Michelle Obama invitó a Chef James: “Vengo de un pueblo pequeño y hoy estoy cocinando en la Casa Blanca”

"Me voy 15 años atrás cuando llegué ni siquiera hablaba el idioma y hoy cociné en la Casa Blanca"
Michelle Obama invitó a Chef James: “Vengo de un pueblo pequeño y hoy estoy cocinando en la Casa Blanca”
Chef James cumplió el sueño de cocinar en la Casa Blanca
Foto: Cortesía Telemundo

James Tahhan, el famoso Chef James que vemos todas las mañanas desde la pantalla de Telemundo en ‘Un Nuevo Día’, estuvo en la Casa Blanca cocinando para la familia Obama luego de que Michelle lo felicitara por su libro, y lo invitara a realizar algunos de sus platillos sanos.

Hace dos años James decretó que quería cocinar en la Casa Blanca para el presidente Barack Obama y su familia, por supuesto, hubo quienes lo tildaron de loco. Se acercó al departamento de noticias de Telemundo, y le compartió su sueño, a lo que ellos le contestaron que solamente José Díaz-Balart y María Celeste Arrarás eran los talentos que siempre invitaban.

Sin embargo, él no desechó su idea, siguió construyendo su sueño y buscando las vías para cumplirlo. Como el propio chef venezolano nos cuenta, fue la perseverancia lo que lo hizo lograrlo. Con ayuda de su equipo de trabajo le envió a Michelle Obama su nuevo libro, ‘Cocina en Casa con Chef James’ junto a una dedicatoria en donde le agradecía fomentar la alimentación saludable.

Lo que no imaginó es que además de sí recibir su libro, Michelle le enviaría una invitación para cocinar junto a la chef ejecutiva de la Casa Blanca, Sussie Morrison, especializada en postres, para juntos abrir la temporada navideña.

Chef James junto a Chef Ejecutiva de la Casa Blanca, Sussie Morrison
Chef James junto a Chef Ejecutiva de la Casa Blanca, Sussie Morrison

En exclusiva hablamos con el Chef James a la salida de su visita a la Casa Blanca y esto fue lo que nos dijo.

Pregunta: ¿Qué sentiste cuando recibiste la invitación de Michelle Obama para cocinar en la Casa Blanca?

Chef James: Fue una mezcla de emociones. Soy una persona muy incrédula para este tipo de cosas, hasta que no se da no se ha dado. Trato de no darle cabeza, de no pensar en eso, y fue justamente lo que hice. El día del vuelo, cuando llegamos a Washington, y luego entrar a la Casa Blanca, el servicio secreto… Se comenzaron a sumar todas estas emociones. Eché el tiempo hacia atrás, vengo de un pueblo súper pequeño en Venezuela y hoy estoy con mi libro cocinando en la Casa Blanca. Es algo inexplicable lo que siento. Es el momento más memorable de mi carrera.

P: ¿Qué pasó dentro de la Casa Blanca?

CHJ: Es como una ciudad que está blindada. Cuando entré me dieron la bienvenida, fue una sorpresa que sepan quién soy yo. Estuve en la parte donde Obama da sus discursos, y ahí me tomé muchas fotos porque me parecía increíble estar ahí, parecía un niño chiquito. Luego me llevaron a la casa como tal. Estaban sus perritos Bob y Sunny, me tomé fotos con ellos, son adorables, súper bien portados. Después de jugar con ellos nos fuimos a una de las tantas cocinas donde me esperaba la chef ejecutiva pastelera, Sussie Morrison. Me dieron un paseo por las diferentes cocinas, y son impresionantes, mucho más grandes que cocinas de hoteles que he ido.

Chef James junto a los perritos presidenciales

P: ¿Qué cocinaron con la chef ejecutiva?

CHJ: Hicimos unas galletas de azúcar típicas de esta temporada, preparamos un champurrado mexicano que fue mi receta, mi aporte en este caso, y que tenía un ‘twist’ mío. Y preparamos algo que es tradición todos los años en la Casa Blanca que es el ‘Ginger bread House’. Pesaba más de 500 libras, es el más grande que se ha hecho en la historia de la Casa Blanca. Lo colocan en un salón en donde tienen un arbolito y muchas de las decoraciones navideñas. Fue una experiencia increíble trabajar con toda la gente que estuvo detrás de esto, suena sencillo pero no lo es.

P: ¿Pudiste compartir con los Obama?

CHJ: No porque ellos ya no están dando ninguna entrevista de prensa, ellos ya cierran su ciclo, ya no pueden tener este tipo de apariciones. Si se hubiese dado antes quizás hubiera estado con nosotros. Sin embargo, la publicista me dice que ellos estaban muy contentos de que estuviera allí. Yo incrédulo le pregunté si los Obama sabían que yo estaba cocinando, y me dijo que claro, que fueron ellos quienes me invitaron y que estaban muy contentos que abriera la temporada navideña. “Ellos están muy claros de que estás acá y de quién eres”, me dijo. Ahí fue que el nivel de emoción subió, porque no solamente estoy aquí, sino que saben quién soy, quisieron que viniera aquí.

P: Cuando saliste de la Casa Blanca, después de haber vivido esta experiencia, ¿qué sentiste?

CHJ: Cuando salí no paraba de sonreír. He tenido mi bendición que en mi ‘vision wall’ de metas siempre se me han dado, todos mis sueños se han materializado, y este fue uno que fue excesivamente especial porque se dio muy rápido, el nivel de felicidad cuando terminamos de trabajar, que la chef me dijera que fue increíble cocinar conmigo, le di mil abrazos, incluso ella me dijo: “Ustedes son súper cariñosos”… Ya cuando salí reforcé esta filosofía que tengo de que nada en la vida es imposible, ni siquiera para un inmigrante en este país. Me voy 15 años atrás cuando llegué, ni siquiera hablaba el idioma y hoy cociné en la Casa Blanca. No hay barrera de tiempo que se puede meter entre tú y tus metas o sueños. Nada puede decirte ‘no’. Yo no tengo nada diferente y especial a lo que son cada uno de los que leen esta entrevista, yo puedo servirles de ejemplo que todo lo que quieren lo pueden conseguir.

P: Ya le cocinaste al presidente, ¿ahora a quién le quieres cocinar?

CHJ: Una de mis grandes metas es poder cocinarle al Papa Francisco. Porque es un Papa con el que me identifico mucho en muchos sentidos y aspectos, un gran líder que ha hecho muchísimo, ha resucitado al catolicismo. Es una de las personas con las que me gustaría compartir, llevarle mi sazón. El es argentino viene de una cultura donde la cocina es muy importante.

Che James en la Casa Blanca