¿Cuáles son las prioridades de los consumidores en la administración Trump?

La nueva encuesta Consumer Voices de Consumer Reports descubre preocupaciones en cuestiones donde se producirán cambios significativos
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¿Cuáles son las prioridades de los consumidores en la administración Trump?
4 de julio
Foto: archivo

A medida que el presidente electo Donald Trump se prepara para asumir el mando y un nuevo Congreso comienza a establecerse, Consumer Reports preguntó a los estadounidenses cuáles son las preocupaciones más apremiantes de los consumidores para el año que comienza.

Las principales, según nuestra encuesta inaugural Consumer Voices de CR, corresponden a cuestiones importantes donde en breve se podrían desarrollar cambios políticos significativos. La atención médica de salud, seguida de su asequibilidad, encabeza abrumadoramente la lista, y juntas suman el 31% de todas las respuestas. Otras prioridades incluyen cuestiones que han sido, durante largo tiempo, fundamentales para la vida estadounidense, tales como la educación asequible y la seguridad y calidad alimentaria. Las personas nos comentaron que también se sienten presionadas con respecto al precio elevado de artículos necesarios tales como la energía, los alimentos, los impuestos y la vivienda.

También surgieron preocupaciones nuevas y de rápida evolución, incluidas aquellas acerca de cómo se protegerán los datos personales en una época digital compleja y si las opciones de energía asequible y no contaminante continuarán estando disponibles.

Mientras el mercado y el escenario político evolucionan, Consumer Reports estará ahí evaluando, investigando y revelando lo que los consumidores necesitan saber para tomar decisiones más inteligentes en sus vidas cotidianas. Esa ha sido nuestra misión como organización sin fines de lucro y apartidista desde 1936 y este año no será la excepción.

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Tomar el pulso a los consumidores

Para comprender mejor cuáles son las cuestiones prioritarias en la mente de los consumidores, hemos desarrollado esta nueva encuesta que se repetirá y se extenderá en los meses y años venideros, según lo que esté sucediendo en el panorama del consumidor. El objetivo es indicar el nivel de confianza del consumidor en temas clave en el tiempo.

Con una administración reorganizada de manera dramática que está a punto de dejar su marca en la ciudad capital, CR buscó establecer un criterio en esta primera encuesta acerca de si los estadounidenses confían en que nuestro gobierno vela por los intereses de los consumidores. Los resultados iniciales fueron sorprendentes. El 66% de aquellos encuestados dijeron que “No”, que en general no confían en que el gobierno protegerá sus intereses como consumidores. Únicamente el 31% respondió que “Sí” y el 3% restante dijo que no tenía una opinión formada al respecto.

“Solo deseo que tuviéramos la protección que necesitamos”, comenta una jubilada del sur del país en respuesta a la encuesta nacionalmente representativa compuesta por 1,012 adultos mayores de 18 años y que se realizó del 5 al 8 de enero. Otro consumidor, un trabajador de tiempo completo, que gana un salario de más de 6 cifras, comentó que su principal preocupación para el año que comienza era que “las medidas de seguridad no queden supeditadas a las ganancias”.

Durante los próximos meses siguientes esperamos observar varios cambios en materia de leyes, políticas y normativas que afectarán las cuestiones que nuestra encuesta señala como las más importantes para los consumidores. A continuación se presenta una guía de las oportunidades y los desafíos que se tienen por delante y las precauciones que hay que tener en cuenta:

Atención médica para todos, solo que mejor

De manera clara y rotunda, los estadounidenses nos comentaron que están seguros de contar con acceso a una buena atención médica (64%) pero el 55% de los consumidores dijeron que no están seguros si sus seres queridos podrán permitirse un seguro para garantizar esa atención.

Una persona entrevistada, haciendo eco de lo que otros dicen, comentó que su principal preocupación era la atención médica asequible para el año 2017, el costo más elevado para garantizar un seguro y el pago por los servicios médicos concretos. “El gobierno debe controlar cuánta cantidad de dinero se aprovecha por cada dólar gastado”, comenta.

