La secuestradora más joven de México

Con sólo 16 años, la joven criminal fue detenida en Pátzcuaro, Michoacán
La secuestradora más joven de México
Secuestro

MÉXICO – Los policías ministeriales llegaron al hotel San Pablo de la turística ciudad de Pátzcuaro, Michoacán, y lo que encontraron los sorprendió: una muchacha pegada al teléfono en una discusión para sacar la máxima cantidad de dinero a cambio de la liberación de cuatro personas que ella secuestró y llevó a la habitación donde se hacían las negociaciones.

La versión de  las autoridades estatales que participaron en el rescate de las víctimas (cuatro adultos y dos niños) afirma que los policías fueron alertados de “movimientos sospechosos” en el lugar; que la joven  tiene 16 años, que es oriunda de Sahuayo, otro municipio michoacano y que tenía un cómplice que se dio a la fuga.

Algunas versiones de la prensa local detallaron un poco más: que no fue la mujer quien perpetuó físicamente el plagio el martes pasado; sino que habría sido contratada por bandoleros del crimen organizado quienes la guiaron para que amenazar a telefónicamente a las víctimas (una familia de madre, padre y dos menores de edad) para que éstas fueran por sí mismas al hotel y así extorsionarlas.

El Ministerio Público abrió una carpeta de investigación para llevar a juicio a la muchacha: una de las más jóvenes que se han visto involucradas activamente en un secuestro; regularmente, su participación se limita a dar alimentos y vigilar.

Organizaciones civiles alertan sobre el incremento de la participación de adolescentes en diversos crímenes debido a que los grupos criminales miran en ellos a elementos maleables y sin muchas exigencias: en 2015 sumaron alrededor de 5,000 menores en las diversas cárceles mexicanas.

En ese mismo año el portal de internet Valor por Tamaulipas denunció a una niña secuestradora que aparentemente trabajaba con el cártel de los Zetas y presumía en Facebook (bajo el nombre de Shaparrita Nectar Nuñez) algunas de sus hazañas armada con cuernos de chivo y pantalones entallados.

“El crimen organizado no busca crear nuevos líderes ni una ‘escuela’ para que cuando sean mayores sean ‘mejores’, sino que usa a los niños y se deshace de ellos”, advirtió Juan Martín Pérez, de la Red por los Derechos de la Infancia.

Michoacán, el estado donde ocurrió el secuestro de hotel, ocupa el séptimo lugar en la lista de este tipo de delitos en todo del país, de acuerdo con la activista Isabel Miranda de Wallace, directora de la asociación civil Alto al Secuestro.

Miranda ha sido una aguda crítica del nuevo sistema de justicia penal que impide a los policías liberar a un secuestrado sino existe la orden de un juez, un trámite burocrático que, a su parecer, se ha convertido en una de las razones del incremento del secuestro.

“Se privilegia el debido proceso únicamente para el secuestrador por encima de la vida de la víctima”, argumenta.