Espaillat juramenta como primer legislador dominicano en el Congreso

Espaillat juramenta como primer legislador dominicano en el Congreso
Adriano Espaillat llega a Washington como el primer legislador dominicano en el Congreso, y con promesas de combatir planes conservadores que perjudiquen a las minorías.

WASHINGTON.- El exsenador estatal de Nueva York, Adriano Espaillat, juramentó este martes como el primer legislador dominicano en la historia del Congreso, con una agenda progresista y en el marco de un “cambio de guardia” en Harlem, que desde la Segunda Guerra Mundial había sido representado sólo por afroamericanos.

Tras dos fallidos intentos en las primarias demócratas de 2012 y 2014, Espaillat finalmente reemplaza en el escaño por el distrito 13 a Charles Rangel, quien se jubiló tras 46 años en la Cámara de Representantes.

En entrevista con este diario, Espaillat dejó entrever que está consciente de su inédito logro, tomando en cuenta que Harlem fue un importante bastión del poder político y cultural de la comunidad afroamericana en EEUU, pero dejó de serlo con la llegada de blancos y latinos al área.

En ese sentido, dijo que iniciará su carrera en el Congreso inspirado en la “audacia” del exlegislador del distrito, Adam Clayton Powell Jr., “y su reto del sistema, que fue tan histórico como emblemático”.

“Creo oportuno examinar su oposición a un sistema que con frecuencia discriminó y perjudicó a las minorías”, subrayó Espaillat, oriundo de Santiago de los Caballeros y otrora inmigrante indocumentado.

“Rangel tuvo mucha longevidad y experiencia, y supo negociar cosas tangibles para el distrito, pero creo que estamos en una era en la que conviene más adoptar algunas de las estrategias de Powell, por el inquilino que tendremos en la Casa Blanca”, explicó.

Espaillat se considera afrolatino, y durante la contienda prometió representar por igual a todos los votantes en su distrito, que abarca Harlem, Washington Heights, Inwood, parte del “Upper East Side” de Manhattan y el sur del Bronx.  En la actualidad, su población es 52,5% de origen hispano, 31% afroamericana, 24,6% blanca, y 4,7% asiática.

Su triunfo refleja el creciente empoderamiento de la diáspora dominicana, que comenzó a poblar  Washington Heights y otras áreas de la Gran Manzana en la década de 1960.

Espaillat nunca tuvo el respaldo de Rangel, quien apoyó en las primarias de junio al asambleísta Keith Wright, de una lista de nueve candidatos que incluyó al dominicano Guillermo Linares y a Adam Clayton Powell IV, hijo del legendario legislador de mismo nombre que Rangel reemplazó en 1970.

Pese a ese desdén, Espaillat ganó la nominación demócrata, y en noviembre pasado se impuso ante el republicano afroamericano, Tony Evans, el independiente Scott Fenstermaker, y el candidato del Partido Verde, Daniel Vila.

Ahora Espaillat, reemplazado en el Senado estatal de Nueva York por Marisol Alcantara, figuró entre los 55 nuevos miembros de la Cámara de Representantes y siete senadores que prestaron juramento en el Capitolio.

Larga lista de prioridades

Los problemas de vivienda encabezan su lista de prioridades, en unos momentos en que Harlem y otras comunidades atraviesan un proceso de “gentrificación” o “aburguesamiento”, es decir, el fenómeno social en el que gente adinerada desplaza a las familias de las clases media y trabajadora que construyeron esas emblemáticas vecindades.

La vivienda asequible y la defensa de los "DREAMers" figuran entre las prioridades legislativas de Espaillat.
La vivienda asequible y la defensa de los “DREAMers” figuran entre las prioridades legislativas de Espaillat.

La vivienda sigue siendo el asunto número uno, y buscaré la forma de que en la Cámara Baja logremos adoptar zonas libres de gentifricación, y se destinen fondos federales para proyectos de vivienda”, explicó.

Asimismo, Espaillat dijo que seguirá destacando su narrativa personal para que los legisladores “entiendan que cuando debaten sobre una reforma migratoria y con frecuencia hablan (mal) de los indocumentados, se están refiriendo a personas como el niño indocumentado que un día fui”.

En sus encuentros con grupos pro-inmigrantes, “la urgencia número uno” es la protección del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, que amparó a más de 750,000 “DREAMers”, señaló.

Su lista,  diametralmente opuesta a la agenda conservadora, incluye un crédito tributario para aliviar el alto costo del cuidado infantil para la mayoría de los neoyorquinos, porque “hablar de precios cómodos no es sólo para la vivienda, comida, gasolina, o educación, es también para el cuidado infantil, que en algunos casos supera los $16,000 al año”, observó.

Espaillat ya tiene en mente varios proyectos de ley pero su prioridad inmediata, precisó, es buscar aliados para promoverlos.

Aunque espera trabajar con los republicanos, no descarta “debates incómodos” en áreas de discordia, aseguró Espaillat, quien realizará “foros de resistencia” en cada comunidad de su distrito “para moldear y promover una agenda progresista”.

Resistencia “anti-Trump”

Durante la contienda, Espaillat criticó abiertamente la retórica incendiaria del ahora presidente electo, Donald Trump, y ahora aseguró que será parte del movimiento de “resistencia” en su contra.

A Espaillat le preocupan varios de los nombramientos del Gabinete presidencial, y para protestar contra la retórica de intolerancia, se unirá al reverendo Al Sharpton en una marcha organizada por la Red de Acción Nacional, el próximo 14 de enero.

“Vamos a regresar a cosas básicas, a retomar algunas de las prácticas del movimiento de los derechos civiles: organizándonos, marchando, exigiendo nuestros derechos, yendo a las cortes si nos discriminan, exigiendo el derecho al debido proceso para todos en EEUU.  Pienso estar muy activo en esas áreas”, puntualizó.