¿Usar o no un medicamento para las fugas de orina?

Nuestros expertos evalúan las ventajas y las desventajas de estos productos que se comercializan masivamente

La publicidad de los llamados medicamentos para vejiga hiperactiva, tales como la vejiga animada con ojos grandes que sale en los comerciales de Myrbetriq, pueden hacer que parezca que el medicamento es la clave para evitar los frecuentes recesos para ir al baño y las fugas de orina. Pero, ¿será que tomar un medicamento es la mejor solución para recuperar el control de tu vejiga? Nuestros expertos revisan la evidencia.

Lo que los anuncios podrían pasar por alto

Los anuncios de medicamentos podrían omitir información que necesitas antes de decidirte a usar una terapia específica, dice Michael Hochman, M.D., un profesor asistente de medicina clínica en Keck School of Medicine en USC. Los anuncios de medicamentos para la vejiga no mencionan algunos de estos puntos:

1. Los síntomas pueden tratarse sin tomar medicamentos. Aproximadamente un tercio de las veces, las fugas de orina y las ganas intensas de ir al baño se resuelven en las mujeres en un plazo de un año de tratamiento. En muchos casos, algunos cambios sencillos en el estilo de vida, como reducir el consumo de ciertos líquidos o practicar ejercicios para fortalecer los músculos que sostienen la vejiga, pueden mejorar mucho el control.

2. Los medicamentos a menudo no funcionan bien. De acuerdo con un análisis realizado por Consumer Reports Best Buy Drugs, la mayoría de las personas que toman estos medicamentos solo pueden esperar un alivio moderado. El medicamento reduce la cantidad de visitas diarias al baño de 12 a 9 o 10, en promedio. Las personas que experimentan incontinencia pueden esperar 1 o 2 episodios menos al día.

3. Causan efectos secundarios. Más de la mitad de las personas que tienen lo que se ha apodado “vejiga hiperactiva” dejan de tomar el medicamento en un lapso de 6 meses, a menudo debido a los efectos secundarios, tales como boca seca, visión borrosa, estreñimiento y mareos. De la misma manera, la mayoría de estos medicamentos pertenecen a una clase de medicamentos conocidos como anticolinérgicos, los que comúnmente causan confusión mental, especialmente en los adultos mayores y han sido relacionados con un mayor riesgo de demencia. “Existe un papel para estos medicamentos”, dice Hochman, “pero normalmente solo después de probar tratamientos más seguros primero”.

Empieza con tu médico

¿Qué debes hacer si experimentas problemas de la vejiga? Primero, habla sobre esto con tu doctor. El problema con frecuencia se queda sin resolver, especialmente en el caso de los hombres, dice Hochman. “Las personas pueden sentirse avergonzadas de hablar sobre el tema, y los médicos ocupados con frecuencia olvidan preguntar al respecto”. Pero los síntomas casi siempre pueden aliviarse, añade.

Así que comienza por trabajar con un médico general que pueda determinar si es posible que haya una causa subyacente para tus síntomas. La urgencia, la incontinencia y la frecuencia urinaria podrían ser provocadas por infecciones del tracto urinario, cálculos renales o una infección de próstata o agrandamiento de la próstata en los hombres.

El medicamento que tomas para tratar otras afecciones, tales como la ansiedad, depresión, presión arterial alta, insomnio y dolor, también puede causar fugas de la vejiga. Tu médico podría pedirte que lleves un diario de la frecuencia con la que orinas, de cuándo tienes fugas y cuánto líquido consumes. Eso ayudará a definir el problema y a determinar con precisión los desencadenantes.

Prueba las estrategias para el estilo de vida

Una vez que se descartan los factores asociados a este problema, los expertos de Consumer Reports Best Buy Drugs, así como las principales organizaciones médicas, incluyendo el Colegio Estadounidense de Médicos y la Asociación Estadounidense de Urología, recomiendan comenzar con medidas sin medicamentos como las siguientes: los cambios en el estilo de vida que mejoran tu salud en general, como bajar algunas libras si tienes sobrepeso y dejar de fumar, también pueden reducir la incontinencia. Además, debes consumir más fibra.

Trata de consumir de 3 a 4 onzas de granos integrales, 1 a 2 tazas de fruta y 2 a 3 tazas de vegetales al día para mantener la regularidad de tu sistema digestivo. El estreñimiento ejerce presión sobre la vejiga. Otros cambios en el estilo de vida dependen de tus síntomas específicos y del tipo de incontinencia que estés experimentando. Algunas personas tienen estos dos:

Incontinencia por estrés. Esto está marcado por fugas de orina cuando te ríes, toses, estornudas o levantas objetos pesados. Los ejercicios llamados de Kegel, que fortalecen los músculos que controlan el flujo de orina al apretarlos y relajarlos repetidamente, pueden ser muy eficaces para reducir las fugas relacionadas de la vejiga.

Tu médico tal vez pueda enseñarte cómo hacer los ejercicios de Kegel (o consulta “¿Quieres saber más?” a continuación). Si te cuesta trabajo dominar el ejercicio, el doctor puede referirte con un fisioterapeuta que usará la bioretroalimentación u otras técnicas para ayudarte a reconocer mejor cuando estés contrayendo los músculos eficientemente. Además, la investigación demuestra que un dispositivo intrauterino, un pequeño aparato que se coloca en la vagina para sostener la vejiga y el útero, mejora los síntomas en casi la mitad de las mujeres que lo prueban.

