Desamparados indocumentados reciben ayuda para vivienda en Los Ángeles

La medida H que aparecerá en la papeleta electoral también beneficiará a los indocumentados
Desamparados indocumentados reciben ayuda para vivienda en Los Ángeles
Micaela Duarte y su hijo tienen un hogar gracias a un programa que ayuda a los desamparados.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Si no fuera porque Micaela Duarte recibe ayuda del condado para el pago de su departamento, lo más seguro es que ella y su hijo serían parte del ejército de personas que viven en las calles de Los Ángeles.

“Estoy muy feliz, muy feliz”, dice Micaela, un inmigrante indocumentada de Sinaloa, México mientras muestra su impecable departamento de dos recámaras en el sur de Los Ángeles que le paga el Departamento de Servicios de Salud del condado de Los Ángeles desde hace dos años.

Duarte sufre de bipolaridad y tiene diabetes y colesterol. La condición para que el condado la apoye, es que no debe dejar de tomar sus medicamentos y sea revisada cada mes por un médico psiquiatra.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks about her mental illness from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
Micaela Duarte se pone muy triste cuando recuerda el tiempo que vivió en la calle sin un techo para ella y su hijo. (Foto Aurelia Ventura/La Opinión).

La organización comunitaria Housing Works que fue el puente para que el condado le diera vivienda subsidiada, está al pendiente de ella.

Una vida dura

A Micaela Duarte, de 53 años, las lágrimas se le agolpan cuando recuerda los días que pasó viviendo afuera de un negocio de comida rápida.

“Yo lloraba de verme sin dinero, sin trabajo, sin poder bañarme, y con mi hijo en la calle, sin ningún familiar ni amigo que me tendiera la mano. Fue horrible”, expone.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks about her mental illness from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
La vida le cambió a Micaela Duarte cuando pudo tener ya un hogar para ella y su hijo y con los medicamentos que le permiten mantener bajo control su enfermedad mental. (Foto Aurelia Ventura/La Opinión).

Duarte dejó Los Mochis, Sinaloa a los 24 años. “Cuando me divorcié no quise saber nada. Me vine a los Estados Unidos con mi hijo mayor que ahora tiene 30 años”, recuerda.

En el sur de California, trabajó de mesera en muchos restaurantes y casinos, pero su bipolaridad la hizo cometer graves errores. “Una vez no fui a recoger a mi hijo mayor a la escuela, y me lo quitaron. Me tomó seis meses recuperarlo”, indica.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks about her mental illness from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
Micaela Duarte debe tomar varios medicamentos por día para mantener bajo control la bipolaridad que padece. (Foto Aurelia Ventura/La Opinión).

Así inició un círculo vicioso de altas y bajas. Estuvo en un hospital psiquiátrico y en un albergue para personas sin hogar.

“Al hijo mayor, de plano lo perdí. No sé nada de él”, dice con tristeza.

Pero reconoce que hoy en día se siente muy bien. “Mi hijo menor y yo tenemos un techo, y yo recibo atención médica constante”, sostiene.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks about her mental illness from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
Micaela Duarte muestra la foto de su hijo menor, quien gracias a la ayuda del condado de Los Ángeles puede tener un techo. (Foto Aurelia Ventura/La Opinión).

Lo único que la entristece son las secuelas en su hijo menor. “A sus 14 años, se hace del baño en los pantalones. No puede controlar los esfínteres. Es terrible. Eso le pasa desde hace dos años. Un tiempo le bajaron los grados en la escuela”, se lamenta.

A Duarte, el Departamento de Servicios de Salud del condado de Los Ángeles le paga los 1,400 dólares de la renta del departamento y los servicios como la luz y el agua. Recibe cupones de alimentos y una pensión alimenticia de poco más de 300 dólares para su hijo menor.

Además de sus males mentales y físicos, sufre de temblores en las manos, que le resultaron como consecuencia de los medicamentos. A diario se toma no menos de ocho pastillas. “Si no lo hago y me enfermo, puedo perder a mi hijo. Y eso nunca”, exclama.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks about her mental illness from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
La organización comunitaria Housing Works fue el puente que ayudo a la inmigrante mexicana Micaela Duarte a conseguir un casa cuya renta es pagada por el Departamento de Servicios de Salud del Condado de Los Ángeles. (Photo Aurelia Ventura/La Opinión).

Cada vez más mujeres sin un techo

El número de mujeres que viven en las calles de Los Ángeles va en aumento. De acuerdo a cifras del condado de Los Ángeles, uno de cada tres desamparados, son mujeres.

