Profesores de USC exigen postura más fuerte contra políticas migratorias de Trump

En una carta piden que la universidad establezca un fondo de emergencia para ayudar a estudiantes inmigrantes afectados por las órdenes de inmigración del presidente
Profesores de USC exigen postura más fuerte contra políticas migratorias de Trump
La estatua de un Troyano, emblema de USC.
Foto: Getty Images

Cientos de profesores de la Universidad del Sur de California (USC) están solicitando a los administradores de la escuela que tomen un papel más fuerte en ayudar a estudiantes inmigrantes y extranjeros, así como profesores y empleados a luchar contra las políticas migratorias de la administración Trump.

En una carta enviada el viernes por la noche, el grupo pidió que el campus tome siete pasos, incluyendo el establecimiento de un fondo de emergencia para ayudar a estudiantes inmigrantes y extranjeros afectados por órdenes de inmigración del presidente Donald Trump.

El grupo también quiere un centro estudiantil que ayude a los estudiantes de USC que no están legalmente en Estados Unidos. Otra propuesta sería crear el cargo de “asistente especial” para supervisar la respuesta de la universidad a las políticas de Trump que afectan a estudiantes, profesores y empleados.

“Me encantaría que USC tomara una posición de liderazgo en estas cuestiones,” dijo a la radio KPCC 89.3 FM Ariela Gross, profesora de la escuela de leyes en USC y una de las organizadoras del grupo que se hace llamar USC Faculty Resistance. “Creo que estas son cosas que muchas universidades están pensando y haciendo”.

El esfuerzo está dirigido por los profesores Gross, William Tierney, Manuel Pastor y Jody Vallejo.

“El mensaje que está enviando [Trump] es que los extranjeros no son bienvenidos en este país y que para la educación superior en América en general y para mi propia Universidad en particular, ese es un mensaje devastador,” dijo Tierney.

El grupo dijo que está empujando para que la Universidad actúe después de ver otras universidades declararse “campus santuario” y destinar ayuda legal y financiera para los estudiantes indocumentados. En febrero, dirigentes de 48 universidades y colegios en todo el país – incluyendo Yale, Stanford y UC Irvine – enviaron una carta al Presidente Trump pidiéndole derogar su prohibición de viaje porque afectaría los esfuerzos de la educación superior para atraer a estudiantes talentosos e investigadores del extranjero.

Estudiantes de CSU Northridge exigen que su campus se convierta en un santuario en defensa de alumnos indocumentados. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

“Apreciamos la opinión reflexiva de los profesores sobre estas cuestiones actuales”, indicó el rector de USC, Michael Quick, en una declaración escrita.

“Tendremos en cuenta sus recomendaciones, muchas de las cuales ya están en marcha o bajo consideración”, agregó.

Sin embargo, USC no indicó si la administración apoya la misiva.

La universidad está ayudando a los estudiantes y otros a través de una clínica de asesoría jurídica y está trabajando para proporcionar vivienda para los estudiantes que temen volver a casa en el extranjero durante las pausas académicas. Quick también indicó que USC está presentando documentos para apoyar los esfuerzos de otras universidades.

Se espera que las siete recomendaciones de la Facultad se discutan en un grupo de trabajo de inmigración recién creado.

USC no se ha declarado un campus “santuario”. Partidarios de Trump en el Congreso están poniendo presión sobre las escuelas que han adoptado esa posición. Un proyecto de ley impulsado por el congresista de San Diego, Duncan Hunter, penalizaría a escuelas que no cooperen con las autoridades federales.

“Las universidades están siempre preocupadas por cuestiones de manejo de riesgos”, dijo Jennifer Eagan, Presidente de la Asociación de profesores de California, que representa a los instructores en el sistema de Universidades Estatales de California (CSU). En noviembre pasado, su grupo presentó una lista similar de recomendaciones para la administración de CSU, que todavía no las adopta.

“Creo que requiere que los administradores [en] esas instituciones sean realmente valientes y pongan a sus alumnos primero por encima de otras preocupaciones financieras o políticas que crean que podrían afectar a la universidad”, dijo Eagan.

Ella elogió el esfuerzo de los profesores de USC y dijo que convencer a los administradores de la universidad para tomar estas medidas de ayuda puede ser una batalla cuesta arriba porque la administración quizá no quiera crear conflictos con sus donantes conservadores.

“Es absolutamente cierto que algunos de nuestros donantes y algunos de nuestros exalumnos son conservadores. También es cierto que algunos de nuestros exalumnos y donantes no son conservadores. Stephen Spielberg es parte de la Junta de Fideicomisos. George Lucas ha sido un donante importante para la escuela de artes cinematográficas”, dijo Tierney a la radio.

Recomendaciones del Grupo USC Faculty Resistance:

  1. Crear y financiar un centro de servicios para estudiantes migrantes/”dreamers” (DACA) que informe a los estudiantes con documentos y sin documentos. El centro deberá incluir personal capacitado en servicios de salud mental y un espacio físico donde puedan desarrollar comunidad y obtener apoyo al lidiar con los desafíos asociados con su condición de inmigrantes y estudiantes internacionales.
  2. Crear un fondo de emergencia para apoyar a estudiantes, profesores y empleados afectados por decretos de inmigración actuales y futuros. Estos fondos ayudarán con honorarios, boletos de avión, representación mientras están en el extranjero, pagos de renovación de DACA y otros gastos debido a los cambios en la ley de inmigración.
  3. Ampliar opciones de vivienda de verano a estudiantes DACA e internacionales que tengan miedo de que al volver a sus casas perderán su estatus y a otros estudiantes afectados por las nuevas acciones ejecutivas basadas en raza, religión o nacionalidad.
  4. Proteger el acceso educativo y logros académicos de estudiantes indocumentados e inmigrantes, afectados por las acciones actuales y futuras. La pérdida del estatus DACA puede invalidar la capacidad de nuestros alumnos para trabajar y recibir ayuda financiera. Instamos a la creación de fondos especiales que puedan ofrecer “becas” para los estudiantes indocumentados, que recibirían a cambio de realizar investigaciones bajo la dirección de profesores o de otros proyectos educativos significativos.
  5. Nombrar un profesor para servir como “Asistente Especial de Inmigración y Asuntos internacionales”. Esta persona puede servir como un punto de contacto para los grupos afectados; coordinar y ejecutar los diferentes esfuerzos en el campus para apoyar a inmigrantes y estudiantes internacionales.
  6. Elaborar un programa de naturalización que brinde recursos y asistencia a los estudiantes inmigrantes, el personal, los trabajadores subcontratados, y facultad que son residentes permanentes legales, y docentes internacionales, para que se conviertan en ciudadanos de una manera expedita. La Universidad debe ofrecer clases de inglés y ciudadanía y asistencia financiera para cubrir los honorarios de la naturalización, además del apoyo legal para esfuerzos de naturalización que ya estamos ofreciendo a través del proyecto de Asesoramiento Legal de inmigrantes.
  7. Tomar la iniciativa en la presentación de amicus briefs (apoyos legales) y unirse a más de una decena de universidades (incluyendo las ocho instituciones Ivy League) que ya han presentado un desafío legal a la prohibición de viaje.