedicado a hablar mal de los inmigrantes y Latinos en particular. No obstante, nuestras grandes aportaciones a la sociedad, nuestra presencia en este país durante décadas, y nuestro potencial como fuerza creativa y laboral, todavía tenemos mucho que enseñarle al pueblo estadounidense y a la próxima Administración lo valioso que son los inmigrantes”.