EEUU se ausentó de audiencia de CIDH sobre medidas contra inmigrantes

Activistas de diversas organizaciones consideran una seria falta de respeto del gobierno de Trump no atender el llamado

WASHINGTON.- Alegando que hay litigios en curso, Estados Unidos se ausentó este martes de sendas audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para analizar el impacto de las órdenes ejecutivas contra la población inmigrante en este país.

Las dos audiencias temáticas ante la CIDH, una entidad de la Organización de Estados Americanos, fueron programadas para obtener explicaciones de la Administración sobre el veto a inmigrantes musulmaneslas restricciones al proceso de asilo en la frontera sur, y el reforzamiento de la seguridad fronteriza y el combate contra los inmigrantes indocumentados, así como agilización de la revisión ambiental para proyectos como el oleoducto en Dakota del Norte.

Una foto tomada por la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) muestra las sillas vacías designadas para los representantes del gobierno estadounidense, liderado por el presidente Donald Trump.

Ante numerosas preguntas de la prensa, el portavoz interino del Departamento de Estado, Mark Toner, explicó en un comunicado que EEUU tiene “tremendo respecto” por el trabajo de la CIDH en la protección de los derechos humanos y las “libertades fundamentales en EEUU y el resto del continente.

Sin embargo, continuó, “no es apropiado que EEUU participe en estas audiencias mientras prosigue un litigio sobre estos asuntos en los tribunales estadounidenses”, y así lo informó a la CIDH.

No es la primera vez que EEUU se ausenta de polémicas audiencias ante la CIDH que, entre otras cosas, emite condenas y medidas cautelares a favor de peticionarios. Pero no había perdido audiencias desde al menos 2006.

En ese sentido, Marselha Gonçalves Margerin, una activista de Amnistía Internacional USA,  señaló que EEUU ha asistido a estas audiencias durante los últimos ocho años, y al no acudir esta vez se une a Cuba y Venezuela: “en dar la espalda a las personas en América que buscan justicia por abusos de los derechos humanos”.

Jamil Dakwar, director del programa de derechos humanos de ACLU, tachó la ausencia de EEUU como una política “aislacionista” y “una falta de respeto a la comunidad internacional” que afectarán el apoyo de los aliados democráticos del país.

Esa política es semejante a “la conducta de regímenes autoritarios y solo ayudará a envalentonarlos. Esta es otra señal preocupante de que la Administración Trump no sólo está lanzando un ataque contra los derechos humanos en casa sino que también está tratando de minar a las entidades internacionales encargadas de exigir cuentas a gobiernos abusivos”, se quejó Dakwar.

En declaraciones a este diario, varias activistas pro-inmigrantes catalogaron de inaceptable y como una falta de respeto la ausencia de EEUU, especialmente cuando los grupos de la sociedad civil buscan respuestas y formas de mejorar el respeto de los derechos de los migrantes en el país.

“Es inaceptable que el gobierno de EEUU no dialogue ni con organizaciones documentando prácticas abusivas ni con los comisionados (de la CIDH)… la ausencia del gobierno de EEUU a las audiencias es francamente contradictoria: por una parte, el gobierno asegura que la migración y seguridad son prioritarias y por otra se ausenta de espacios de discusión importantes y estratégicos donde podrían discutirse estos temas”, dijo Maureen Meyer, encargada del programa de migrantes en la Oficina de Washington para América Latina (WOLA).

Por su parte, Angélica Salas, directora ejecutiva de la organización angelina “CHIRLA”, coincidió en que la ausencia de EEUU es preocupante señal de que lo que está ocurriendo en el país, por lo que los activistas como ella “están llamados a tomar acción”.

Trump “está dispuesto a violar los derechos constitucionales, los derechos civiles y los derechos humanos de nuestra población, y que no se enfrente a una audiencia te dice que no tiene respeto a los derechos humanos”, dijo Salas durante una protesta frente a las oficinas de la Patrulla Fronteriza en Washington.

El Movimiento para una Reforma Migratoria Justa (FIRM), una coalición que incluye a CHIRLA, ha convocado una movilización nacional contra las redadas y deportaciones para el próximo 1 de mayo.