Desde su creación, la Ley de Cuidados de Salud Asequible ha constituido una fuente de intenso debate, pero ha otorgado acceso al seguro médico a aproximadamente más de 20 millones de personas. Y ha brindado a los consumidores asegurados, no solamente aquellos previamente no asegurados, protecciones de mercado importantes.

El presidente electo ha dejado claro que planea reformar la Ley de Cuidados de Salud Asequible tan pronto como sea posible y el Congreso ya ha adoptado medidas, y emitido votos, para hacer que eso suceda.

Las mejores disposiciones de la ley prohíben a las aseguradoras denegar la cobertura a personas con afecciones preexistentes y establecer límites de costos anuales o de por vida en la mayoría de los beneficios. Otro tema central de la ley para los consumidores es la disponibilidad de una gama de servicios médicos preventivos gratuitos.

No obstante, en otros aspectos la ley no es tan perfecta. Los estadounidenses nos comentan, y nuestro informe ha descubierto, que los costos permanecen muy elevados y que no siempre hay un amplio margen de opciones dentro de aquellas propuestas por el proveedor, ya sean de plan a plan o dentro de redes específicas. CR analizará todo nuevo enfoque hacia el mercado de seguros médicos para garantizar que los cambios mejoren el valor de los planes y la experiencia del consumidor en general y a la vez incremente la participación.

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Reducción de costos médicos y de medicamentos

Es esencial para la salud pública y personal la garantía de que los medicamentos recetados sean asequibles, seguros y efectivos. Y también lo es la seguridad y la sustentabilidad del suministro de medicamentos, especialmente debido a que la excesiva confianza en antibióticos ha generado el desarrollo de superbacterias problemáticas y resistentes a los medicamentos, lo cual ha reducido la eficacia de estos medicamentos vitales.

Apenas la semana pasada, el presidente electo habló en contra de los indignantes precios de los medicamentos y resaltó la falta de competición en el mercado. A pesar de que aún no se cuenta con un plan para resolver el problema, CR se siente animado al ver que este tema se encuentra en su agenda y por lo tanto, los consumidores deben estar atentos a las disposiciones propuestas por la nueva administración.

Los consumidores también pueden ayudar a respaldar nuevas e innovadoras iniciativas de mercado que pueden reducir los costos onerosos ocasionados por los medicamentos recetados y los dispositivos y procedimientos médicos.

Eso puede generar la colaboración inusual entre la industria, el gobierno, los consumidores y sus defensores, pero existen pruebas de que puede realizarse. Ten en cuenta lo que sucedió poco tiempo después de que el equipo del proyecto Best Buy Drugs de CR y otros medios de comunicación informaron el pasado agosto que el costo de EpiPen, un medicamento potencialmente útil para salvar las vidas de aquellas personas que sufren de alergias graves, había aumentado a $300 por dosis. La indignación pública desencadenó en audiencias públicas, y finalmente, en opciones más asequibles. Ahora, un medicamento efectivo alternativo al EpiPen cuesta tan solo $50 por dosis.

Buenos alimentos, solo que más seguros

De cada 10 estadounidenses 6 nos dijeron en nuestra encuesta que no tienen ninguna confianza o muy poca en que el suministro de alimentos de nuestro país sea seguro, o que esté libre de contaminación y que se elabore sin antibióticos innecesarios.

Un hombre de la zona del Medio Oeste, un trabajador de tiempo completo de 35 años, dijo que él y su esposa “no son materialistas y compradores de objetos” y añadió que “su única preocupación” para el año que comienza es “que el suministro de alimentos no esté contaminado”.

Cada año en Estados Unidos alrededor de 48 millones de personas tienen enfermedades transmitidas por los alimentos y al menos 2 millones se contagian de bacterias resistentes a los antibióticos.

