Garcetti: “Estamos listos para luchar si es necesario” por los DREAMers

“No vivo de la esperanza sino de acercamientos prácticos. No quiero vaticinar el futuro; espero lo mejor, posiblemente, pero simultáneamente me preparo para lo peor"

WASHINGTON.- El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, lideró este miércoles un grupo bipartidista que instó al Congreso y a la entrante Administración a que adopte una reforma migratoria y mantenga en pie el “DACA” de 2012, aunque prometió que su ciudad continuará luchando por los “DREAMers”.

En entrevista con este diario, Garcetti señaló que Los Ángeles, como otras urbes de EEUU, está experimentado un crecimiento económico y una “histórica” baja en la tasa de criminalidad gracias en parte al papel que juegan los inmigrantes y su integración social.

Por ello, es natural que Los Ángeles lidere la defensa de los 750,000 “DREAMers” amparados al programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, dijo Garcetti.  Cerca de un tercio de los jóvenes “DACAmentados” vive en California.

“Estamos listos para luchar si es necesario, pero esperamos tener un diálogo y buscar una solución consensuada entre los dos partidos”, afirmó Garcetti, quien horas antes presentó en rueda de prensa una resolución apoyada por alcaldes demócratas y republicanos.

“Me dio orgullo ver que alcaldes demócratas y republicanos se unieron hoy para instar a nuestros líderes nacionales en la Casa Blanca y el Congreso a que aprueben una reforma migratoria integral, para proteger a nuestros DREAMers y otros inmigrantes con estatus temporal, y ver la forma de seguir adelante en vez de acentuar divisiones en nuestras ciudades”, dijo Garcetti.

El alcalde angelino no parece temer a las amenazas de la Administración Trump de cortar fondos a ciudades que, como Los Angeles, sirven de “santuario” para inmigrantes indocumentados. De hecho, la ciudad anunció el mes pasado un fondo de $10 millones en asistencia legal para quienes afrontan proceso de deportación.

“Si ser ciudad santuario significa que te aseguras de que tu policía está resolviendo crímenes en vez de convertirse en agente para el cumplimiento de las leyes de inmigración federales, entonces casi todas las ciudades son santuario en el país. Cooperamos con los agentes federales, pero exigimos que haya órdenes judiciales y se sigan los protocolos constitucionales”, expllcó.

La Administración Trump haría bien en concentrarse en la vigilancia fronteriza,“en vez de desestabilizar nuestras economías locales”, argumentó.

Garcetti aplaudió que dos senadores republicanos, Jeff Flake y Lindsey Graham, estén copatrocinando la iniciativa “Bridge Act” para proteger a los “DREAMers”.

“Lo que estoy escuchando en el Capitolio es esperanzador, porque líderes republicanos en el Senado están diciendo que a lo que se oponen es que (el DACA) haya sido acción ejecutiva, y quieren negociarlo a nivel legislativo, y si eso es cierto, eso es esperanzador”, observó el alcalde.

Por otra parte, Garcetti criticó que la Administración Trump no tenga hasta ahora a ningún latino en el Gabinete presidencial para que la comunidad latina tenga “representación en la mesa” y en el diálogo nacional sobre un amplio abanico de asuntos.

“Sabemos que los latinos han tenido una baja representación tanto en gobiernos republicanos como en demócratas, y espero que coloquen a gente en altos rangos que aporten en nombre de decenas de millones” de latinos, dijo Garcetti, al recordar que muchos latinos votaron por Trump, y él prometió representar a todos los estadounidenses.

Garcetti viajó a Washington con otros 59 alcaldes californianos a la 85 reunión de invierno de la Conferencia de Alcaldes de EEUU (USCM, en inglés), que ha delineado los asuntos más apremiantes para las ciudades, entre éstos la inmigración, la creación de empleos, seguridad pública, e inversiones en la infraestructura.

Trump ha prometido una infusión de un billón de dólares en proyectos de infraestructura y transporte, y Garcetti confía en que, debido a que “hay un hambre” por una mayor inversión, las ciudades y su gobierno podrán lograr esa meta, con la ayuda,  por ejemplo, de incentivos para que empresas privadas regresen sus ganancias del exterior y contribuyan al esfuerzo.

Son temas que, según Garcetti, ha abordado directamente con el equipo de transición, con el propio Trump, y sus asesores económicos.

“No vivo de la esperanza sino de acercamientos prácticos. No quiero vaticinar el futuro; espero lo mejor, posiblemente, pero simultáneamente me preparo para lo peor”, afirmó