Inmigrante elegida para asistir a toma de posesión de Trump

Hace más de 20 años, Leticia Ibarra vino al país con sus padres y hermanos a trabajar en el campo. El 8 de Noviembre pasado votó por primera vez y poco después ganó un concurso para ir a Washington a ver el cambio de poderes. Trump no era el mandatario que esperaba ver, sin embargo.
Inmigrante elegida para asistir a toma de posesión de Trump
Leticia Ibarra, la inmigrante mexicana que irá a la toma de posesión de Trump tras ganar un concurso, junto a su esposo. "Confío en el balance de poderes de este país", dijo. Ibarra votó por Clinton pero asistirá a la toma de posesión de Trump el próximo 20 de enero.

Leticia Ibarra llegó a Estados Unidos  a los 11 años con sus padres y siete hermanos a trabajar en los campos de Oregon y dentro de unos días –el 20 de enero, para ser más exactos– la inmigrante Mexicana estará en Washington D. C. con su esposo, asistiendo a la toma de posesión de Donald J. Trump como próximo presidente de la nación. ´

Entre las dos fechas han pasado más de 20 años. Leticia ya no es la niña inmigrante que no sabía inglés, sino una joven casada, de 33 años, que trabaja en una compañía tecnológica de Chicago y vive en Waukegan, un suburbio en la orilla oeste del Lago Michigan.

Es cierto, Trump no es el presidente que Leticia esperaba ver tomando juramento del importante cargo cuando se inscribió con interés en un concurso de HITN-TV, un canal educativo de televisión en español, pero igualmente está emocionada.

“Es un momento histórico. Casi no puedo creer que estaré allí, en persona, a pocos metros de líderes de todo el mundo”, explica Leticia. “Es increíble”.

Es un largo camino el que ha recorrido, desde la niñez en los campos recogiendo la siembra, hasta esos días de la campaña electoral del año pasado, durante los cuales se hizo tradición en su hogar el debatir temas políticos en la mesa, a la hora de la cena.

“Como inmigrante, nunca imagine tener la oportunidad de asistir a una investidura presidencial en Washington”, dijo Leticia. “Era algo que siempre veíamos en televisión con mi familia y ahora voy a estar allí con mi esposo, representándolos”.

El papá de Leticia hace años, trabajando en los campos de Oregon.
El papá de Leticia hace años, trabajando en los campos de Oregon.

Tanto ella como su esposo prestaron mucha atención al desarrollo de la campaña, hasta el punto en que ella logró adivinar con mayor certidumbre cuantos estados terminaría ganando el triunfador de las elecciones. Esa era la condición para ganar el viaje de tres días a Washington D.C. en el que participó. Dentro de poco, estará hacienda maletas para ir a la capital del país a presenciar el evento.

Hay algo de nerviosismo en la emoción de Leticia. Ella no votó por Trump, sino por Hillary Clinton. La retórica anti inmigrante de la campaña del republicano le resultó preocupante y se pregunta qué significará para el futuro próximo.

“Trato de ser optimista”, explica. “Soy Cristiana y creo que Dios tiene un plan para todo lo que sucede. Espero que el país se enfoque más en lo que nos une que en nuestras diferencias políticas”.

Ibarra es una inmigrante naturalizada, y se ha tomado muy a pecho la tradición democrática de los Estados Unidos, país al que quiere como si fuera el suyo propio.  Pore eso tiene fe en que las cosas funcionarán bien, porque en este país hay “checks and balances”, es decir, un equilibrio de poderes.

 

La mamá de Leticia con varios de sus hijos
La mamá de Leticia con varios de sus hijos

Esto es, un presidente no puede hacer simplemente lo que quiere. El gobierno cuenta con varios niveles de poder, incluyendo el legislativo y el judicial, sin despreciar el rol de los gobiernos locales, señala la inmigrante, que parece muy familiarizada con la política estadounidense.

“Se que habrá muchos partidarios de Trump en el evento”, dice. “Espero que sea algo pacifico, especialmente por la seguridad de todos. Aunque yo apoyé a Clinton entiendo muy bien la necesidad de respetar la opinion de los demás aunque sea diferente a la mía”.

¿Lo que más le emociona?

No es precisamente ver a Trump, sino a la familia Obama.

“La verdad los extrañaré”, dice. “Creo que han hecho muchas cosas buenas por este país”.

Mientras muchos planean manifestarse y protestar contra el nuevo mandatario –tan solo en Washington se esperan cientos de miles de participantes en marchas y protestas en esos días- Ibarra está más interesada en observar “la transferencia pacífica del poder”.

“Eso es lo que hace grande a este país”, dijo. “Es una de las muchas razones por las que lo admiro tanto, aparte de las oportunidades que mi familia ha tenido aquí”.

Los niños de la familia Ibarra, una generación después. (Foto proporcionada)
Los niños de la familia Ibarra, una generación después. (Foto proporcionada)