El Congreso ya ha aprobado la Ley de Modernización de Seguridad Alimentaria, que establece medidas de protección ejecutables para la seguridad de la producción agrícola, ambas de frutas y verduras. Sin embargo, no existen medidas de protección similares para la carne de res y la avícola.

Dicha medida gubernamental es fundamental para hacer más seguro nuestro suministro de alimentos al prevenir brotes mortales antes de que comiencen. Un componente clave para reducir el número de personas afectadas por bacterias resistentes a los antibióticos es minimizar la cantidad de antibióticos utilizados en la crianza de animales destinados a la alimentación.

Una manera de lograr esto es que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) suprima el vacío legal que aún autoriza a los productores a usar antibióticos en animales sanos bajo el pretexto de la prevención de enfermedades, lo cual hace que la bacteria resistente tenga mayor presencia en el suministro de alimentos y estos antibióticos sean menos efectivos cuando las personas más lo necesitan.

Se han hecho progresos en el etiquetado de alimentos al hacer las etiquetas más claras y transparentes, desde las etiquetas de información nutricional hasta aquellas que explican cómo se obtienen y se procesan los alimentos. Los consumidores nos comentan que quieren más de ese tipo de transparencia cuando se trata de las opciones de compras y su salud.

Los consumidores tienen que estar alertas de que este tipo de progreso para garantizar la seguridad de los alimentos y el mejor etiquetado continúan.

Préstamos seguros, fondos de reserva

Cuando los consumidores abren una cuenta bancaria o solicitan un préstamo, deben sentirse seguros de que las empresas los tratarán con justicia y resguardarán su dinero.

En lugar de ello, los consumidores nos dijeron que desconfían. Al menos dos tercios de las personas encuestadas dijeron que confían poco o no confían en que los bancos y las empresas inversoras están procediendo de manera transparente y responsable para cobrar tarifas razonables y proteger sus inversiones.

El escándalo del banco Wells Fargo que ocurrió el año pasado solo añadió más preocupación cuando se reveló que durante años, los consumidores fueron registrados y se les aplicaron cargos involuntariamente por cuentas ajenas sin su conocimiento. Las personas encuestadas utilizaron palabras tales como “verdad”, “transparencia”, “verificable” y “responsabilidad” cuando hablaron sobre la industria de servicios financieros.

La Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB) es un organismo controlador que se creó en 2011 en respuesta directa a la crisis financiera y a estos tipos de preocupaciones del consumidor. La agencia trabaja para proteger a los consumidores de las prácticas desleales y engañosas ejercidas por bancos y empresas de tarjetas de crédito, entre otras instituciones. La CFPB adoptó medidas para abordar los abusos cometidos por acreedores dudosos, universidades con fines de lucro y otros agentes nocivos del mercado y para ayudar a regresar más de $11 mil millones a aproximadamente 27 millones de consumidores que fueron estafados.

Los consumidores quieren más de este tipo de responsabilidad de mercado.

Otra preocupación para los consumidores es cómo ahorrar dinero para la jubilación. Una nueva norma del Departamento del Trabajo requeriría que todos los asesores financieros que brindan servicios de asesoramiento en materia de jubilación prioricen las necesidades de sus clientes.

Se prevé que la implementación de la norma comience en abril, pero algunos grupos de presión están presionando demasiado para demorarla o debilitarla. Esta es una norma que los consumidores deberían vigilar de cerca en los próximos meses y deben controlar si la CFPB conserva su capacidad para continuar siendo un organismo de control efectivo.

Sébastien Thibault

Ilustración: Sébastien Thibault

Privacidad de datos, control del consumidor

A medida que nos adentramos en la era del Internet de las cosas (IoT), donde todo desde termostatos hasta cafeteras y automóviles pueden conectarse a internet, los expertos creen que más de 20 mil millones de dispositivos estarán conectados a internet para el 2020. Mientras el costo de conectividad desciende, se conectarán nuevos productos por norma. Este tipo de omnipresencia permite el ingreso de Internet, y todas las preocupaciones relativas a la privacidad y a la seguridad de los datos que viene con ellas, a cada rincón de nuestra casa, donde prestamos menos atención a sus posibles efectos nocivos.

