Las infecciones de transmisión sexual son más comunes en los hombres jóvenes

El VIH no es la única enfermedad de la que te puedes contagiar al tener sexo sin protección
Las infecciones de transmisión sexual son más comunes en los hombres jóvenes

Es un tema del que nadie quiere hablar. Tiene que ver con prácticas sexuales, así que la mayoría hace como si no existieran. Pero las infecciones de transmisión sexual (ITS) –como se prefiere llamarlas ahora, en vez de enfermedades-, existen y siguen en aumento. Sobre todos entre adultos jóvenes activos sexualmente, así como en adolescentes.

De hecho, la clamidia, la sífilis y la gonorrea son algunas de las más comunes, indica el doctor Hermes García, director de servicios médicos del Centro Latinoamericano de Enfermedades de Transmisión Sexual (CLETS), del Centro Médico de Puerto Rico.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que cada año 131 millones de personas contraen clamidia, 78 millones contraen gonorrea y 5.6 millones contraen sífilis.

Estas tres infecciones son provocadas por bacterias y, por lo general, pueden curarse con antibióticos. Sin embargo, a menudo no se diagnostican a tiempo y cada vez es más difícil tratarlas porque algunos antibióticos están perdiendo eficacia a raíz de su uso indebido o excesivo.

“La preocupación de los médicos es la resistencia de gonorrea a la terapia clásica con ceftriaxona, una cefasloporina que se inyecta y que en algunos estados en la nación americana, en Asia y en Europa, está dando resistencia”, enfatiza García.

La OMS ha señalado que ya se han detectado cepas de N. gonorrhoeae multirresistentes que no reaccionan ante ninguno de los antibióticos existentes. También han destacado que, aunque la resistencia a los antibióticos de las bacterias que provocan la clamidia y la sífilis, son menos frecuentes, también existe el riesgo de resistencia, por lo que la prevención y el tratamiento temprano son esenciales.

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Precisamente, el doctor García señala que prácticamente todas las infecciones de transmisión sexual conllevan un riesgo mayor de contagio de VIH, siendo la sífilis y la gonorrea los agentes principales de la trasmisión.

Ante eso, el médico explica que la política de salud pública lo que busca es encontrar a las personas infectadas para tratarlas y así reducir el riesgo. Pero, pone el ejemplo de una situación que es bastante frecuente en ciertos grupos de la población desde hace un tiempo.

“Los medios sociales te dan el anonimato y la persona busca lugares de encuentro con alguien que se citó en las redes que no conoce, y tiene relaciones sexuales. El compromiso es ‘no me preguntes, no te voy a preguntar, no me interesa tu vida, sólo tener sexo, y no te voy a volver a ver’. Pero cuando aparece alguien en busca de tratamiento, el gobierno no tiene forma de encontrar el contacto”, explica García.

Los síntomas

Según el doctor Guillermo Vázquez, infectólogo y director del Departamento de Microbiología del Recinto de Ciencias Médicas, de la Universidad de Puerto Rico, los síntomas de la gonorrea aparecen bastante rápido, en tres o cuatro días.

“La forma más común es la presentación genital, con una descarga purulenta uretral en el hombre; y en la mujer hay una cervicitis purulenta e inflamación. Puede presentarse gonorrea en la faringe, gonorrea anal y puede diseminarse en la sangre y llegar a las articulaciones y causar artritis séptica, lesiones en la piel, usualmente cerca de las articulaciones. En su caso más extremo, puede causar septicemia, aunque eso es mucho más raro”, advierte el infectólogo.

Sin embargo, algunas personas no presentan síntomas y pueden desconocer por completo que han adquirido la enfermedad y, por lo tanto, no buscan tratamiento. Lo que aumenta el riesgo de complicaciones y de posibilidades de transmitirle la infección a otra persona.

“Hoy día se trata con una cefalosporina de tercera generación junto con azitromicina. El tratamiento conlleva una inyección intramuscular más un gramo oral de azitromicina. Eso es el tratamiento estándar de la gonorrea hoy día.

“Recientemente se presentó un estudio de Hawai donde se identificaron siete pacientes que eran sumamente resistente a la azitromicina y relativamente resistentes a la cefalosporina. Llamó la atención porque si sigue así, ya no habrá antibióticos para la gonorrea”, agrega el doctor Vázquez.

Nadie tiene sólo una ITS

“Cuando sufres de diabetes o cáncer, no contagias a nadie, estás solo con tu enfermedad. Pero con estas infecciones de transmisión sexual nunca estás solo, tiene que haber alguien más con lo mismo. Y esa es la encomienda de salud pública, cerrar o cortar la cadena de transmisión. Esa es la encomienda de todos los profesionales de la salud de, por lo menos, tratar de cortar estas cadenas de trasmisión”, sostiene el doctor García.

