Era Trump dispara viajes de políticos mexicanos por todo EEUU

Usan dinero del erario, justificando que van para "defender" a los connacionales indocumentados de las políticas migratorias del presidente de EEUU
Era Trump dispara viajes de políticos mexicanos por todo EEUU
Mexicanos en EU
Foto: Mexicanos en EU / Archivo

MÉXICO – De Los Ángeles a Chicago; de Laredo a Nueva York, recorriendo El Paso, Saint Paul y  todas las ciudades donde los migrantes han encontrado una forma de vida, docenas de políticos mexicanos viajan una y otra vez con presupuesto del erario público bajo el argumento de “defender” a los indocumentados frente a las políticas de Donald Trump.

Pero los resultados de estas visitas distan mucho de ser tangibles y mientras logran consolidarse, los analistas advierten sobre la utilidad de estas giras más allá de los paseos públicos de secretarios de Estado, de gobierno y municipales; senadores, diputados, alcaldes y presidentes de todos los partidos.

“Los políticos siempre tratan de sacar algún tipo de beneficio personal de las coyunturas políticas, sociales o económicas, pero más allá de esto, también se ve un interés auténtico en ayudar a los mexicanos amenazados en Estados Unidos”, dijo el analista político Horacio Vives, del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

“El reto es que las buenas intensiones se traduzcan en algo real: una estrategia de defensa articulada en lugar de que todos vayan por diversos frentes sin una visión integral ni unidad por lo que queda en evidencia la división política del país”.

Desde el pasado 20 de enero, cuando el presidente de Estados Unidos Donald Trump tomó el poder, los viajes de las figuras públicas más notorias se han multiplicado.

Así se ha visto en múltiples foros de California, entre asambleístas, dreamers y líderes de clubes migrantes, a los senadores Víctor Hermosillo y Celada, Ángel Benjamín Robles Montoya, Patricio Martínez García, María del Pilar Ortega Martínez, Jesús Casillas Romero y Marcela Guerra Castillo.

Al senador Armando Ríos Peter, con su proyecto llamado Operación Monarca (que busca averiguar cuántos programas gubernamentales de atención al migrante están duplicando funciones) entre agentes de la Patrulla Fronteriza o acompañado de otros congéneres como Ángel Benjamín Robles Montoya, Gabriela Cuevas Barrón, Blanca Alcalá Ruiz, Jesús Casillas Romero y Juan Carlos Romero Hicks.

Todos con las respectivas fotos cuyos elementos de contexto recuerdan los motivos del viaje: banderas de México, migrantes en foros, restaurantes, construcciones y empresas como aquellos que posaron a lado del líder del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya.

Anaya se dijo sorprendido por la “división de familias” por la deportación. En su caso,  aunque la esposa e hijos viven en Georgia, él los va a visitar semanalmente desde la capital mexicana, donde busca la presidencia de México.

“Los migrantes no quieren discursos ni rollos sino programas de protección migratoria y particularmente asesoría legal”, dijo en Texas. “Daremos más becas a los migrantes”, agregó Enrique Ochoa, presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Florida y camino a Nueva Jersey, donde se encontraría con César Aguirre, hijo de oaxaqueños que hoy es vicealcalde de Passaic,

En general los políticos mexicanos que recorren lo largo y ancho de la Unión Americana coinciden en la necesidad de estos apoyos para los cuales el gobierno de Enrique Peña destinó recientemente 50 millones de dólares.

En su primer viaje en Estados Unidos (donde se había negado a viajar durante décadas), el líder del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, dijo en Chicago que damandará a Trump ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y prometió ayudar a construir un frente cívico en defensa del migrante mientras algunos de sus simpatizantes le llamaban “presidente”.

“No podemos dejar a un lado la coyuntura electoral mexicana para analizar las visitas de estos políticos: este año hay elecciones para cambiar gobernador en el Estado de México, que es considerado la antesala a la presidencia, es el que tiene más votantes y los migrantes pueden votar desde EEUU o influir en sus familias”, explicó Ivonne Acuña, académica de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana.

“Pero sólo vamos a poder medir si el interés de estas figuras públicas es genuino o no en un futuro, dependiendo de los logros, si logran convocar y organizar un verdadero frente contra Donald Trump”.