Derechos de inquilino: personas con discapacidades tienen derecho a tener una mascota

Te decimos cuáles son las leyes que permiten a un inquilino tener un animal de apoyo psicológico o emocional
Derechos de inquilino: personas con discapacidades tienen derecho a tener una mascota
Por años, los perros de servicio han ayudado a personas invidentes a llevar una vida independiente.
Foto: Archivo

No es raro ver carteles de alquiler de propiedades anunciando que el edificio es Pet Friendly, indicando que se aceptan mascotas en los departamentos.

Pero aún en los casos en que el dueño o administrador de la propiedad prohíba a sus inquilinos tener animales, las personas con discapacidades tanto físicas como mentales tienen derecho a tener una mascota de servicio en su hogar.

Bajo las leyes estatales y federales de vivienda se considera discriminación al rechazo de hacer acomodaciones especiales y razonables, a personas con algún tipo de discapacidad. Entre dichas acomodaciones razonables se incluye la autorización a que un inquilino con desafíos psicológicos, o físicos viva con un animal de servicio o apoyo.

No todos los perros son iguales

Por años, perros especialmente entrenados han ofrecido servicio a personas invidentes, sordas o con otros desafíos físicos. En la actualidad, numerosos centros de cuidado de salud, clínicas y hospitales cuentan con animales de terapia que ayudan y dan apoyo a sus pacientes, porque reconocen sus beneficios terapéuticos.

Pero en cuanto a  apoyo emocional y psicológico se refiere, las reglas no siempre son claras, lo que, en algunos casos, resulta en la discriminación de individuos con discapacidades mentales.

Perros de apoyo psiquiátrico

Este tipo de mascota ofrece ayuda a personas con discapacidades psicológicas como Trastorno de estrés postraumático (PTSD), desórdenes de ansiedad o depresión severa.

Los animales de servicio psiquiátrico están especialmente entrenados para realizar tareas específicas y relacionadas a la discapacidad de su dueño. Su rol principal no es proveer apoyo emocional, sino ayudar a su dueño a realizar tareas determinadas y vitales.

Este tipo de mascotas no sólo responde a las necesidades de su amo, sino que está entrenado para ayudar a quién lo necesite.

En el caso de personas con episodios de disociación, por ejemplo, los perros de apoyo psiquiátrico detienen a los dueños que tratan de salir a la calle solos, corriendo el riesgo de perderse, o a aquellas personas que tratan de hacerse daño. Este tipo de animales también están entrenados para chequear los departamentos de aquellos con PTSD, para que se sientan seguros.

Perros de apoyo emocional

Las mascotas de servicio emocional, en cambio, no han sido entrenados como los perros de apoyo psiquiátrico, pero les ofrecen a sus dueños la calma, bienestar y seguridad de su compañía. Este tipo de ayuda tiene beneficios terapéuticos para aquellos con discapacidades menores.

Un ejemplo de este tipo de mascota son los perros que acompañan a personas con fobias sociales que no se sienten seguros al salir de su casa solos y necesitan a su perro.

Los perros de apoyo emocional no cuentan con el mismo acceso a lugares públicos de los perros de apoyo físico o psiquiátrico. Por ejemplo, una persona con discapacidad psiquiátrica puede llevar a su perro de servicio al teatro o al cine, pero no puede llevar a su mascota de apoyo emocional.

“Necesito a mi perro”

Un inquilino tiene el derecho de pedir al dueño de la propiedad que le permita tener un perro de apoyo tanto físico, psiquiátrico o emocional, aunque la política del edificio excluya animales.

El pedido debe hacerse por escrito, explicando el tipo de discapacidad. El dueño de la propiedad puede pedir una carta del doctor u otro profesional médico confirmando que el inquilino necesita al animal, pero no tiene derecho a pedir una copia del diagnóstico o del historial médico por cuestiones de confidencialidad.

Por ley, el administrador o dueño de la propiedad debe considerar la solicitud escrita y la verificación del médico o proveedor de cuidado de salud.

El inquilino, a su vez, es responsable de que el animal no lastime o moleste a los vecinos, y de que no dañe la propiedad.

Para más información sobre los derechos de personas con discapacidades o sobre discriminación, puedes visitar el sitio www.disabilityrightsca.org, o llamar al 1-800-776-5746