Celina Álvarez, directora de Housing works, una organización cuyo lema es acabar el desamparo con vivienda, salud y comunidad explica que las principales causas que orillan a la mujer a la calle son la violencia doméstica, las enfermedades mentales y las adicciones a las drogas.

En el caso de las latinas, lo que hemos visto más como causales son, la violencia doméstica y las enfermedades mentales como es el caso de Micaela”, explica Álvarez.

“A veces es muy difícil ayudar a la mujer latina porque se niegan a aceptar que tienen una enfermedad mental ya que en nuestra cultura es visto como un estigma”, señala.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks about her mental illness from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
El Departamento de Servicios de Salud del Condado de Los Ángeles con recursos propios y de fundaciones, apoya a personas sin hogar como Micaela Duarte que sufren condiciones severas de salud mental y física con el pago de la renta de su vivienda. (Photo Aurelia Ventura/La Opinión).

Ayuda para la vivienda

Álvarez explica que el Departamento de Servicios de Salud decidió en 2014, apoyar con el pago de la renta por vivienda a personas sin hogar con enfermedades mentales porque saturaban las salas de emergencia y clínicas del condado.

Les resultaba más caro mantenerlos en las salas de emergencia que pagarles la vivienda”, explica.

El programa Reserva Flexible de Subsidios a la Vivienda (FHSP) beneficia también a los desamparados que son indocumentados con condiciones delicadas de salud física y mental como Micaela Duarte.

“Ellos no califican para la sección 8 que proporciona vivienda a personas con bajos recursos porque se usan fondos federales. En cambio con el FHSP, los inmigrantes sin papeles sí pueden recibir ayudar porque es dinero del condado”, detalla Álvarez.

Solo en Housing Works, de 180 personas que ellos propusieron para recibir apoyo para pagar la renta de sus casas, 20 son indocumentados.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks to Michelle Solis (L) and Celina Alvarez (R) from Housing Works, from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
Michelle Solis y Celina Alvarez de la organización Housing Works han apoyado mucho a la inmigrante Micaela Duarte en todo el proceso para dejar la calle y tener un vivienda. (Foto Aurelia Ventura/La Opinion)

La medida H

En la elección de este martes 6 de marzo, en la boleta electoral, los angelinos que habitan en el condado se encontrarán con la medida H, la Iniciativa de los Desamparados propuesta por los supervisores del condado de Los Ángeles.

Consiste en un aumento de un cuarto de centavo al impuesto a las ventas en el condado de Los Ángeles que se dedicará a prevenir el desamparo, incluyendo salud mental, servicios de vivienda, consejería para el empleo y tratamientos para el abuso de sustancias de los sin hogar, incluyendo a los indocumentados.

De ser aprobada por los electores del condado de Los Ángeles, generaría 355 millones de dólares al año por diez años.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks to her social worker Michelle Solis from Housing Works, from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
Michelle Solis de Housing Works siempre está al pendiente de que nada le falte a Micaela Duarte para que no vuelva a las calles. (Foto Aurelia Ventura/La Opinión).

“Estos fondos permitirían que organizaciones comunitarias como la nuestra Housing Works que se ubicó al tope del lugar número 75 en todo el país, entre las organización que mejor trabajan con los condados, puedan disponer de fondos para apoyar con servicios de transición a los desamparados”, explica Michelle Solís de Housing Works.

No basta con darles un techo sino también, una vez que ya lo tienen, asegurarnos que reciban los servicios y tratamientos que necesitan para sus enfermedades y adicciones, y así evitar que vuelvan a la calle”, enfatiza.

Álvarez resalta que los servicios de apoyo para los desamparados no se han reconocido en la magnitud que se merecen. “Estos servicios implican transporte y estar al pendiente de ellos hasta que aprendan a vivir independientes”, anota.

“Por eso es importante que votemos sí por la medida H porque si un desamparado sufre, toda la comunidad sufre, como lo estamos viendo en el condado de Los Ángeles”, destaca.

03/03/17 /LOS ANGELES/ Micaela Duarte, a former homeless woman who spent days in the street with her young son, speaks to her social worker Michelle Solis from Housing Works, from her new apartment in South Los Angeles. Micaela with her son, 14 year old Michael Carrillo, have a roof over their heads thanks to the help of Michelle Solis and Celina Alvarez from Housing Works. (Photo Aurelia Ventura/La Opinion)
Una vez que se la ha conseguido casa a los desamparados, la organización Housing Works considera que deben proporcionárseles servicios de apoyo para que no pierdan su vivienda y aprendan a vivir independientes.  (Photo Aurelia Ventura/La Opinión).

Desamparados latinos

2015: 11,082

2016: 11,861

Representan el 27% de toda la población desamparada que en 2016 fue de 46,874 contra 44,359 de 2015.