Liberan a un hombre que cumplió 20 años de cárcel por un crimen que no cometió

Después de pasar dos décadas tras las rejas Marco Contreras fue exonerado de culpabilidad por un crimen que no cometió
Liberan a un hombre que cumplió 20 años de cárcel por un crimen que no cometió
Marco Contreras salió de la Corte Criminal de Los Ángeles como un hombre libre.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Marco Contreras entró al juzgado como un criminal que llevaba ya 20 años en prisión. Pero salió del recinto un hombre libre.

Contreras, de 41 años, no pudo contener la emoción al escuchar el veredicto que lo exoneraba inmediatamente de pasar el resto de su vida en la cárcel por un crimen que no cometió.

Levantando la mano en forma de triunfo, Contreras agradeció al juez y a sus representantes por luchar por su caso. Mientras tanto, sus familiares y un grupo de abogados aplaudían en festejo al ser testigos de la decisión del juez.

A paso lento y un poco incrédulo,  salió de su audiencia donde lo esperaban docenas de medios de comunicación. Con pocas palabras y en voz baja dijo que estaba muy contento de ser un hombre libre.

“Sé que iba a llegar este momento, solo debía ser paciente”, dijo Contreras de origen mexicano. “El resultado fue bueno…hubo un momento en que perdí la esperanza, pero después me enfoqué y seguí luchando”, aseveró.

Con sus manos en señal de triunfo, Marco Contreras sale caminando del edificio de la Corte Criminal de Los Ángeles después de ser exonerado, tras pasar 20 años tras las rejas por un crimen que no cometió.  (Aurelia Ventura/La Opinión)

Su caso

Contreras tenía 20 años cuando fue sentenciado a pasar el resto de su vida en la cárcel en 1997 tras ser acusado de intento de homicidio y robo.

El dijo que recuerda aquel 10 de septiembre de 1996 cuando había regresado de su trabajo nocturno y se fue directo a dormir.

“Vivía una vida ordinaria, trabajaba como un guardia de seguridad. Tenía dos años que me había graduado de la secundaria y estaba planeando trabajar en la construcción, pero nunca se hizo”, expresó.

Esa misma mañana otra persona se detuvo en una gasolinera en Compton y disparó varias veces contra otro hombre identificado como José García y huyó en un vehículo que lo esperaba. García pasó 23 días en el hospital, pero sobrevivió.

Una testigo, quien esperaba en su auto a que cambiara la luz roja, vio la escena y copió las placas del auto en el que huyeron los maleantes. El vehículo estaba registrado bajo el nombre de Contreras.

Poco después la testigo “identificó mal” a Contreras como el pistolero.

Contreras dijo que fue arrestado unas semanas después del ataque armado. “Primero estaba frustrado, pero después trataba de no caer en la depresión”, aseguró.

Así pasó 20 años.

Contreras se abraza con su madre, María Contreras, afuera del juzgado.  (Aurelia Ventura/La Opinion) 

Un abrazo de bienvenida a la libertad

“Felicidades mijo. Te quiero mucho”, le dijo María Contreras a su Marco mientras lo abrazaba efusivamente frente a las cámaras. La madre dijo que desde el domingo – cuando se enteró que Contreras saldría libre – estaba contando las horas ansiosamente.

“Sí se hizo justicia para sacar a mi pobre hijo porque ni dormía de pensar en él”, contó. “Yo desde un principio sabía que él era inocente. Ni siquiera tenía un ticket, mucho menos otra cosa [delitos mayores]”, aseveró.

Su padre, el señor Donato Contreras, dijo que pese a que visitaba seguido a su hijo en la cárcel, ahora está mucho más feliz de verlo libre. “Gracias a todos los que nos ayudaron y no tengo cómo pagarles eso”, expresó. “De todos mis hijos pienso que este es el más bueno de todos”.

Contreras se abraza con su padre, Donato Contreras, después de ser liberado este martes y pasar dos décadas en prisión por un crimen que no cometió. . ( Aurelia Ventura/La Opinion)

La lucha por su libertad

En el 2012 el caso de Contreras fue tomado por el Loyola’s Project for the Innocent (LPI), un proyecto liderado por abogados y estudiantes de abogacía de la Escuela de Leyes Loyola de Los Ángeles que se encarga de investigar y litigar casos de convicción injusta.

“Las identificaciones erróneas de testigos cuentan por un 75% de todas las condenas injustas”, dijo Paula Mitchell, directora legal de LPI.

En el caso de Contreras se encontraron muchas inconsistencias y cosas que no concordaban, explicó Dinora Pérez, estudiante de tercer año de abogacía en Loyola Law School. “Fue un proceso muy despacio porque por un tiempo no había mucho que podían hacer y todo iba muy lento. Cuando nosotros tomamos el caso hace un año es cuando comenzó a progresar”, aseveró.

Pérez dijo que ella y otra abogada, Lauren Noriega, visitaron el área del crimen para hacer su propia investigación. Debido al tiempo transcurrido era más difícil encontrar a los testigos o recrear la escena, pero no fue imposible. Una vez que lograron recabar las evidencias necesarias presentaron el caso a la Unidad de Revisión de Convicciones de la oficina del Fiscal del Distrito del condado de Los Ángeles.

“Yo desde el primer momento que vi el caso sabía que el señor Contreras era inocente”, dijo Pérez.

Contreras sale del edificio de la Corte Criminal como un hombre libre.   (Aurelia Ventura/La Opinión)

Después de seis años y varias generaciones de estudiantes que trabajaron en el caso junto con abogados, Contreras salió en libertad.

“Estamos muy emocionados que nuestro cliente fue encontrado factualmente inocente y que la corte [ordenó] su liberación inmediata”, dijo Laurie Levinson, fundadora de LPI y una de las representantes de Contreras desde el 2012.

Sus planes en la libertad

Contreras dijo que tiene algunos planes para realizar ahora que está libre, pero todavía no sabe exactamente qué curso tomará su vida. Lo único que quiere por ahora es disfrutar de su libertad.

“Me comí un [chocolate] Snicker y quiero un sándwich y después quiero comida mexicana”, dijo sonriente. “Después tengo planeado asistir en abril a la conmemoración de la cena de Jesucristo para la Semana Santa y ser un miembro productivo en la sociedad”, concluyó.