Trump amenaza con retirar fondos a UC Berkeley tras protesta estudiantil

El presidente sugiere tomar represalias contra la que es la mejor universidad pública del país como pretendida defensa de la libertad de expresión
Trump amenaza con retirar fondos a UC Berkeley tras protesta estudiantil
La Universidad de California en Berkeley fue escenario de disturbios a raíz de un acto del editor de Breitbart Milo Yiannopoulos.
Foto: Kevin Blackburn / UC Berkeley via Facebook

Donald Trump ha amenazado a la Univesidad de California en Berkeley con negarle fondos federales a raíz de una protesta que se tornó violenta y obligó a cancelar un evento planeado en el campus con el comentarista de ultraderecha Milo Yiannopoulos.

El miércoles por la noche, una multitud estimada en unas 1,500 personas se manifestó en el campus de Berkeley para mostrar su rechazo a Yiannopoulos. La universidad culpó de los disturbios que surgieron durante la concentración a “alrededor de 150 agitadores enmascarados que entraron al campus e interrumpieron lo que hasta entonces había sido una protesta pacífica”, tal y como expresó en un comunicado.

Según recoge el Washington Post, entre ellos había miembros del conocido como “Black bloc”, que acuden vestidos con ropa oscura y máscaras para evitar ser identificados y previamente han protagonizado otros incidentes disruptivos durante eventos similares.

Por motivos de seguridad la universidad decidió cancelar el evento apenas dos horas antes de la hora a la que se había planeado que tuviera lugar, y desalojó a Yiannopoulos del campus como precaución.

La mañana del jueves, la reacción del presidente al incidente consistió en una amenaza que vino expresada por medio de un tweet. A él reaccionó el Vicegobernador de California Gavin Newsom, que condenó que Trump amenazara con negar acceso a la educación a miles de estudiantes por las acciones de unos pocos.

El alcalde de Berkeley Jesse Arreguin también se pronunció para condenar a la pequeña minoría de manifestantes que recurrieron a la violencia, quienes “proveyeron a la derecha ultranacionalista exactamente las imágenes que quieren usar para intentar desacreditar a la vasta mayoría de manifestantes pacíficos en Berkeley y toda América que están profundamente preocupados por la dirección en la que avanza el país“, denunció.

Las autoridades de UC Berkeley han mostrado sorpresa y confusión por la reacción del presidente, ya que habían apoyado que se realizara el encuentro con Yiannopoulos. “Es díficil entender qué significa dado que la universidad se esforzó enormemente para prevenir la violencia y facilitar la planificación y presentación del evento”, expresó el portavoz de la institución Dan Mogulof.

En su declaración, las autoridades del campus de UC Berkeley expresaron que lamentaban que “las amenazas y acciones ilegales de unos pocos hayan interferido con el ejercicio de los derechos de la Primera Enmienda en un campus que está orgulloso de su historia y legado como hogar del Movimiento de la Libertad de Expresión”.

En efecto, la Universidad de Berkeley vio nacer dicho movimiento en 1964 y varios de sus miembros originales redactaron una editorial a raíz del malogrado evento planeado por Yiannopoulos que se publicó en el periódico de la institución, el Daily Californian, en la que aprobaban que la universidad hubiera autorizado la presencia del ultraderechista en el campus tras ser invitado por la asociación Berkeley College Republicans.

“Yiannopoulos es un fanático que viene al campus escupiendo insultos para llamar la atención. Su modus operandi consiste en hostigar a estudiantes de color, transgénero y cualquiera a la izquierda de Donald Trump con la esperanza de incitar un altercado o una censura y así poder presentarse como un mártir de la libertad de expresión […] Prohibir su presencia le favorece en términos políticos, y por eso nos alegramos de que la administración de UC rechazara adoptar dicha prohibición”, razonan en el texto.

Por contraposición, más de 100 miembros del profesorado firmaron dos cartas al rector de UC Berkeley Nicholas Dirks pidiendo la cancelación del evento. Además de denunciar que Yiannopoulos “promulga la supremacía blanca, la transfobia y la misoginia” afirmaban estar preocupados por “su dañina conducta”, ya que es habitual que en sus actos públicos Yiannopoulos ataque individualmente a estudiantes y cruce la frontera entre la libertad de expresión y el discurso del odio, señalaron los profesores.

Unos temores alimentados por la declaración de intenciones que publicó Breitbart el martes, en la que afirma que el discurso planeado en UC Berkeley daría comienzo a una campaña “para acabar con el creciente fenómeno de los campus santuario que protegen a inmigrantes ilegales de la deportación” y en el que prometió que “exigiría la retirada de fondos federales y el enjuiciamiento de las autoridades universitarias que ponen en peligro a los estudiantes con sus prácticas”.

Sin embargo, la universidad había apoyado que el evento tuviera lugar. Al respecto dijeron en su comunicado que “el rector Nicholas Dirks dejó claro que aunque las ideas, tácticas y retórica de Yiannopoulos son profundamente contrarias a las del campus, UC Berkeley está obligada por la Constitución, la ley y los valores de la universidad, que incluyen permitir la libre expresión a lo largo de todo el espectro de opiniones y perspectivas“.

Yiannopoulos escribe para la web Breitbart, de donde procede el polémico Steve Bannon, uno de los principales asesores del nuevo presidente y recientemente nombrado miembro del Consejo de Seguridad Nacional.

La Universidad de Berkeley es la mejor universidad pública de todo Estados Unidos de acuerdo a la edición más reciente del U.S. News and World Report. El dinero que recibe de los fondos federales va destinado en su mayor parte a cubrir becas de estudios para sus alumnos.