Muchos estadounidenses, el 65% de los encuestados, nos dijeron que confiaban poco o no confiaban en que sus datos personales sean privados y no se distribuyan sin su consentimiento.

Los fabricantes y proveedores de servicios deben ofrecer a los consumidores opciones claras y razonables de comunicación acerca de cómo sus datos se recolectan y se usan. Independientemente de si es de una tostadora o un marcapasos, los consumidores deben saber y poder controlar la información que se recolecta. Esta representa una nueva frontera crítica en los derechos e intereses de los consumidores. Trabajaremos activamente en esta frontera.

CR revelará su propio plan para apoyar la creación de normas significativas de seguridad de datos en las semanas venideras y también comenzará a incorporar criterios de privacidad y de seguridad en las pruebas de expertos y sus procedimientos de clasificación para productos y servicios aplicables.

¿Por qué? Porque la seguridad en la privacidad es una cuestión importante para los consumidores. O, como lo manifestó claramente un hombre del Sur, “quiero poder conectarme en línea sin tener que preocuparme de que alguien robe mi información”.

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Mayor educación, menor deuda

Durante las campañas y carreras presidenciales, se había puesto mucha atención en el aumento de la carga del costo de la educación universitaria para familias y estudiantes. Los estudiantes solicitan préstamos enormes para obtener títulos caros que pueden no brindar los resultados deseados en términos de rentabilidad o empleos de calidad.

A través de nuestra encuesta de CR, que se llevó a cabo la primavera pasada y en la cual se encuestaron a 1,500 jóvenes estadounidenses, se descubrió que una cifra asombrosa del 45% de aquellos estudiantes con deudas ocasionadas por préstamos no consideraban que asistir a la universidad justificaba el costo. Y en nuestra encuesta Consumer Voices de este mes, casi el 70% de los estadounidenses nos manifestó que no confían que, en el futuro, aquellos que quieran ir a la universidad podrán ser capaces de costearlo.

“Ni siquiera quieres ver cuánto debes por el préstamo”, dice una mujer de 26 años del noreste quien se describe a sí misma como ama de casa.

Los acreedores privados y las empresas que administran préstamos han demostrado que no siempre gozan de una reputación de ser razonables y justos con los consumidores estudiantes que solicitan préstamos. CR sugiere a los estudiantes y a las familias que aprovechen completamente las opciones federales de ayuda financiera, y que estén especialmente alertas cuando se trata de administradores de préstamos.

Este es un dilema nacional que está listo para generar innovaciones y que requiere de atención. CR desafía a la nueva administración y al Congreso a que impulsen un cambio real en el mercado y a incentivar a las instituciones financieras para que funcionen mucho mejor para los estudiantes y familias.

Los consumidores deben estar atentos para observar, en el futuro, si los nuevos programas del Departamento de Educación que han ayudado a los estudiantes a administrar los préstamos federales continúan siendo ofrecidos y sometidos a mejoras.

Preferiblemente, los consumidores manifiestan que quieren un sistema financiero que sea flexible, estable y nunca abusivo. La capacidad de los estadounidenses para competir en una economía global puede depender de ello.

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Seguridad vehicular, junto con la innovación

Se ha producido una disminución sustancial en las cifras de muertes ocasionadas por accidentes de tráfico durante los últimos 50 años. Eso se debe a los avances en seguridad tales como cinturones de seguridad, airbags, sistemas de freno antibloqueo y zonas de deformación como también innovaciones novedosas tales como control de estabilidad y sistemas autónomos de frenado.

