Grupos provivienda accessible piden votar Sí a la S

Argumentando que no hay una crisis de vivienda, pero más bien una falta de vivienda accessible, un grupo de personas se reunieron el lunes por la mañana para pedir a los votantes que apoyen la Medida S en las elecciones primarias de este martes.

Si se aprueba la Medida S, esta requerirá consultas de la comunidad, un nuevo código de planeación municipal y una prohibición de dos años en la construcción de cualquier proyecto que requiera cambio de zonificación.

Frente a la iglesia de Nuestra Señora de Los Ángeles en la Placita Olvera, activistas y residentes acusaron a los políticos de poner sus intereses primero para apoyar la construcción de más viviendas, mientras el número de indigentes aumenta debido al desplazamiento y el alza de rentas.

La medida S es necesaria para detener a los urbanistas, dicen partidarios. (Jacqueline García)

“Como residentes de Los Ángeles tenemos la osadía de decir ‘eso está mal’, queremos salvar nuestros vecindarios, queremos pelear el aburguesamiento”, dijo Damien Goodmon, director de la coalición Crenshaw Subway. “Queremos asegurarnos que se construyan viviendas accesibles en el futuro para nosotros, no para los pocos millonarios”.

Ramiro Rosales dijo que él ha sido testigo del aumento de la indigencia en el área de McArthur Park debido a la falta de vivienda a bajo costo. “Ya basta de que se estén construyendo edificios para la gente rica, se necesita vivienda para la gente pobre”, expresó.

Por su parte, Ridge González, residente del Este de Los Ángeles, dijo que cada que llega un nuevo constructor escoge el vecindario quiere cambiar “para hacerlo más bonito”.

“¿Antes que nada, quienes son ellos para decirnos qué es bonito y qué no lo es en mi vecindario?” cuestionó González. “Ellos van a desplazar a los pequeños negocios cuando construyan sus grandes edificios y nos van a decir, ‘No se preocupen porque vamos a poner un Ralphs, un Gelsons, pero y qué tal si yo no quiero eso. Yo quiero a mi comunidad”, aseveró.

En contra

Oponentes de la Medida S dicen que su implementación eliminaría miles de empleos dedicados a la construcción y no resolvería el problema de la falta de vivienda para indigentes y familias de bajos ingresos.

El sábado y domingo un grupo de oponentes se reunieron para cabildear en contra de la medida y para hacer llamadas telefónicas para disuadir a los votantes a que la apoyen.

Los trabajadores de la construcción estiman que si se aprueba la Medida S, eliminaría hasta 640 millones de dólares en salarios locales cada año. Adicionalmente, dicen que la Medida S prohibiría la construcción de viviendas de bajo costo en un momento crítico donde se necesitan estos hogares. Esto eliminaría alrededor de 12,000 trabajos con beneficios.

Los protestantes marcharon hacia el ayuntamiento en favor de la Medida S. (Jacqueline García)

Sin embargo, la campaña de “Yes on S” (Sí a la S) argumenta que el actual exceso de casas lujosas y apartamentos vacíos es dañino para la ciudad y para quienes necesitan vivienda accesible. De acuerdo al American Community Survey (ACS) del Censo 2015, se reportó que hay cerca de 214,000 viviendas en Los Ángeles inhabitadas o vacantes.

“Por cada indigente en Los Ángeles hay cuatro casas, apartamentos, condos o townhouses vacías”, explica la ACS.

La Medida S intenta que las reuniones entre los constructores y los funcionarios electos sea transparente, que los planes generales y planes comunitarios sean actualizados y que los reportes de impacto ambiental sean hechos independientemente de los urbanistas.

El exalcalde de Los Ángeles Richard Riordan dijo que es triste ver que el tránsito ha incrementado drásticamente por culpa del aumento de viviendas.

“Queremos que los políticos entiendan que en lugar de estar tomando dinero de los constructores pongan dinero donde la gente lo necesita. Necesitamos mejores condiciones de tránsito”, dijo el exalcalde en apoyo a la Medida S.