Incontinencia de urgencia. La señal más notoria de la incontinencia de urgencia (o vejiga hiperactiva) es una necesidad urgente y repentina de orinar (con o sin fugas). Los ejercicios de Kegel también pueden ayudar con eso, al igual que lo puede hacer el reducir los irritantes para la vejiga como el alcohol, la cafeína y las bebidas carbonatadas.

Tu médico puede ayudarte a establecer un calendario para entrenar la vejiga, en el que orinas en horarios establecidos, aumentando gradualmente los intervalos entre las visitas al baño. Esos métodos funcionan para muchas personas, pero requieren de paciencia. Los expertos recomiendan probar el entrenamiento de la vejiga durante 6 semanas y los ejercicios de Kegel diarios durante al menos 15 semanas.

Cuándo considerar los medicamentos

Si tienes incontinencia de urgencia, has probado medidas sin medicamentos durante varios meses y los síntomas aún interfieren con tu calidad de vida, podrías considerar agregar un medicamento. (No funcionará para la incontinencia por estrés).

¿Cómo funcionan? En algunas personas con incontinencia de urgencia, los músculos de la vejiga se contraen en el momento equivocado, causando la sensación incómoda de urgencia y a menudo, fugas. Los medicamentos que se usan para tratar la afección relajan los músculos de la vejiga, lo cual puede aumentar el tamaño de almacenamiento de la vejiga y reducir la urgencia de orinar. Hay 7 medicamentos de venta con receta disponibles para tratar la incontinencia de urgencia: darifenacina (Enablex); fesoterodina (Toviaz); mirabegron (Myrbetriq); oxibutinina (Ditropan XL pastillas, gel tópico de Gelnique y sus genéricos); solifenacina (Vesicare); tolterodina (Detrol, Detrol LA y sus genéricos); y trospium (solo el genérico).

La oxibutinina también se vende sin receta en forma de parche como Oxytrol for Women. Pero no es sabio usarla, ni ninguno de los otros medicamentos, sin hablar con tu médico de los riesgos y los beneficios. Con base en el análisis de la evidencia por parte de Consumer Reports Best Buy Drugs, ninguno de los medicamentos claramente funciona mejor que los demás. Pero si tú y tu médico concluyen que vale la pena probar uno, considera la oxibutinina genérica de liberación prolongada y de venta con receta.

Cuesta alrededor del doble del medicamento de corta duración si lo pagas de tu bolsillo, pero ofrece la conveniencia de la dosis de una pastilla al día. Además, la investigación sugiere que tiene un poco menor riesgo de efectos secundarios que otras formas del medicamento, incluyendo el parche de venta libre, así como otros medicamentos para la vejiga, incluyendo la tolterodina de corta duración.

Observa cuidadosamente para ver si hay efectos secundarios, particularmente problemas de memoria o confusión, los cuales pueden ser sutiles, dice Hochman. Debido a esos riesgos, nuestros expertos no recomiendan los medicamentos para las personas diagnosticadas con demencia. Si los síntomas no han mejorado después de 8 semanas, podrías preguntarle a tu médico si puede ajustar la dosis o probar una opción distinta.

El último recurso

La cirugía podría ser una opción para la incontinencia por estrés. El procedimiento más común es la cirugía de banda subureteral, en la que se implantan tiras de malla sintética para sostener el cuello de la vejiga. Puede ser eficaz, pero la cirugía conlleva riesgos importantes que incluyen infecciones, dificultad para orinar y un aumento en la gravedad de la incontinencia. Por estas razones, debe considerarse solo como el último recurso.

Otros medicamentos para problemas de la vejiga

Estos medicamentos se usan a veces para reducir las fugas

ESTRÓGENOS TÓPICOS

Para las mujeres que están cerca o pasada la menopausia que tienen resequedad vaginal así como incontinencia por estrés o urinaria, se ha descubierto que el tratamiento con formas tópicas del estrógeno de las hormonas femeninas ayuda en ambos tipos de síntomas. Debido que se absorbe menos estrógeno en el torrente sanguíneo, las versiones tópicas, una crema, un aro o tabletas colocadas directamente dentro de la vagina y que se disuelven, causan menos efectos secundarios que las pastillas o los parches. Puede tomar hasta 3 meses para ver los resultados, y el problema podría regresar si abandonas el tratamiento.

INYECCIONES DE BOTOX

Este tratamiento usa inyecciones de la toxina botulínica (el mismo medicamento que se usa para suavizar las arrugas) en los músculos que rodean la vejiga para detener las contracciones que causan la incontinencia de urgencia. La evidencia sugiere que el medicamento puede mejorar los síntomas, pero nuestros expertos sugieren precaución. Los posibles efectos secundarios incluyen micción dolorosa, vaciado incompleto de la vejiga (lo cual podría provocar que se tuviera que introducir un catéter) e infecciones del tracto urinario. Además, si tu seguro no cubre todos los costos, puede ser costoso. Un solo tratamiento podría costar más de $800 (sin seguro) y podría ser necesario repetirlo cada 3 a 8 semanas.