Pero a pesar de que la tecnología en los automóviles ha mejorado, han surgido nuevas amenazas a la seguridad vial, tales como las distracciones, las cuales son responsables de un reciente repunte en las muertes en la carretera, según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA). Además, están surgiendo nuevas tecnologías que permiten que los automóviles se manejen de manera automática o semiautomática. Estas tecnologías pueden ser prometedoras a largo plazo, pero a corto plazo y sin una supervisión apropiada, aumentan la cantidad de interrogantes, incluidas ciertas preocupaciones serias relacionadas con la seguridad. Asimismo, las nuevas normativas federales sobre los sistemas automáticos no son exhaustivas ni obligatorias.

Los fabricantes de automóviles, como también las empresas de alta tecnología cuyos productos desempeñan un rol en la experiencia de conducción, deben ubicar la seguridad dentro de las prioridades principales cuando crean e implementan nuevos automóviles y tecnologías, y ser rápidos a la hora de responder cuando se descubre que sus productos contienen fallas. Como CEO de CR, Marta Tellado, observó el otoño pasado lo siguiente: “el mundo necesita empresas visionarias que vayan más allá y desarrollen productos que excedan nuestras expectativas. Pero la ambición debe equilibrarse con responsabilidad: cuando las tecnologías emergentes traen consigo nuevos riesgos, debe ser la compañía la que los asuma y no el consumidor”.

La nación también se encuentra en una coyuntura interesante en el ámbito del ahorro de combustible. El gobierno federal recientemente ha elevado los niveles promedio de las normas de ahorro en combustibles, comenzando con modelos de automóviles del año 2022 a 2025. Para los vehículos que cumplen con esas normas, los consumidores pueden esperar miles de dólares en ahorro de combustible durante la vida útil de su vehículo, $3,200 por automóvil y $4,800 por camión, inclusive con los actuales precios bajos de la gasolina. Hasta el momento, mientras se van implementando estos estándares, los fabricantes de automóviles han cumplido o superado las metas de millaje y la industria ha demostrado que puede cumplir con objetivos superiores y a la vez lograr ventas récord y disminuir los gastos de combustible de los consumidores. Es una situación beneficiosa para todos.

Algunos grupos fabricantes de automóviles han forzado una demora en la introducción de estas normas. Los consumidores deben estar alerta, como lo estamos nosotros, para observar si la nueva administración cede o continúa fomentando un millaje superior y normas de seguridad.

Energía sostenible y asequible

Nuestra encuesta descubrió que el 53% de los estadounidenses no tenía mucha confianza o no confiaban en que las fuentes de energía sostenible y renovable serían asequibles y estarían disponibles en el futuro.

Sin embargo, la investigación sugiere que al implementar el plan de energía limpia pendiente de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), las personas expresaron que pueden reducir la contaminación de las centrales eléctricas y a la vez expandir el uso de energía limpia y renovable. Eso es bueno para el medio ambiente y se prevé que ayudará a los clientes a ahorrar aproximadamente el 11% por año en las facturas eléctricas para el año 2030.

Pero el plan de energía limpia enfrenta un gran desafío en la Corte y la EPA bajo la próxima administración podría abandonar completamente el programa.

La observación de lo que sucede con el plan de energía limpia le brindará a los consumidores una idea de la posición que la nueva administración mantiene con respecto a las opciones de energía limpias. Inclusive sin la ley, el gobierno federal y los estados pueden continuar aliviando la carga impuesta a los consumidores al priorizar la eficiencia en la energía y las inversiones en energías renovables.

Las personas encuestadas en general hablaron sobre lo difícil que es afrontar las facturas básicas y el alto costo de vida. Un consumidor autónomo que vive en la zona del nordeste comentó que estaba más que nada preocupado por solo “contar con el dinero suficiente para continuar siendo un consumidor”.

En el futuro, en CR continuaremos controlando los sentimientos y las preocupaciones del consumidor con nuestras nuevas encuestas Consumer Voices. Y proporcionaremos soluciones basadas en hechos y mejores prácticas en nuestro sitio web y canales de medios sociales, como también en nuestra revista insignia, acerca de aquello que te preocupa más en su vida cotidiana y finanzas.