San Bernardino busca recuperar a sus estudiantes

Un operativo intenta disminuir la deserción escolar y el ausentismo crónico
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San Bernardino busca recuperar a sus estudiantes
Marta Sambrano, madre de una joven de 15 años de edad, dijo ya no sabe qué hacer para que su hija acuda a la escuela.
Foto: Alejandro Cano / La Opinión

La asistencia diaria a la escuela es de vital importancia y uno de los factores esenciales para el éxito académico de los niños y jóvenes; faltar con frecuencia aumenta el riesgo de no ser proficientes en la lectura y escritura y de obtener bajos grados, lo que genera una gama de problemas para el estudiante.

Con el propósito de evitar que los estudiantes se atrasen en sus materias y con el afán de apoyarlos a que logren sus metas académicas, alrededor de 40 voluntarios, entre miembros de la comunidad y líderes del Distrito Escolar Unificado de la Ciudad de San Bernardino, participaron ayer en el operativo Recuperación de Estudiantes.

El operativo forma parte de una serie de esfuerzos por parte del Distrito escolar para disminuir la deserción escolar y el ausentismo crónico, el cual puede generar graves problemas para el estudiante y obstaculizar sus metas a corto y largo plazo, dijeron las autoridades.

Los voluntarios visitaron entre 300 y 400 hogares de estudiantes que han faltado a la escuela sin proveer excusa válida con mayor frecuencia desde que resumió el año escolar el pasado 9 de enero.

“Queremos saber la razón de sus faltas, queremos ver cómo viven para poder ayudarlos.  Muchas veces son situaciones familiares en donde solo se requiere una mínima intervención y otras veces hay problemas más serios.  Cual sea el problema queremos ayudarlos”, comentó Dale Marsden, Superintendente del Distrito Escolar.

“A nosotros nos importa muchos su educación, queremos que se gradúen, que se preparen bien para enfrentar el futuro.  Nuestra labor principal es su educación pero si continúan faltando nos complican las cosas”, añadió.

(De izq. a der.) Adrian Isaias, especialista en asistencias; Dale Marsden, superintendente del Distrito y Carey Davis, Alcalde de San Bernardino recorrieron las calles ayer. / Fotos: Alejandro Cano
(Izq. a der.) Adrián Isaías, especialista en asistencias; Dale Marsden, superintendente del Distrito y Carey Davis, Alcalde de San Bernardino (Foto: Alejandro Cano/La Opinión)

Según el Código Educativo del estado de California, el ausentismo crónico se define cuando el pupilo falta a la escuela el 10 por ciento o más de días escolares durante el ciclo escolar.  Marsden está convencido de que muchas veces el estudiante solo necesita un pequeño empuje y alguien que confié en él o ella para que demuestre interés en la educación.

Seamos ese modelo para ellos, demostrémosles que nos importa su futuro, que sus sueños se pueden lograr”, añadió.

Rachel Monárrez, asistente del Superintendente, agregó que lo que la mayoría del estudiante necesita de la sociedad es que les demuestren que sus vidas importan, que sean escuchados y que no se les limite.  El operativo comenzó en febrero de 2007 y es parte importante en la reducción en el índice de deserción escolar en la ciudad de San Bernardino, añadió Monárrez.

En efecto, según datos del Departamento de Educación de California (CDE), el índice de deserción escolar en el distrito ha disminuido desde el año 2012 a la fecha.  En ese entonces, el índice se encontraba en 15.4 por ciento; un año después el índice se registró en 12.6 por ciento y en el 2014, el reporte más reciente, el índice redujo a 10.4 por ciento.

A su vez, la tasa de graduados de preparatoria aumento paulatinamente desde 2012 a la fecha, del 73.5 por ciento en 2012 al 79.9 por ciento en 2014, indicó CDE.

Para Marta Sambrano, de 69 años de edad, el operativo puede ser el antídoto a la falta de interés escolar de su hija Melody Morales, de 15 años de edad.  Sambrano dijo a La Opinión que su hija comenzó a perder interés en la escuela el año pasado y desde entonces falta con regularidad.

Marta Sambrano, quien sufrió un pequeño ataque al corazoón, conversa con el especialista en asistencia Adrian Isaias. / Foto: Alejandro Cano
Marta Sambrano, quien sufrió un pequeño ataque al corazón, conversa con el especialista en asistencia Adrián Isaías (Foto: Alejandro Cano/La Opinión)

“Se va disque a la escuela cuando ella quiere, y si quiere no va.  Trato de hacer que vaya pero debido a mi estado de salud no puedo hacer mucho coraje.  No me hace caso y ya está grande como para darle sus buenas en las sentaderas”, comentó Sambrano, quien el año pasado tuvo un infarto al corazón.

“A mí me dice que va a la escuela y también me dice que no le gustan ciertas clases, matemáticas y hacer ejercicio, que por eso no quiere seguir yendo, pero yo le digo que tiene que ir, que debe ver por su futuro”, explica.

Adrián Isaías, especialista en asistencia, le recomendó a la preocupada madre tener una reunión de emergencia con expertos en el tema, asistencia totalmente gratuita y confidencial, a la cual accedió.

“Es una muchachita muy buena, no es grosera, no tiene vicios, ni es callejera, solamente no le gusta estudiar”, dijo Sambrano.

En otro hogar de un modesto barrio de San Bernardino, Onelia Sánchez, de 38 años de edad, aplaudió el esfuerzo de las autoridades para que su hermanito se gradúe de la preparatoria.  Sánchez dijo que lo ha aconsejado pero que su rebeldía juvenil le impide tomar conciencia.

Onelia Sánchez tiene un hermano ya cuenta con más de 10 faltas sin excusa desde el inicio del año escolar. / Foto: Alejandro Cano
Onelia Sánchez tiene un hermano quien ya cuenta con más de 10 faltas sin excusa desde el inicio del año escolar (Foto: Alejandro Cano/La Opinión)

Hoy en día cualquier trabajo te pide la high school, o más de estudio.  Yo le digo que vaya pero le da mucho trabajo levantarse.  Ojalá y entienda que es por su bien”, comentó Sánchez.

Si el estudiante no está en casa y tampoco en la escuela, entonces significa que andan vagando o escondidos en hogares sin supervisión, dijeron las autoridades.  El ocio y el ausentismo ponen en riesgo a los jóvenes de caer en las garras del crimen, añadieron.

Y es que la ciudad de San Bernardino registró el año pasado 67 homicidios, el año más mortal en 20 años, convirtiéndola así en la más violenta de la región de Inland Empire y una de las más violentas del país.

El Distrito escolar educó el año pasado a 53,365 estudiantes, de los cuales el 73 por ciento son de origen hispano.  El 91.63 por ciento de los estudiantes vive en la pobreza, el 26.6 por ciento son estudiantes de inglés como segundo idioma, y el 8 por ciento son catalogados desamparados.

Todavía tenemos muchos problemas que resolver pero con la cooperación de la comunidad poco a poco avanzaremos”, concluyó Marsden.