Trabajadores indocumentados despedidos de restaurante en Staples Center piden justicia

Afirman que su situación es el resultado de la política antiinmigrante de Trump
Trabajadores indocumentados despedidos de restaurante en Staples Center piden justicia
Según los trabajadores la empresa los despidió tras una visita de Inmigración, aunque lo cuestionan.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Los últimos 18 años, María Espinoza trabajó en la cocina del restaurante Levy dentro de la arena deportiva Staples Center. Su viaje de casi una hora desde Long Beach al centro de Los Ángeles fue una rutina que realizaba  complacida para llegar al trabajo a las 6:00 de la mañana.

Su compañero Gilberto Reyes trabajaba en la cocina principal del restaurante. Por los pasados 17 años gracias a ese empleo logró sacar adelante a su familia.

Pero en agosto del 2016 ellos, junto a 52 empleados con señoría de entre 17 a 20 años, recibieron una carta que exigía verificación de documentos que validaran su estatus legal en el país.

Al no cumplir con esa condición, en un período de tres días fueron despedidos.

02/07/17/ LOS ANGELES/Ex Staples employee and immigrant worker Maria del Carmen Espinoza, 61, holding her dismissal letter joined a handful of fired workers during a protest in front of Staples Center in Los Angeles. The recently dismissed kitchen workers demand that justice be done and request their immediate reinstatement and the intervention of their union. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
María del Carmen Espinoza (dcha.) fue una de los trabajadores indocumentados despedidos por el restaurante (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Espinoza, de 61 años, dijo que ella se enteró por medio del chef del restaurante, quien les dijo a un grupo de empleados que fueran a recoger una carta porque estaban despedidos.

Así nada más nos dijo… Supuestamente vino inmigración pero eso no es verdad porque solo escogieron a algunos [indocumentados] para despedirlos y otros siguen trabajando”, dijo Espinoza el martes durante una manifestación con algunos de sus compañeros frente al Staples Center.

“La compañía nunca nos dijo nada, solo nos mandaron una carta donde decía que inmigración había venido pero no despidieron a todos”, añadió Reyes.

El sindicato no representa a indocumentados

Pese a sentirse desechados por la compañía donde habían trabajado por muchos años, la desesperación de los empleados incrementó cuando pidieron ayuda a su sindicato UNITE HERE Local 11 y este también les dio la espalda, dicen.

“El sindicato no está ayudando como es su obligación hacerlo”, dijo Juan José Gutiérrez, activista con Vamos Unidos USA.

Gutiérrez explicó que en aquel momento el sindicato en lugar de hacer valer el contrato, el cual estipula ciertas reglas para trabajadores inmigrantes,  los envió con sus abogados representantes Hadsell Stormer Renick, LLP.

Los abogados laborales son expertos en contratos, no son abogados de inmigración y ellos les explicaron que podían legalizarse por medio de un matrimonio con un(a) novia(o) ciudadana(o)… Con esto damos por cumplidas con nuestras obligaciones ya que nosotros no lo estamos representando en su caso”, dijo Gutiérrez leyendo la carta que los abogados entregaron a los trabajadores.

02/07/17/ LOS ANGELES/Ex Staples employee and immigrant worker Gilberto Reyes joined a handful of fired workers during a protest in front of Staples Center in Los Angeles. The recently dismissed kitchen workers demand that justice be done and request their immediate reinstatement and the intervention of their union. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Gilberto Reyes, otro de los afectados por el despido, tomó parte en la protesta frente al Staples Center (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Todos quedaron en el limbo.

Ellos dicen que no es justo que el sindicato colectaba a tiempo sus mensualidades de aproximadamente $50 dólares y cuando los necesitaron no hubo ayuda. “Y luego se nos pedía más dinero; $2 más, $3 más para campañas políticas”, recordó Espinoza, quien dijo que en ese entonces era organizadora de empleados con el sindicato.

Siempre estuvimos apoyando a otros empleados como de hoteles, los empleados de Disneyland, de LAX. Yo organizaba siempre y ahí íbamos lloviendo, con sol sin comer y para que nos hagan esto no es justo”, añadió.

Reyes especula que tal vez hay un arreglo entre la compañía y el sindicato. “Porque una cláusula estipula que la compañía tiene que avisarle al sindicato si va a despedir a los empleados y el sindicato nunca nos dijo nada”, explicó.

Este es resultado de la amenaza de la política antiinmigrante del actual Presidente Donald Trump, dijeron los manifestantes.

“Estamos convencidos que si no se nos hace justicia reinstalándosenos en nuestros trabajos esto sería el principio de lo que tememos se convertiría en una cacería de brujas en contra de todos los trabajadores inmigrantes”, dijo Espinoza.

Tom Walsh, presidente de Unite Here Local 11, dijo en un comunicado que el sindicato dispuso que abogados experimentados se reunieran con todos los miembros afectados para informarles de sus derechos y de los remedios disponibles.

“No podemos comentar el contenido de las reuniones que los miembros tuvieron con los abogados. Podemos decir que hemos sido capaces de proteger a muchos miembros de ser despedidos”, dijo Walsh.

“Hicimos todo lo posible para luchar por nuestros miembros, y UNITE HERE Local 11 seguirá luchando todos los días por mejores leyes que protejan a todos los trabajadores”.

El restaurante responde

En un comunicado, el Restaurante Levy indicó que “luego de una auditoría en mayo de 2016 de formularios I-9 de elegibilidad laboral de todos nuestros 780 empleados en Staples Center, la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) identificó a 45 individuos cuyos I-9 eran cuestionables.

“Contactamos a los empleados afectados y los invitamos a proveer nueva documentación de su elegibilidad laboral. Además, los invitamos a contactar a la oficina de Seguridad Nacional si consideraban que la notificación recibida por parte de ICE estaba equivocada”, continúa el comunicado.

“No se recibió suficiente documentación de 36 de los empleados a quien ICE consideró no estaban autorizados para trabajar en Estados Unidos y fueron separados de sus trabajos en Levy”, concluye la misiva.