Alcaldes y jefes de policía piden a Secretario de Seguridad Nacional que defina “qué es ciudad santuario”

El alcalde Eric Garcetti reportó al salir de la reunión que le plantearon a Kelly que no tenía sentido quitarle fondos a quienes hacen el trabajo de luchar contra la delincuencia todos los días. Agregó que ninguna ciudad "actúa contra la ley" y que el gobierno debe defininr de una vez de lo que están acusando a esas jurisdicciones.

Ocho alcaldes y varios jefes de policía de todo el país se reunieron hoy con el Secretario de Seguridad Nacional (DHS) John Kelly, para discutir el impacto de las redadas y acciones de agentes migratorios en sus localidades y pedir al funcionario que explique “la definición exacta” de lo que significa ser una ciudad santuario.

El alcalde Eric Garcetti de Los Angeles habló con La Opinión al salir del encuentro, que el edil definio como “un primer paso” en establecer una relación con el hombre que dirige los esfuerzos migratorios del gobierno de Donald Trump.

Garcetti dijo que no está claro qué es lo que saldrá de las conversaciones. “La realidad es que el habló casi todo el tiempo que estuvo en la reunión y luego tuvo que irse”, djio Garcetti. “Pero sí logramos que escuchara de algunos jefes de policía el efecto que sus acciones y decisiones en Washington están teniendo en nuestras comunidades”.

Uno de los puntos centrales de la reunión , explicó Garcetti, fue la solicitud de parte de cada una de las ciudades y departamentos de policía representados en torno a la definición concreta de lo que significa “ser una ciudad santuario”.

Hace apenas dos días que el procurador general de la nación Jeff Sessions dijo que las llamadas “ciudades santuario” arriesgan la pérdida de miles de millones de dólares en fondos federales para sus comunidades. Según Sessions -y según hasta ahora lo dicho por el presidente Donald Trump- estos consideran que las ciudades que califican de esta manera “se niegan a ayudar en el cumplimiento de las leyes de inmigración”.

Pero las ciudades lo ven muy diferente, explicó Garcetti.

“No había en esa sala de reunión un solo alcalde o policía que no esté de acuerdo en coordinar con el gobierno federal para deportar a delincuentes convictos violentos”, dijo Garcetti. “Si la definición que ellos tienen de ciudad santuario es que no estamos cumpliendo con la sección 1373 de la ley, entonces no hay ciudades santuarios en Estados Unidos, o al menos nosotros no somos una”.

La sección 1373 del código legal estadounidense señala que ninguna entidad gubernamental del país puede restringir el acceso del gobierno federal a información sobre el estatus, legal o no, de un individuo.

Las ciudades no están restringiendo esa información. En muchos casos simplemente están negándose a mantener en la cárcel a personas que no han sido convictas de delitos graves o simplemente han sido acusadas, solamente para que ICE las recoja. 

Garcetti indicó que varios jefes de policía preguntaron por qué el gobierno federal retiraría fondos para combatir la delincuencia en represalias por la supuesta “no colaboración” con el gobierno federal.

“Queríamos que escuchara de los jefes de policía y del efecto que tendría que quitara fondos que ellos necesitan para hacer el trabajo que todos coincidimos que hay que hacer, que es luchar contra la delincuencia, es castigar a la misma gente que ellos necesitan para hacer el trabajo en la calle”, dijo Garcetti.

El secretario Kelly habló a los jefes de policía y alcaldes de la necesidad de que estos se prestaran para entrar en contratos con el gobierno federal y colaborar en aplicar las leyes de inmigración.

Estos contratos, los llamados 287g, fueron tema de contención durante el gobierno anterior, al igual que lo fue el programa Comunidades Seguras, bajo el cual se busca acercar el trabajo de las policías locales al que hacen los agentes de inmigración.

Garcetti dijo que la inmensa mayoría de los alcaldes y jefes de policía no quiere entrar en ese tipo de contratos con el gobierno federal.

“Hay una razón por la cual, de las 18000 agencias de la ley en este país, sólo 32 de ellas estableció un contrato 287g con el gobierno federal en la éopca de Obama”, dijo el alcalde. “Es algo en lo que estas no están interesadas”.

Garcetti dijo que invitó al secretario de seguridad nacional a venir a Los Angeles a “reunirse con grupos comunitarios para que conozca de primera mano el efecto de sus políticas”.

Agregó que Kelly negó -como lo hizo la pasada semana con el grupo demócrata del Congreso- que sus agentes estén haciendo arrestos en violación a su propio reglamento interno de no acercarse a iglesias, escuelas, etc. 

“Dijo que no lo hacían, pero algunos de nosotros le contestamos que en la práctica esto sí está ocurriendo. En Los Angeles ocurrió en febrero”, apuntó Garcetti.