Senado avanza a Betsy DeVos como secretaria de Educación

Todo avanza para su eventual confirmación la próxima semana
Senado avanza a Betsy DeVos como secretaria de Educación

WASHINGTON.- Pese a la vasta oposición de demócratas, sindicatos de maestros y grupos progresistas, el Senado impulsó este viernes la eventual confirmación de Betsy DeVos como próxima secretaria de Educación, al limitar el debate legislativo.

Con 52 votos a favor y 48 en contra –todos de la minoría demócrata-, el Senado aprobó una medida que limita el debate en el pleno de la Cámara Alta para su eventual confirmación en el cargo la próxima semana.

La medida aprobada hoy, en una inusitada sesión de viernes, limita el debate a 30 horas adicionales antes de proceder al voto definitivo, que podría ocurrir entre el lunes y martes, dependiendo de si los demócratas utilizan todo el tiempo que les corresponde.

Como por ahora DeVos no tiene los 51 votos mínimos necesarios, se prevé que el vicepresidente, Mike Pence, como presidente del Senado, acuda a emitir su voto para romper un posible empate.

Sería la primera vez que un vicepresidente rompe un empate de 50-50 en el Senado para la confirmación de un miembro del Gabinete presidencial.

Eso se debe a que los republicanos numeran 52 en el Senado, pero dos de ellos, Susan Collins, de Maine, y Lisa Murkowski, de Alaska, han dicho que votarán en contra de DeVos, sumando al resto de demócratas que la rechazan.

Los sindicatos de maestros, como la Asociación Nacional de Educación (NEA),  y grupos progresistas, han realizado protesta y una campaña de mensajes en las redes sociales,  e inundado las oficinas del Senado con llamadas telefónicas y correos electrónicos para oponerse a DeVos, una influyente donante del Partido Republicano.

La senadora demócrata de California, Dianne Feintein, quien votó en contra, dijo que su oficina recibió 95,000 llamadas, cartas y correos de sus votantes en contra de DeVos.

Estos grupos se oponen a DeVos porque la millonaria mantiene una ideología conservadora y apoya las “chárter schools” –escuelas públicas manejadas por entidades privadas-, y el uso de cupones de matrícula para que algunos estudiantes puedan ir a colegios privados con fondos públicos.

Según los sindicatos, el gobierno federal debe invertir más en las escuelas públicas que en desviar fondos a escuelas privadas.