Sin esperanza de asilo en EEUU, haitianos luchan por quedarse en México

Esperan que el gobierno mexicano se apiade de la situación de alrededor de 3,700 haitianos que actualmente viven en Tijuana y Mexicali

Sin esperanza de asilo en EEUU, haitianos luchan por quedarse en México
Miles de refugiados haitianos ahora buscan quedarse en México porque esta opción es mejor que "regresar a Haiti", dicen.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

MÉXICO – Faby Thelusma llegó hace siete meses a México procedente de Haití con la idea de conseguir refugio en Estados Unidos, pero se quedó varada en Mexicali, Baja California, porque unos días después de su arribo, el entonces presidente Barack Obama canceló el programa de Protección Temporal que el país les otorgaba a los haitianos desde 2011, tras el terremoto.

Desde entonces vive de vender chicles y dulces en una pequeña cajita de cartón que ofrece entre el tráfico de la ciudad fronteriza.

“Soy el último escalón, una desempleada y no tengo papeles”, dice con un atropellado español durante una entrevista telefónica a través del Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos y su presidente Wilner Metelus.

“Aún así yo soy feliz porque puedo enviarle un poco de dinero a mis hijos (unos 10 dólares al mes)… y ¡comer tacos! Los tacos son muy buenos”, cuenta con optimismo pues cree que el gobierno mexicano se apiadará de su situación y de alrededor de 3,700 haitianos que actualmente viven en Baja California, la mayoría en Tijuana y, el resto, en Mexicali.

Desde que EEUU arrancó el programa de Protección Temporal, el papel que asumió México con los haitianos que ingresaban por Tapachula, Chiapas (extremo sur), fue el de entregarles un oficio de entrada de 20 días que permitía el libre tránsito por el territorio nacional. Así pasaron por este país alrededor de 19,000.

Son miles los haitianos que se encuentran varados en Tijuana. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Los haitianos que ya no pudieron ingresar a EEUU ahora México como una segunda opción. “Cualquier cosa es mejor que regresar a Haití”, destaca Leonardo M., un profesor de idiomas que en Puerto Príncipe era profesor universitario y uno de los 250 haitianos que han solicitado asilo formalmente aquí.

Económicamente Haití depende actualmente en un 70% de la ayuda internacional. Según la Organización de las Naciones Unidad, el país vive una de sus peores crisis alimentarias y 59,000 personas siguen en campos de refugiados.

Por estas razones, Wilner Metelus afirma que en breve se presentarán más solicitudes a pesar de que México tiene fama de dar muy pocas visas humanitarias o refugio. De 2002 a 2014. la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), sólo lo dio a 1,716 personas.

En la coyuntura de la crisis de refugiados haitianos la Comar ha dado 131 visas: 76 por razones humanitarias y 55 por refugio.

Con estos documentos algunos de los haitianos se han incorporado en la industria maquiladora. Según la Asociación de la Industria Maquiladora y de Exportación (Index), los haitianos tienen amplias posibilidades de empleo porque actualmente hay alrededor de 8,000 vacantes sólo en el municipio de Tijuana y de entre 15,000 y 20,000 vacantes en Ciudad Juárez, Tamaulipas y Sonora.

Docenas de familias mexicanas, inmigrantes africanos y haitianos espera en la garita San Ysidro, para pedir asilo en EEUU. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

“Ellos pueden acomodarse y hacer cualquier trabajo porque no quieren regresar a Haití: allá perdieron todo y no tienen opciones”, destaca Metelus. “Sin embargo recientemente nos enteramos que el gobierno mexicano está negociando con Haití un supuesto regreso voluntario de los migrantes: eso es inaceptable”.

Leonardo M. corre el riesgo de quedarse en México. Indocumentado y sin permisos de trabajo ahora sólo puede ser vendedor ambulante aunque es un políglota ex profesor de lenguas en la universidad de su país. Aún así es más redituable estar en México, al menos se puede pagarun cuartito de renta en Mexicali.

En un momento de desesperación durante la entrevista telefónica cree que puede vender también su rostro: “Si quiere le mando una foto por el teléfono, si me paga”, comenta en inglés.

El ideal de este haitiano es poder en un futuro dar clases en la universidad de Baja California y quizás construir una casa en uno de los 5,000 metros cuadrados que, según la Iglesia Evangelista Hermanos de Jesús, ha donado ayuntamiento de Tijuana. “Quiero vivir aquí: me gusta y me siento tranquilo, ¿por que no?”.