La adicción a opioides, según el Cirujano General de EEUU

Esto es lo que necesitas saber para ayudar a combatir la creciente crisis médica en Estados Unidos

En un informe primero en su tipo, el Cirujano General de Estados Unidos anunció la semana pasada planes para combatir el abuso de alcohol y drogas, especialmente la adicción a los opioides, apelando a los médicos, legisladores y al público a aumentar los esfuerzos para combatir la creciente crisis de atención médica en Estados Unidos.

Los asesores médicos de Consumer Reports han alentado por mucho tiempo un enfoque cauteloso para las personas que usan potentes analgésicos como Oxycontin y Vicodin y los médicos que los recetan, y han ofrecido soluciones alternativas para el control del dolor.

Como un respaldo al informe, “Facing Addiction in America,” por el Cirujano General de Estados Unidos, el doctor Vivek H. Murthy, M.D., M.B.A, se encuentra su deseo de que nosotros entendamos que la adicción es una enfermedad, no una falla moral.

El informe de Murthy describe la evidencia científica que demuestra el valor de la intervención médica temprana y el éxito de los tratamientos de adicciones para todo tipo de toxicomanías.

Él destaca que ambas acciones están subutilizadas por los profesionales de atención médica, mencionando que solo 1 de cada 10 personas reciben el tratamiento que necesitan para resolver su adicción.

Adicción a los opioides, una inquietud clave

Aunque el informe se refiere al alcohol, pastillas ilegales y las de venta con receta de todos los tipos, se enfoca más en reducir sustancialmente el abuso y la adicción a los opioides de venta con receta.

El cirujano general destacó la necesidad de tomar medidas urgentes, y pedir a los médicos que sean más responsables al escribir recetas médicas.

“Como especialistas clínicos, tenemos que preguntarnos a nosotros mismos, ‘¿es mayor el daño que los beneficios al recetar este medicamento?’” dijo Murthy, M.D., M.B.A., durante una llamada a los medios de difusión la semana pasada en el lanzamiento del informe.

El informe anima a los profesionales de atención médica a cumplir mejor con las nuevas directrices para recetar opioides de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC).

“La distancia entre el alivio del dolor y ‘el no hacer daño’ con frecuencia es estrecha para tu médico”, dice el asesor médico en jefe de Consumer Reports, Marvin M. Lipman, M.D. “Pero los terribles resultados de las recetas médicas inapropiadas para opioides han inclinado la balanza en favor de revisar los hábitos de recetar medicamentos de venta con receta de tu médico”.

Desde 2000, la tasa de muertes por sobredosis relacionadas con opioides, como Fentanyl, Percocet, Vicodin y otros, ha aumentado en 200%, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC).

Y solo en el año 2014, casi 30,000 personas murieron a causa de sobredosis de algún fármaco que incluía algún tipo de opioide, incluyendo analgésicos de venta con receta y heroína, más que en cualquier año anterior registrado.

Cómo mantenerse seguro

De acuerdo con las recientes directrices para recetar medicamentos emitidos por los CDC, los médicos tienen que cambiar la frecuencia con la que recetan medicamentos como Oxycotin, Percocet o Vicodin y a cuáles pacientes. Los médicos ya no pueden suponer que las personas que tienen dolor legítimo no están en riesgo de una adicción a los opioides, como ha sido la práctica médica estándar durante décadas, indica el informe.

Lo más importante es que el análisis de los CDC muestra que mientras más tiempo toma opioides una persona, especialmente en dosis altas, mayor es el riesgo de los efectos secundarios, incluyendo la adicción, sobredosis y muerte. Esto es cierto incluso si usas los medicamentos de manera legítima para combatir el dolor.

Aunque la mayoría de las personas que toman opioides no se vuelven adictas, casi todas las personas que toman los medicamentos por más de un par de semanas aproximadamente, se vuelven dependientes de estos.

De acuerdo con los CDC, puedes disminuir ese riesgo, cuando sea posible, no tomando los medicamentos por un período prolongado. Eso significa que si estás tratando un dolor intenso de corto plazo a causa de una lesión o cirugía, tomar una ruta más corta, digamos 3 días, es una mejor opción.

Si tu dolor persiste después de unos días, habla con tu médico sobre alternativas que no sean opioides, incluyendo otro tipo de medicamentos para el dolor, así como métodos sin medicamentos, tales como ejercicios y terapia conductual cognitiva.

“Existen tratamientos y medicamentos para el alivio del dolor aparte de los opioides que son útiles para ayudar a aliviar los síndromes de dolor benignos pero crónicos”, añade Lipman.

Un impulso renovado para las intervenciones

Murthy también destacó la necesidad de mejorar el entendimiento público sobre los riesgos de los analgésicos de venta con receta y llamó el papel que juega el paciente como “una parte absolutamente esencial” para combatir la adicción a los opioides.

Acciones sencillas como no compartir tu receta y guardar los medicamentos en un lugar seguro son los primeros pasos fáciles. “Algunas veces, el peor lugar para guardarlos es tu gabinete de medicamentos”, agregó Murthy.

En un nivel de sistemas, el Cirujano general pide otros cambios a las políticas, tales como mayor uso de programas de supervisión de medicamentos de venta con receta (prescription drug monitoring programs, PDMP), diseñados para reducir la tasa de recetas inapropiadas de analgésicos opioides.

Mejor acceso a un medicamento que te salve la vida

El informe también pide un mejor acceso al medicamento de rescate de sobredosis, naloxona. La naloxona es un medicamento aprobado por la FDA que previene la muerte a causa de una sobredosis de opioides al bloquear de inmediato el medicamento de los receptores del cerebro que de otra manera disminuirían el ritmo cardíaco y la frecuencia respiratoria de la persona.

Los recientes aumentos en los precios han puesto en grave riesgo el acceso al medicamento para los hospitales, departamentos de salud pública y organizaciones sin fines de lucro. Casi 3 docenas de estados, incluyendo Arkansas, California, Massachusetts, Minnesota y Oregon permiten que un paciente obtenga la naloxona sin una receta.

– Ginger Skinner