Más allá del resfriado y la influenza

Consejos de los expertos para ayudarte a prevenir y tratar otras 3 infecciones comunes durante el invierno
Más allá del resfriado y la influenza

Probablemente esperas que los resfriados y la influenza ya empezaron a hacer sus rondas. Pero hay otros padecimientos que también surgen con mucha frecuencia durante el invierno. Esto es lo que debes saber acerca de estas 3 infecciones:

Sinusitis

Esta afección se presenta cuando una infección, por lo general el virus de un resfriado, se propaga a las cavidades detrás de tus cejas y mejillas y entre los ojos. Es posible que la nariz se congestione con secreción y que sientas dolor y presión en el rostro.

Cómo evitarla. Protégete de ella lavándote las manos con frecuencia, llevando una dieta adecuada, haciendo ejercicio regularmente y durmiendo lo suficiente. También reduce tu exposición al humo del cigarro.

Si crees que la tienes. Descansa y bebe líquidos calientes para ayudar a aflojar la mucosidad. Tal vez quieras intentar uno de los enjuagues salinos nasales de venta libre. Los aerosoles nasales descongestionantes de venta libre, tales como la oximetazolina (Afrin y genéricos) pueden destaparte la nariz, pero si los usas durante más de 3 días la congestión puede regresar. Haz una cita con el médico si los síntomas empeoran o duran más de 10 días o si tienes dolor intenso alrededor de la nariz y los ojos, o bien, una fiebre de más de 102 °F (39 °C).

Ten en cuenta. Por lo general no necesitarás antibióticos; la mayoría de los casos de sinusitis son virales y los antibióticos funcionan solo contra las bacterias. Usar antibióticos innecesariamente puede provocar bacterias que son resistentes a esos medicamentos.

Norovirus

Conocida comúnmente como gripe estomacal, causa diarrea, dolor de estómago, vómitos y algunas veces fiebre durante 48 a 72 horas.

Cómo evitarlo. Aproximadamente el 50% de las personas que tienen contacto con alguien que tiene norovirus también se enferma, así que debes tener cuidado cuando estés cerca de alguien que tenga vómitos o diarrea. Lávate las manos con frecuencia, especialmente después de usar el baño y antes de comer o cocinar. O bien, utiliza un desinfectante para las manos con al menos 60% de alcohol.

Si crees que lo tienes. Descansa y bebe suficiente agua y otros líquidos sin cafeína ni alcohol. Y si tu orina es de color amarillo oscuro, es posible que necesites aumentar tu consumo de líquidos. Busca la ayuda de un médico si estás muy sediento, confundido, mareado o inestable, o si sientes que vas a desmayarte o estás orinando menos de lo normal. Esos pueden ser signos de una deshidratación grave.

Ten en cuenta. El norovirus es sumamente contagioso. Quédate en casa mientras estés enfermo y después desinfecta las superficies que tocaste con un limpiador doméstico a base de cloro.

Bronquitis

La bronquitis ocurre cuando las vías que transportan el aire a tus pulmones se infectan y producen exceso de mucosidad. La tos te puede durar hasta 3 semanas y normalmente genera mucosidad al principio, y luego se vuelve seca.

Cómo evitarla. La bronquitis, que normalmente es viral, es causada a menudo por los resfríos y la influenza, así que practica hábitos de un estilo de vida saludable y pide que te administren una vacuna anual contra la influenza. Además, evita el contacto con las personas que tengan tos o estén estornudando.

Si crees que la tienes. Para aliviar la irritación de garganta y aflojar la mucosidad, respira el vapor en la ducha o de una tetera. (Toser te ayuda a eliminar las secreciones que pueden causar infecciones en los pulmones como la neumonía). Consulta con un médico si los síntomas se alivian, pero luego empeoran nuevamente (si tienes fiebre o dolor de pecho otra vez, por ejemplo).

Ten en cuenta. A pesar de que se recetan a menudo, los antibióticos ayudan poco o nada en el tratamiento de la bronquitis, dice Jeffrey Linder, M.D., médico asociado en Brigham y Women’s Hospital en Boston.

Una guía para lavarte las manos          

 1. Mójate las manos con agua corriente tibia o fría. Aplica suficiente jabón para cubrir toda la superficie de cada mano.

2. Frótate las manos para producir espuma. Asegúrate de incluir el dorso de las manos y no solo las palmas, tállate entre los dedos y debajo de las uñas.

3. Restriégate las manos durante al menos 20 segundos. Tómate tiempo tarareando 2 veces la canción de “Happy Birthday”.

4. Enjuágate las manos y sécalas muy bien. (Las manos secas transfieren los gérmenes menos fácilmente que las manos mojadas). Usa una toalla de papel para tocar la perilla de la puerta; podría estar llena de gérmenes.