Uso indebido de antibióticos en hospitales hace proliferar a las superbacterias

Un estudio detectó que aún se siguen recetando demasiados medicamentos a pesar de las crecientes inquietudes

Uno de los puntos en la agenda de una reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York durante 2016 fue el uso excesivo de antibióticos y la rápida propagación de las bacterias resistentes a estos medicamentos que pueden salvar vidas.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) calculan que estas “superbacterias” ocasionan 2 millones de enfermedades y 23,000 muertes cada año solamente en Estados Unidos. Muchas de estas infecciones, entre ellas MSRA y Clostridium difficile (C. diff) se originan en hospitales.

Además, un nuevo estudio publicado en la revista médica JAMA Internal Medicine sugiere que a pesar de las crecientes inquietudes, muchos hospitales no han logrado reducir el uso excesivo de medicamentos, lo que podría agravar el problema de las bacterias resistentes a estos.

En el estudio más completo que se ha realizado hasta ahora sobre el uso de antibióticos en hospitales, los investigadores de los CDC analizaron los patrones de las recetas médicas de antibióticos en casi 300 hospitales de todo el país, incluyendo a 34 millones de pacientes.

Estos concluyeron que entre 2006 y 2012, el 55% de los pacientes recibió al menos un antibiótico mientras estaban en el hospital o cuando se les dio de alta. Eso en esencia es lo mismo que ha ocurrido en años anteriores, aunque las inquietudes sobre su uso excesivo y la proliferación de las bacterias resistentes a antibióticos habían aumentado de forma constante durante años.

Y aunque los investigadores no pudieron darle seguimiento al uso de los antibióticos en hospitales después de 2012 debido a los cambios en la forma en la que se recopilaban los datos, ellos indicaron que no creen que las pautas de prescribir recetas médicas hayan cambiado mucho desde entonces, si es que acaso han cambiado algo.

Eso es preocupante, debido a que hay estudios recientes que muestran que aproximadamente un tercio de los antibióticos se recetan cuando no son necesarios, para enfermedades como la influenza y otras infecciones virales que no responden a los antibióticos. (Lee más acerca de cuándo dicen los expertos que los antibióticos no son necesarios).

Otra inquietud es que los médicos optan demasiado rápido por usar medicamentos potentes y de amplio espectro, como la vancomicina y los antibióticos carbapenémicos, cuando las mejores opciones serían medicamentos más especializados.

De hecho, el nuevo estudio demuestra que el uso de esos medicamentos de amplio espectro aumentó de 3 a 18 veces, dependiendo de la clase, entre 2006 y 2012.

¿Por qué los médicos siguen recetando medicamentos que no son necesarios y que tienen el potencial de fomentar la propagación de bacterias resistentes a los medicamentos?

James Baggas, Ph.D., epidemiólogo de los CDC y autor principal del nuevo estudio, dice que en algunos casos, los proveedores podrían no tener conocimiento de las directrices de tratamiento, o se diagnostican infecciones erróneamente o los médicos pueden apresurarse demasiado al recetar medicamentos. “En algunos casos, información adicional como los cultivos bacterianos revelan que el paciente no tiene una infección pero, con frecuencia, no se revalúa la terapia con antibióticos y simplemente se continua dando, dice él.

En un editorial adjunto, Ateev Mehrotra, M.D., y Jeffery Linder, M.D, ambos de la Escuela de Medicina de Harvard, ofrecen otra explicación: “El uso excesivo de antibióticos no es un problema de conocimiento o de diagnóstico; es principalmente, un problema psicológico”, indican. “Nosotros, como médicos, queremos que nuestros pacientes nos vean como personas capaces y no queremos dar la impresión de que nos hicieron perder el tiempo o el de ellos”.

Para combatir esto y la propagación de las bacterias resistentes a los medicamentos, Consumer Reports ha trabajado con grupos médicos profesionales como la Academia Estadounidense de Medicina Familiar (AFFP), al igual que con los CDC, en un esfuerzo por reducir las recetas innecesarias en un 20% en el transcurso de los próximos 3 años.

– Joel Keehn