“No tengas miedo”: mensaje del LAPD a la comunidad hispana

Aseguran que el trabajo de los agentes no es cumplir con leyes migratorias
Sigue a La Opinión en Facebook
“No tengas miedo”: mensaje del LAPD a la comunidad hispana
Robert Arcos, subjefe encargado de la oficina Central del LAPD pide a la comunidad latina inmigrante que no tengan miedo.
Foto: Araceli Martinez / La Opinión

Si Robert Arcos pudiera tener un micrófono abierto para hablarle a todos los residentes hispanos de Los Ángeles, en especial a los inmigrantes indocumentados que habitan en la ciudad, les diría que no tengan miedo y eso sí, mucha confianza en su departamento de policía.

“El jefe —Charlie Beck- fue muy claro: los resultados de la elección no van a cambiar como tratamos y servimos a las comunidades. Nuestro compromiso es construir relaciones de colaboración. Él ha sido un campeón y un fuerte defensor del establecimiento de políticas que sirvan a la comunidad inmigrante”, dijo Arcos, subjefe encargado de la oficina Central y enlace con la comunidad hispana del Departamento de la Policía de Los Ángeles (LAPD).

Desde las elecciones de noviembre cuando surgieron las protestas, Beck pidió a los agentes ir de inmediato a las comunidades a expresar este apoyo.

“Llevamos a cabo 78 foros con la comunidad latina, asiático-pacífico, chino-americana, musulmana y LGBT para reasegurarles que independientemente de los resultados de los comicios, nada ha cambiado en la forma que el LAPD sirve y protege a las comunidades en especial a la población de inmigrantes indocumentados”, señaló Arcos en entrevista con La Opinión en la sala de juntas de la estación Central del LAPD.

Reportes estiman que hay casi medio millón de inmigrantes indocumentados en la ciudad de Los Ángeles.

El comandante Robert Arcos, enlace con la comunidad hispana del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) y el oficial Al Labrada aseguran que la prioridad de la policía angelina es tener la confianza de todas las comunidades que habitan la urbe angelina. (Araceli Martínez/La Opinión).
Robert Arcos y el teniente Al Labrada aseguran que la prioridad de la policía angelina es tener la confianza de todas las comunidades que habitan la urbe. (Foto: Araceli Martínez/La Opinión)

“Queremos que crean en nosotros. Para nosotros es muy importante su confianza porque no podemos tener inmigrantes indocumentados que estén preocupados de salir y denunciar que han sido víctimas o testigos de un crimen porque reducir el crimen y la victimización en la ciudad es una de nuestra prioridades”, enfatizó.

El comandante Arcos observó que tras las órdenes ejecutivas presidenciales decretadas en relación con los inmigrantes, ha habido una ráfaga de propuestas de ley en el Senado estatal mientras que el concejo de la ciudad busca aprobar resoluciones y mociones en apoyo a estas medidas. “Es como si viviéramos una tormenta de arena, muchas cosas están pasando con buenas intenciones para proteger a la comunidad inmigrante. Nosotros vamos a ser prudentes y actuar hasta que todo se asiente y tome forma”, anotó.

Entre la comunidad inmigrante hay una gran preocupación porque temen una posible cooperación del LAPD con las autoridades de migración en casos de redadas y otras acciones, sobre todo a partir de que la ciudad podría sufrir un recorte de fondos federales si no colabora.

El comandante Arcos comentó que el jefe del LAPD ha dicho que el papel de la policía local no es hacer cumplir leyes de migración. “Nuestros recursos locales son muy limitados y debemos enfocarnos en hacer que se cumplan las leyes estatales, locales y las ordenanzas municipales. Y eso continuará siendo nuestro enfoque”, subrayó.

El comandante Robert Arcos, subjefe de operaciones de la estación central del LAPD y enlace con la comunidad hispana junto con el oficial Al Labrada dijeron a La Opinión que mantener una relación con la comunidad indocumentada es una de las prioridades de la corporación policiaca. (Araceli Martínez/La Opinión).
Arcos y Labrada dijeron a La Opinión que mantener una relación con la comunidad indocumentada es una de las prioridades de la corporación policiaca. (Foto: Araceli Martínez/La Opinión)

Lo que es más, el jefe Beck ha dicho que no hay nada que lo haga cambiar sus convicciones y lo haga cambiar cómo hace las cosas.

“Sería una tragedia que un inmigrante indocumentado no pueda confiar en la policía ni llamarnos para denunciar un crimen del que fue víctima o testigo. A principios de los 80, había leyes de migración muy pesadas. Al mismo tiempo teníamos un influjo de inmigrantes que huían de Centroamérica a causa de la guerra en sus países. Llegaban a las áreas de MacArthur y Rampart. Ellos no querían hablar con la policía, tenían mucho miedo. Hemos hecho mucho progreso desde entonces. Lo último que queremos es dar un paso atrás y perder la confianza que hemos construido con mucho esfuerzo”, sostuvo.

La belleza de Los Ángeles está en su diversidad, que es la estructura de esta ciudad. Lo maravilloso es que hemos podido trabajar juntos”, indicó.

El subjefe policiaco dijo que durante los 78 foros que realizaron por la ciudad, percibieron la ansiedad de la comunidad inmigrante.

Niños con mucho miedo de que sus padres puedan ser sacados de sus casas a la mitad de la noche. Y las preguntas que los padres y adultos nos hicieron, giraron en torno a y si les quitan el dinero federal, y si los obligan a cooperar con migración. Lo que les decimos es que no teman”, dijo.

Hizo ver que hay alrededor de 9,000 agentes de policía en Los Ángeles, 47% latinos. “Lo interesante es que muchos de nuestros oficiales vienen de padres indocumentados y familias con estatus mixto. Han dejado sus países en una lucha por dar a sus hijos una mejor vida. Así que nuestro departamento de policía está hecho de esas familias de inmigrantes”, enfatizó.

El teniente Al Labrada, quien acompañó al subjefe Arcos en la entrevista con La Opinión, pidió a la comunidad denunciar incluso cuando un policía no actúe apropiadamente.

Cuestionados sobre si habrá una actualización en la Orden Especial 40, la política que guía al LAPD desde 1979 y que prohíbe a los agentes de la policía angelina indagar el estatus migratorio de las personas que arrestan, el subjefe señaló que no hay planes para cambiar nada, excepto editar el lenguaje de algunas secciones que ya no existen.

Lo que sí contemplan es cambiar la palabra “undocumented alien” que se emplea en el texto de la Orden Especial 40. “Es un término ofensivo para nuestra comunidad que debe cambiarse, y nos aseguraremos que eso pase”, subrayó.