Estudiantes de Boyle Heights encuentran su pasión por la ingeniería

La preparatoria STEM BH permite a los jóvenes conocer el mundo de las ciencias y la tecnología
Estudiantes de Boyle Heights encuentran su pasión por la ingeniería
STEM BH participa en una competición de robótica que involucra a muchos de sus alumnos.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Mostrando su carta de aceptación de la Universidad Estatal de California Los Ángeles, Robert Céspedes dijo con orgullo que espera titularse como ingeniero y ser un modelo a seguir para su comunidad de Boyle Heights.

Mi mamá siempre me ha dicho que obtenga una educación y a mí siempre me ha gustado construir cosas, por eso me vine a la ingeniería”, dijo el joven de 17 años,  quien está esperando otras respuestas de universidades como UC Berkeley y San Luis Obispo.

Céspedes, quien creció en el área de Boyle Heights, encontró la Academia Science Technology Engineering and Mathematics de Boyle Heights (STEM BH) al inicio del grado 10 y ahí también descubrió su pasión.

En sus clases disfruta mucho construyendo robots y aviones de madera. “También me gusta competir y ver cómo otras personas lo están haciendo y qué están haciendo diferente”, aseveró.

02/17/17/ LOS ANGELES/ STEM Academy of Boyle Heights High School student Robert Cespedes with architecture design teacher Manuel Rosas (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Robert Céspedes con su profesor de diseño arquitectónico Manuel Rosas (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Se divierte construyendo robots

Marlene Hernández, de 14 años, recientemente entró al noveno grado en STEM BH. La estudiante dijo que ella no ve como un trabajo pesado la escuela puesto que al construir un robot también se está divirtiendo.

Yo no sabía cuánto me iba a gustar [la ingeniería] cuando entré, pero comencé a participar y me agrada”, dijo Hernández, aseverando que es muy buena para los números.

Su madre dijo que inicialmente no quería que su hija asistiera a esta escuela ,puesto que no tenían mucha información sobre el plantel. Además, sus hermanos mayores habían asistido a una secundaria en la ciudad de Santa Mónica.

Pero al llegar a STEM BH y ver los talleres que ofrecían, tanto la madre como la hija quedaron impresionadas.

Uno como padre siempre quiere que los hijos se superen y yo he visto que mi hija ha avanzado mucho en sus grados estando aquí”, dijo la señora Marlene.

Céspedes, quien actualmente cursa su último grado en STEM BH es uno de 14 estudiantes, y la primera generación, que se graduará de la escuela predominantemente latina.

El plantel abrió oficialmente en el otoño de 2014 con 62 estudiantes de los grados nueve y 10. Tres años después, STEM BH cuenta con más de 200 alumnos y ya tiene acceso a los cuatro años de secundaria.

Construyendo un robot en grupo

Cada año, escuelas de todo el mundo participan en competencias de robótica y por tercer año consecutivo STEM BH participará con el robot que está en proceso de elaboración. Treinta y cinco estudiantes de la escuela participan en el proyecto.

Céspedes y Hernández son parte del grupo.

Hernández dijo que le emociona asistir a una competencia regional el próximo mes en Ventura. “Aquí en la escuela estoy aprendiendo a diseñar con un programa que se llama auto desk inventor y medimos las partes del robot y preguntamos los nombres y los buscamos en Internet y los ponemos ahí para construir el robot”, dijo Hernández, quien esta interesada en ingeniería de computación.

02/17/17/ LOS ANGELES/ (Left to Right) STEM Academy of Boyle Heights High School students Vanessa Balderrama, Oscar Sanchez, Robert Cespedes, and Marlene Hernandez (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
(De izda. a dcha.) Vanessa Balderrama, Óscar Sánchez, Robert Céspedes y Marlene Hernández (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión)

Céspedes funge este año como la mascota de la escuela, un dragón, pero anteriormente ha participado en otros puestos para la construcción de otros robots. Su esfuerzo y pasión por la ingeniería tiene muy contento a su padre, quien lo motiva a ser un modelo para sus hermanos menores.

Leo Magallón, maestro en STEM BH, explicó que cada año los estudiantes tienen la oportunidad de participar en la creación del robot. El grupo participa en diferentes áreas.

En realidad es un trabajo en equipo”, aseveró Magallon. “Están los [estudiantes] ingenieros mecánicos, eléctricos, de computación, de publicidad, de espíritu y padres involucrados entre otros”, explicó.

Magallón dijo que es una lucha tener acceso a la competencia, no solo por el trabajo para los estudiantes pero por el precio de inscripción. “Tan solo para registrarnos debemos pagar 6,000 dólares, pero vale la pena”, dijo Magallón.

Esto es algo que no todas las escuelas pueden hacer. Tenemos muchos estudiantes aquí que nunca han salido [de Boyle Heights] y cuando ven las competencias se emocionan”, añadió.

El objetivo del robot, que debe pesar menos de 120 libras, es que pueda levantar objetos, subir pelotas con diferente presión y pueda levantarse del suelo.

02/17/17/ LOS ANGELES/ (Left to Right) Teacher Israel Hernandez, mentor Gilberto Bravo, and students Vanessa Balderrama, Robert Cespedes, Oscar Sanchez, and Marlene Hernandez work on their robotic project, at STEM Academy of Boyle Heights High School. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)
Israel Hernández (izda.) guía a los estudiantes en su proyecto de robótica (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Israel Hernández, uno de los maestros fundadores de la escuela, se enorgullece de ver a estudiantes apasionados por la ingeniería en una comunidad poco conocida por sobresalir en esta materia.

“Muchos estudiantes no se ven interesados porque no lo conocen o no han tenido acceso a estos programas [de STEM]”, dijo el maestro. “A mí me da mucho orgullo que tengamos el enfoque de la ingeniería y sobre todo ver lo que antes se veía como un sueño ahora es una realidad”, aseveró.

Aunque parece que pocos apuestan por estudiantes de Boyle Heights, que es una comunidad de clase trabajadora donde el 99% de los estudiantes son latinos y en el 50% de los hogares el español es el idioma principal, poco a poco se han dado a conocer. Ya han obtenido becas y donaciones de compañías como Boeing y Purgatory Pizza, así como de I’m Angel Foundation y Sí Se Puede Foundation.

Como dice mi mamá, nada es imposible”, dijo Céspedes. “Depende de que te gusta hacer y tú lo puedes lograr”.