Jefas de policía: protegemos a todos incluyendo a los inmigrantes

Son mujeres de armas tomar que comparten la meta de comunidades seguras y en paz

(De izq. a der.) Jackie Gomez-Whiteley, deja de la Policía de Alhambra; Sharon Papa, jefa de la Policía de Hermosa Beach; Lisa Rosales, jefa de la Policía de Glendora; y Eve Irvine, jefa de la Policía de Manhattan Beach.
(De izq. a der.) Jackie Gomez-Whiteley, deja de la Policía de Alhambra; Sharon Papa, jefa de la Policía de Hermosa Beach; Lisa Rosales, jefa de la Policía de Glendora; y Eve Irvine, jefa de la Policía de Manhattan Beach.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Las mujeres jefas de policía del condado de Los Ángeles tienen algo en común: su preocupación por ganarse la confianza de la ciudadanía incluyendo la de los inmigrantes.

Cuatro de las siete jefas de policía que hay en el condado de Los Ángeles participaron en un foro organizado por la Escuela de Políticas Públicas Sol Price de la Universidad del Sur de California (USC) en el que se discutieron los desafíos y oportunidades que enfrentan sus comunidades en medio de una polémica nacional sobre el excesivo uso de la fuerza de algunos agentes del orden.

Las participantes fueron Jackie Gómez-Whiteley, jefa del Departamento de Policía de Alhambra; Eve Irvine, jefa del Departamento de Policía de Manhattan Beach; Sharon Papa, jefa del Departamento de Policía de Hermosa Beach y Lisa Rosales, jefa del Departamento de Policía de Glendora.

(De izq. a der.) Lisa Rosales, defa del la Policía de Glendora , Jackie Gomez-Whiteley, jefa de la Policía de Alhambra, Eve Irvine, jefa de la Policía de Manhattan Beach. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Estas cuatro jefas policiacas comenzaron sus carreras cuando había pocas mujeres en las filas y muchos de sus compañeros desconfiaban de sus capacidades.

Son universitarias, tienen maestrías y una experiencia de décadas.

“Nuestro deber es servir sin distinciones. Nosotros no somos agentes federales del orden.Y nuestro trabajo no es asediar a los inmigrantes”, dice Gómez-Whiteley, jefa interina de la Policía de Alhambra.

Explica que realmente las policías locales no se involucran en las peticiones del Servicio de Migración y Aduanas (ICE). “No queremos que los inmigrantes piensen que estamos checando visas. Nosotros estamos para controlar el crimen. Es verdad que a veces damos asistencia y hacemos alianzas con los federales para ciertos operativos pero nuestra meta es fortalecer la relación con cada miembro de la comunidad”, enfatiza Gómez.

Eve Irvine quien es jefa de la Policía de Manhattan Beach desde 2011 aclara que ellos no preguntan sobre el estatus migratorio. “Nos preocupamos por la comunidad en su conjunto. Los inmigrantes son parte de nuestras comunidades”, remarca.

La Escuela de Políticas Públicas Sol Price de la Universidad del Sur de California (USC) reunió a cuatro de las mujeres jefas de policía en el condado de Los Ángeles. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Más allá del género

Las jefas policiacas consideran que ser mujeres no cambia o ayuda en la disminución de ciertos tipos de crímenes. La pregunta se dio en relación al nombramiento de Anne Kirkpatrick como jefa de la policía de Oakland, California a raíz de un escándalo que involucró el año pasado a varios policías por tener sexo con una joven prostituta.

“Para nosotros no hace diferencia si el jefe es mujer o hombre. Independientemente del género, a todos nos interesa ganarnos la confianza de los residentes para poder hacer mejor nuestro trabajo”, dice la jefa Irvine.

Mientras que Papa quien es jefa de la Policía de Hermosa Beach desde 2013 y tiene a su cargo a 40 agentes, completa que el género es secundario. “Son más importantes las habilidades para interactuar con la gente”, indica.