En este sentido, dice que es muy lamentable lo que está pasando porque es muy difícil, en términos generales, lograr la meta de reducir la cadena de contagio. “Y la gente está al garete, aún con todos los condones gratuitos que hay disponibles en las clínicas, todavía no hay como dogma su uso. Y eso también es lamentable porque el uso de preservativos reduce significativamente el riesgo de transmisión si se usa adecuadamente”.

Y es que, por cuestiones culturales, usualmente muchos varones deciden no usar profilácticos o no buscan ayuda rápido porque creen que no están en riesgo, señala por su parte el doctor Vázquez.

“Debido a que hoy día hay tratamientos eficaces que controlan la infección de VIH/sida, la gente como que ha estado más laxa en el uso de preservativos para evitar infecciones de trasmisión sexual. Eso podría ser un factor.

“La gente no piensa en gonorrea, clamidia o sífilis, piensa en VIH. Eso representa también que el andamiaje social en el país ha colapsado. Interesantemente, viendo los números de gonorrea, hay más hombres tratados que mujeres”, agrega el infectólogo.

En el caso de la clamidia, añade el doctor Vázquez, cuando se ven los datos de Puerto Rico, esta infección es más común en mujeres que en hombres. Pero es mucho menos sintomática y “quizás por cuestiones culturales de machismo, el hombre no busca ayuda”. Sin embargo, destaca que la mujer diagnosticada con clamidia se trata, pero el varón no, lo que se convierte en un “círculo que se conoce como efecto pingpong”.

“En los Centros de Tratamiento de Enfermedad Sexual se ve una cantidad bien alta de mujeres, comparada con los hombres. En el caso de la gonorrea, el número de mujeres y de varones infectados es más o menos igual, no hay una diferencia tan marcada”, indica el doctor Vázquez.

Las afecciones virales

Por otro lado, las infecciones virales, como el virus del papiloma humano (VPH) y el herpes genital también son de preocupación, señala el doctor García, quien destaca que ocho de cada diez personas sexualmente activas están expuestas al virus VPH en algún momento de sus vidas, lo que la convierte en la infección de transmisión sexual más común a nivel mundial.

A esa cifra se suman otros riesgos. El VPH está asociado al desarrollo de cáncer cervical, anal, de pene, vagina, vulva y orofaringe. Afortunadamente, ya hay una vacuna que evita la transmisión de la infección y la posibilidad de cáncer de la matriz, que se ha asociado a este virus en un 99%.

Mientras que el herpes genital también lo puede contraer cualquiera que esté sexualmente activo. Al igual que otras ITS, la mayoría de las personas con el virus no tiene síntomas, pero aun así se puede contagiar a una pareja sexual.

Se trata de una enfermedad causada por dos tipos de virus, el herpes simple del tipo 1 y herpes simple del tipo 2. Según el CDC, es común que los brotes de herpes genital se repitan, en especial durante el primer año después de la infección. Es importante, recomiendan, buscar atención médica si nota una llaga inusual, secreción con olor, ardor al orinar y, en las mujeres, sangrado entre periodos.
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Para esta enfermedad no existe cura, no obstante, existen medicamentos que pueden prevenir o disminuir la duración de los brotes. Pero, según el doctor García, si se toma uno de estos medicamentos diariamente se reduce la probabilidad de contagiar a la pareja.

Mientras que el doctor Vázquez enfatiza en la importancia de dar seguimiento y corroborar que el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual se complete.

“No sólo para la gonorrea, para casi todos los tratamientos antibacterianos ha habido un aumento en la resistencia a los antibióticos. Hace par de meses en la reunión anual de las Naciones Unidas, todos los países firmantes decidieron acordar hacer un esfuerzo para el uso adecuado de los antibióticos y reducir su uso en los animales. Es un problema serio en el mundo, tanto el uso de antibiótico en la ganadería -que se debe reducir- como el uso adecuado en humanos”, advierte.

Según el infectólogo, se han hechos estudios sobre la utilización de antibióticos en los que se ha demostrado que del 30 al 40% está mal usado. “Por ejemplo, médicos recetando antibióticos para infecciones del tracto respiratorio alto y los pacientes exigiendo antibióticos cuando en realidad no se necesita para la condición”.

“En el cuerpo hay de 30 a 45 trillones de células y esa misma cantidad más o menos hay de bacterias. Así que si usted toma un antibiótico, simplemente por lógica habrá bacterias que van a desarrollar resistencia a ese antibiótico. Y cuando tienes una infección, puedes ser resistente”, agrega Vázquez, quien hace un llamado para que los antibióticos se usen bien, cuando hay que usarlos, en las dosis adecuadas según la condición y por el tiempo prescrito.

“Y ser conscientes de que hay situaciones de salud, como las infecciones virales, en las que no es necesario usar un antibiótico”, recomienda.

En las nuevas directrices de la OMS también se reitera la necesidad de tratar las ITS con los antibióticos adecuados, en las dosis correctas y en el momento oportuno con el fin de reducir su propagación y mejorar la salud sexual y reproductiva.

– Ileana Delgado Castro