Una muerte “satánica”: supuestos mareros acusados de asesinar a jovencita

Minutos antes de comparecer frente a un juez, así saludaron a las cámaras
Una muerte “satánica”: supuestos mareros acusados de asesinar a jovencita
Miguel Ángel Álvarez-Flores, de 22 años, y Diego Hernández-Rivera, de 18 años enfrentan cargos de homicidio.
Foto: Captura/ABC7

Un par de presuntos miembros de una pandilla acusados de matar a una mujer como parte de un “ritual satánico” sonrieron y saludaron a las cámaras de noticias, minutos antes de que los funcionarios leyeran los cargos presentados contra ellos.

La Policía de Texas sospecha que Miguel Ángel Álvarez-Flores, de 22 años, y Diego Hernández-Rivera, de 18 años, son miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13) de El Salvador. Ambos han sido acusados de secuestro agravado y asesinato en relación con un cuerpo aún no identificado encontrado hace dos semanas en un camino de Houston, informó el noticiero KPRC.

Se trataba de un mujer hispana, hasta el momento no identificada. Pero a no ser por el testimonio de una pequeña de 14 años, estos posiblemente aún estarían libres.

El secuestro

La víctima de 14 años dijo a los investigadores que los sospechosos la secuestraron y la mantuvieron en contra de su voluntad durante 18 días después de que ella huyera de la escuela el 2 de febrero, según documentos judiciales.

A decir de la menor, un par de hombres de El Salvador retuvieron contra su voluntad en un apartamento en Glenmont Road, donde fue asaltada sexualmente durante el transcurso de cuatro días. Luego fue llevada a otra residencia perteneciente a seis pandilleros y fue regalada a un hombre, a quien llamaban “Flaco”.

La joven adolescente dijo que el grupo la obligó a beber alcohol y a tomar drogas durante su tiempo en cautiverio, mientras que los miembros de la banda la violaron.

También le dijo a los investigadores que su líder, más tarde identificado en el tribunal como Alvarez-Flores, la sostuvo y tatuó a la Santa Muerte en su cuerpo, desde la rodilla hasta el pie.

Durante su tiempo en cautiverio, conoció a otra chica también secuestrada, llamada Génesis, que se ganó la ira de Alvarez-Flores al cuestionar le existencia de un altar edificado en la residencia que honraba a la Santa Muerte. Según la menor, Álvarez-Flores dijo al grupo, entonces, que su santa deidad requería una ofrenda espiritual. Al siguiente día, Genesis ya no estaba.

La menor cree que el cuerpo encontrado el pasado 16 de febrero es de ésta que jamás volvió a ver.

Aún cómo esta jovencita logró escapar de las garras de sus secuestradores no está claro.

El asesinato

(Advertencia: imágenes fuertes de víctima a continuación)

Se cree que Rivera fue obligado a matar a la mujer, quien fue persuadido a salir del apartamento bajo la premisa de reunirse con un distribuidor para comprar marihuana.

Pero cuando el grupo se detuvo en el lado de la carretera, Álvarez-Flores le dijo a Rivera “prepárate, es tu turno”, y le entregó un arma, según investigadores.

Los fiscales dijeron que Rivera mató a Génesis con un solo disparo en la cabeza, mientras que Álvarez-Flores dirigió un segundo disparo en su pecho a corta distancia.

Mujer encontrada muerta el pasado 16 de febrero. (Foto: Condado de Harris)
Mujer encontrada muerta el pasado 16 de febrero. (Foto: Condado de Harris)

Mientras tanto, investigadores de Houston dicen que necesitan ayuda para identificar a la víctima del supuesto asesinato ‘satánico’.

La policía dice que la mujer es hispana, de alrededor de 15 a 25 años de edad, mide alrededor de 5 pies de alto y pesa 108 libras. Tiene el pelo oscuro largo, ondulado, y los oídos perforados. Ella fue encontrada portando una camisa gris de manga corta con las palabras rosadas “Slope Bunny” bordadas en el pecho izquierdo de la camisa, pantalones de mezclilla de color azul marino, calcetines de tobillo morado y zapatos Converse blancos.

Portaba tres anillos de metal blanco cuando murió.

Si la reconoce, póngase en contacto con la policía de Houston.

Ambos hombres han pedido abogados designados por el tribunal y se encuentran en la cárcel del condado de Harris por 150,000 dólares.