Lisa Rosales, la jefa de la Policía de Glendora, es graduada de la Universidad de San Diego, tiene credenciales para enseñar en California y una maestría en administración pública por la Universidad La Verne. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Dan prioridad al diálogo

Lisa Rosales, la jefa de la Policía de Glendora, creció en Highland Park y es conocida por su acercamiento con los jóvenes pandilleros. En lugar de confrontarlos, platica con ellos sobre las experiencias en común.

“Comparto cosas de mi familia porque crecí en un área muy conflictiva. Ellos muestran interés en mi vida”, dijo Rosales quien es la jefa policiaca de Glendora desde el mes pasado.

De 2014 a 2016 fue jefa de la policía de San Pablo y durante más de 30 años trabajó para la policía de Pasadena. Su interés por ser policía se dio luego de que  dos de sus amigos fueron secuestrados y asesinados cerca de su barrio por el asesino en serie Hillside Strangler que aterrorizó Los Ángeles entre 1977 y 1978.

Eve Irvine jefa del Departamento de Policía de Manhattan Beach comenzó su carrera como cadete en 1982. Y tiene una maestría en Administración de Negocios. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Mujeres deben ser parte

Las cuatro jefas policiales coinciden que si bien el trabajo es difícil no es tan complicado para una mujer ser policía. Ninguna de estas cuatro jefas son fornidas o muy altas. Más bien son mujeres con estatura y peso promedio.

“Lo desconocido nos asusta. No sabemos qué esperar. Ser policía implica trabajar en equipo. No necesariamente tienen que saber pelear físicamente pero si ayuda la práctica de los deportes”, observa la jefa Irvine.

En tanto, Papa aclara que es crítico que las mujeres sepan que el  trabajo de un policía no es siempre la acción que se ve en las películas y no todo es en el terreno de los hechos o en la calle.

“La acción es una parte pequeña. La mayor parte del tiempo es un trabajo mandatorio de rutina para que el no necesitas ser fuerte ni grande físicamente”, indica.

Las jefas policiacas estuvieron de acuerdo en que un candidato a policía debe ser contratado por su carácter  y su deseo de servir porque éste no se puede cambiar mucho. “Ya después con el entrenamiento se aprenden las habilidades para el trabajo”, precisaron.

Antes de ser la jefa interina de la Policía de Alhambra, Jackie Gómez-Whiteley fue jefa de Policía de Cypress, con lo que se convirtió en la primera mujer jefa policiaca en una municipalidad del condado de Orange. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Experiencia de una latina-americana

Gómez, la jefa de la policía de Alhambra, de padre mexicano y madre estadounidense, dijo que ella comenzó en el Police Explorer, el programa que permite a jóvenes entre los 14 y 21 años, aprender el trabajo policiaco y prepararse para una carrera en las agencias del orden.

Para mi ha sido un gran honor ser policía por 31 años. Me retiré hace dos años. Pero desde hace nueve meses, estoy de manera interina como jefa de la Policía de Alhambra. Voy a entregar el cargo el 6 abril”, señala.

Reconoce que permanecerá como consultora en temas de la policía. “Enseño como ser mejores líderes para recapturar la confianza y alianza con la comunidad”, detalla.

Jackie Gómez fue la primera mujer policía en motocicleta en el condado de Orange. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Para ella, es muy importante que se mantenga la diversidad en las filas policiacas para que la gente se pueda identificar con sus policías. “Para atraer a más mujeres vamos a todo tipo de eventos, escuelas, ferias de reclutamiento y contamos nuestras historias. Si yo lo puedo hacer, tú puedes hacer este trabajo, le decimos a las mujeres”, comenta.

Aconseja a las jovencitas comenzar como ella de voluntaria en los programas de exploradores de sus ciudades. “Yo inicié a los 14 años en el programa de Alamitos. A los 21 años empecé a trabajar como agente de la policía en el condado de Orange”, recuerda orgullosa.