El extraño síndrome que provoca que tu mano haga cosas que no quieres hacer

Imagina que una de tus manos se comportara como si tuviera vida propia y no puedes detenerla. Es el síndrome de "la mano anárquica"
El extraño síndrome que provoca que tu mano haga cosas que no quieres hacer

Imagina despertarte en el medio de la noche con dificultades para respirar porque una de tus manos está sobre tu garganta. Imagina que tratas de quitarla con la otra mano, pero te cuesta mucho hacerlo.

Puede parecer la escena de una película de terror, pero no lo es, es lo que ha vivido personas que sufren de una rara condición médica conocida como el síndrome de la mano ajena, anárquica o alienígena.

Para quienes lo padecen, la experiencia puede ser aterradora. Describen tener la sensación de que la mano tiene vida propia porque ellos no pueden controlar lo que hace, actúa de manera autónoma en contra de su voluntad.

Es uno de los fenómenos más interesantes en el campo de la neurología. La mano realiza movimientos precisos con un objetivo y, sin embargo, quienes lo sufren afirman que estas acciones son involuntarias”, indica Sergio Della Sala, profesor de neurología de la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, quien ha estudiado el síndrome durante años y ha publicado varias investigaciones al respecto.

Incontrolable

La forma en la que se manifiesta esta dolencia es variada. La mano de Karen Byrne, una mujer de 55 años que vive en New Jersey, Estados Unidos, trataba de golpearla y abofetearla. Pero eso no era lo único que hacía.

Durante una consulta médica, el especialista que trataba a Byrne le preguntó a la mujer por qué estaba desabotonándose la camisa.

“No tenía ni idea de que mi mano izquierda estaba abriendo los botones. Con la derecha, los volví a abotonar. Apenas terminé, la izquierda volvió a hacer lo mismo. En otras ocasiones, sacaba cosas que tenía en mi cartera y yo ni me daba cuenta”, le contó Byrne a la BBC.

La experiencia de una paciente de 77 años, también diagnosticada con este síndrome, fue diferente.

La mujer relató que, mientras veía la televisión, su mano izquierda empezó a acariciarle el rostro y el cabello. Trató de impedir los movimientos con su mano derecha, pero no lo logró. Durante media hora, su mano izquierda siguió acariciándola.

Su caso fue analizado por el Centro de Ciencias de la Salud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas, en Estados Unidos.

¿Por qué ocurre?

Un estudio acerca del síndrome de la mano alienígena publicado en la Revista de Neurología refiere que, generalmente, las acciones son desencadenadas por los objetos que se encuentran cerca de quienes lo sufren.

Radiografía del cerebro.
Una lesión en el cuerpo calloso, que conecta los hemisferios cerebrales, puede ocasionar el síndrome.

Está asociado con la manipulación compulsiva de objetos, con el manoseo y la acción de agarrar algo. Esto suele ocurrir con más frecuencia cuando la persona está cansada o ansiosa”, se explica en la investigación.

Algunos pacientes han reportado que, estando en tiendas, la mano que no pueden controlar agarra objetos y los introduce en sus bolsillos. En otras ocasiones, cuando hay personas cerca, las indiscreciones pueden ser peores.

Las personas que padecen esta condición han sufrido una lesión en el cerebro, particularmente en el cuerpo calloso, el haz de fibras nerviosas que comunica a los dos hemisferios cerebrales para que trabajen de forma conjunta y complementaria.

En el caso de Byrne, por ejemplo, el síndrome se desarrolló tras una cirugía en el cuerpo calloso a la que se sometió a los 27 años para controlar su epilepsia, una condición de la que había sufrido desde los 10 años.

Impacto

Aneurismas y accidentes cerebrovasculares también pueden ocasionar el síndrome, según indica Della Sala en un artículo publicado por la Sociedad Psicológica Británica.

El especialista también se refiere al impacto que tiene la condición en la vida diaria de quien lo sufre y de quienes están a su alrededor.

Relata el caso de una paciente cuya mano agarró las espinas de pescado que habían quedado en un plato durante una cena y se las metió en la boca. Poco después, la mano agarró el helado de otro comensal, y cuando la otra mano trató de intervenir para devolverle el helado a su dueño, el forcejeo entre ambas tumbó el postre al piso.

Della Sala cuenta que la mujer estaba extremadamente avergonzada. Según un estudio elaborado por las universidades de Pensilvania, Columbia y el Centro Médico Maimonides, en Estados Unidos, no hay tratamientos recomendados para tratar esta condición.

En algunos casos, hay fármacos que ayudan a controlar los movimientos de la mano. En otros, se prueban estrategias de rehabilitación que sean útiles para el paciente en su día a día. Una de ellas es la de distraer a la mano con algún objeto o tratar de meterla en un bolsillo.