Jóvenes latinos, más cerca de la ciencia

Programa Dynamic Genoma, de UCR, ofrece cuatro semanas de clases gratuitas para estudiantes de colegios comunitarios
Jóvenes latinos, más cerca de la ciencia
María Baray (c), estudiante de México, aprendió acerca del uso de pipetas en el laboratorio. / Foto: Alejandro Cano

Con el objetivo de cerrar la brecha entre la teoría y la práctica, la Universidad de California Riverside (UCR) comenzó ayer un programa de cuatro semanas dirigido a estudiantes de distintos colegios comunitarios locales para motivar a que más estudiantes opten por una carrera científica.

El programa, parte de la serie “Secuencia para el Éxito”, diseñado específicamente para estudiantes en transición, les ensañará, por ejemplo, a extraer el ácido desoxirribonucleico (ADN) de pescados usando técnicas avanzadas de biología molecular y con acceso a equipo de laboratorio especializado.

 El doctor Jim Burnette explica el proceso de extracción de ADN a los alumnos. / Foto: Alejandro Cano
El doctor Jim Burnette explica el proceso de extracción de ADN a los alumnos. / Foto: Alejandro Cano

“Este programa coloca al estudiante en el laboratorio, le brinda la oportunidad de usar equipo real, de practicar lo aprendido en el salón y le da la oportunidad de experimentar, analizar y llegar a una conclusión”, comentó Alejandro Cortéz, coordinador académico del programa Dynamic Genome.

“Muchos estudiantes, dependiendo de la carrera y año escolar, tal vez jamás tengan esta oportunidad. Aquí aprenderán muchas técnicas que les ayudará en el futuro”, añadió.

Según Cortéz, oriundo de Guadalajara, México, los estudiantes utilizarán los resultados de la investigación para compararlos con el banco de datos conocido como “DNA Subway” y asegurarse así que su muestra de pescado obtenida en la tienda es o no real.

Dicha investigación responderá una pregunta esencial: ¿Están los pescados en el supermercado debidamente etiquetados?

“A nosotros no nos interesa ver si la tienda está o no vendiendo lo que dicen, lo que nos interesa es enseñarle a los estudiantes cómo comprobar eso a través de la extracción de ADN. En el mundo real este tipo de investigación ha resultado en la identificación de [pescados en] restaurantes que le dan al cliente gato por liebre”, comententó Cortéz.

Los jóvenes tuvieron acceso a equipos y al laboratorio. / Foto: Alejandro Cano
Los jóvenes tuvieron acceso a equipos y al laboratorio. / Foto: Alejandro Cano

En cifras

En efecto, el 47% del pescado vendido en restaurantes de sushi en el área de Los Ángeles, no es el anunciado, según un estudio elaborado la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) y la Universidad de Loyola Marymount.

El análisis, dado a conocer en enero pasado, reveló que mientras la tuna y el salmón fueron etiquetados de manera apropiada; todo lo demás no correspondía al tipo de pescado que se había ordenado.

Según Cortéz, le tomará a los 45 estudiantes participantes, muchos de los cuales son los primeros en sus familias en acudir al colegio, cuatro semanas para llegar a un resultado, mismo que será desplegado en un póster.

Unos 45 estudiantes participaron de la primera clase del programa Dynamis Genoma en UCR. / Foto: Alejandro Cano
Unos 45 estudiantes participaron de la primera clase del programa Dynamis Genoma en UCR. / Foto: Alejandro Cano

Entre los motivados estudiantes estaban María Baray, de 26 años de edad; y Jonathan Cruz, de 29. Ambos estudiantes del colegio comunitario San Bernardino Valley.

En la primera clase, Baray, de Guadalajara, México, aprendió a utilizar las pipetas, que permiten la transferencia de un volumen no mayor a 0.67 onzas de un recipiente a otro de manera exacta.

Otra herramienta que los jóvenes utilizaron fue una centrífuga, que ayudó a separar los componentes de la sustancia experimentada tras cinco minutos a una velocidad de 14.1 rpm (revoluciones por minuto).

“Todo esto es una gran oportunidad para poner en práctica lo que dicen los libros. No es lo mismo leerlo que hacerlo. Me parece muy buen programa ya que mi colegio no tiene un laboratorio tan equipado como este”, comento Baray, quien planea transferirse a UCR y estudiar cardiología.

Por su parte, Cruz, quien anhela ser fisiólogo e investigar cómo se podría utilizar la seda de araña en cirugías de ligamentos, dijo que el programa lo reta a desarrollar lo aprendido y le demuestra que sí es posible obtener una carrera científica.

“Toma muchos años pero es posible terminar. Aquí te motivan, te alientan, te demuestran que es posible ser científico. Los latinos podemos obtener carreras científicas, claro que se puede”, comentó Cruz.

Larga vida a la ciencia

Otro objetivo del programa es motivar a otros jóvenes a optar por estudiar una carrera científica, agregó el coordinador del programa.

Según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, mientras que los hispanos aumentaron el índice de participación en la fuerza laboral de un 3% en 1970 a 15% en 2011; solo representan el 7% de la fuerza laboral en carreras científicas.

Este es el quinto año consecutivo que UCR ofrece el programa gracias a la colaboración monetaria del Instituto Médico Howard Hughes y de Instituciones Sirviendo a los Hispanos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Sin embargo, según Nhi Tran, coordinador del programa Conexión con Ciencia, Tecnología, Ingeniería, y Matemáticas, los fondos económicos se están acabando.

“Como sea lograremos tener este programa el próximo año y en años venideros, es de suma importancia y los estudiantes dependen de él para expandir sus conocimientos. Es un programa sumamente exitoso”, añadió Tran.

Durante su existencia, el programa ha beneficiado a 144 estudiantes de colegios comunitarios como: Chaffey, Crafton Hills, San Jacinto, Norco, Riverside, San Bernardino Valley, entre otros.

Para más información visita: http://dynamicgenome.ucr.edu/

Mariía / Foto: Alejandro Cano
Julia Zavala (d), de 19 anos de edad, fungió como asistente de laboratorio. Zavala será enviada a Maryland para participar en un proyecto con el Departamento de Agricultura de EEUU / Foto: Alejandro Cano