Cuidado con los antibióticos que toman los niños, podrían mandarlos al hospital

Un nuevo estudio muestra que estos medicamentos aumentan el riesgo de tener reacciones peligrosas
Cuidado con los antibióticos que toman los niños, podrían mandarlos al hospital

Según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC), las reacciones a los antibióticos han sido la causa de que más de 65,000 niños lleguen de urgencia a las salas de emergencias cada año. Un equipo de los CDC publicó un nuevo estudio que demuestra específicamente que las reacciones alérgicas a estos medicamentos poderosos son una de las causas principales de esas emergencias.

Este estudio que incluye casi 6,000 expedientes médicos de niños menores de 19 años de edad se publicó en la revista científica Journal of the American Medical Association y dio a conocer que entre las reacciones más comunes se encuentran alergias en la piel, urticaria, hinchazón de la boca y la garganta y dificultad para respirar. Otros niños tuvieron calambres estomacales, diarrea, mareos, desmayos, dolores de cabeza y debilidad muscular.

Algunos niños presentaron otras infecciones como resultado de haber tomado estos medicamentos. Cándida, un hongo que causa algunas infecciones micóticas y la C. difficile, una bacteria que causa una clase peligrosa de diarrea que incluso puede ser mortal, estas pueden desarrollarse cuando los antibióticos limpian las bacterias protectoras que hay en el cuerpo y lo dejan vulnerable ante estos gérmenes.

Los resultados demostraron que 8 de los 15 medicamentos de los que causaron mayores problemas incluían los antibióticos comunes como la amoxicilina (Amoxil, Moxatag y genéricos), la azitromicina (Zithromax, Z-Pak y genéricos), la clindamicina (Cleosin y genéricos) y la penicilina.

Los antibióticos en niños menores de 5 años de edad fueron el tipo más común de medicamento en cuanto a las visitas a las salas de emergencias por efectos secundarios. Los mismos medicamentos también fueron los culpables por casi un tercio de visitas de niños y adolescentes entre 6 y 19 años de edad a las salas de emergencias.

Para la mayoría de los niños, los antibióticos no son útiles

“Para empezar, muchos de los antibióticos que se recetan no son necesarios”, dice Adam Hersh, M.D., Ph.D., profesor asociado en la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas de la Universidad de Utah en Salt Lake City.

Los lineamientos para tratamientos, establecidos por organizaciones médicas como la Academia Estadounidense de Pediatras (American Academy of Pediatrics) y la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas (Infectious Diseases Society of America), en conjunto con la iniciativa Choosing Wisely, de la cual Consumer Reports es un socio activo desde que la campaña se lanzó hace 5 años, recomiendan que no se receten antibióticos para padecimientos comunes en los niños, por ejemplo, resfriados, tos y dolor de garganta que sea causado por estreptococo.

Aun así, según un análisis del 2011 hecho por investigadores de los CDC, más de la mitad de todas las recetas de antibióticos para niños menores de 14 años de edad son para tratar infecciones del tracto respiratorio, que comúnmente son virales.

Los virus son la causa más común de los resfriados, de la gripe y de otras infecciones respiratorias”, dice Hersh. “Y los antibióticos no son útiles para atacar a los virus”.

Sin embargo, los antibióticos sí tienen un papel fundamental para tratar las infecciones causadas por bacterias, dice Hersh.

Mantén a tus hijos alejados de la sala de emergencias

Según Consumer Reports Best Buy Drugs, el primer paso para asegurarte de que tus hijos no lleguen a la sala de emergencias a causa de los antibióticos es saber cuándo en verdad son necesarios.

Tratar las infecciones virales comunes con antibióticos no les ayudará a los niños a sentirse mejor más rápido y los pone en riesgo de tener efectos secundarios, los que en raras ocasiones pueden ser muy graves, dice Hersh. Es más, el uso excesivo de medicamentos está contribuyendo al aumento de peligrosas superbacterias, tipos de bacterias que son resistentes a varios antibióticos.

Si el médico te dice que los antibióticos no son necesarios para la enfermedad de tu hijo, nuestros expertos en medicina recomiendan que te asegures de que tu hijo beba suficientes líquidos y descanse bastante. Para aliviar la presión en los senos nasales y otras molestias en la nariz, trata un enjuague o aerosol salino nasal (agua salada) y que lo inhale durante la ducha, durante un baño con agua caliente o desde una tetera.

Para aliviar el dolor, dale un analgésico de venta libre como acetaminofeno (Tylenol y genéricos) o ibuprofeno (Advil y genéricos) e intenta darle miel para calmar la tos; según un análisis de estudios del 2014 realizado por Cochrane Collaboration, este método es más seguro que los medicamentos de venta libre para la tos, pero no se les debería de dar a niños menores de 1 año de edad.

Entonces ¿cómo sabes si tu hijo necesita antibióticos? Según la Academia Americana de Pediatras, lo sabrás si:

  • Su tos no mejora en 14 días.
  • Su médico le diagnostica una forma bacteriana de neumonía o tos convulsa (tos ferina).
  • Tuviera secreciones nasales verde amarillentas y fiebre de al menos 102 °F (39 °C) por muchos días consecutivos, o si tuviera síntomas de mejoría y luego empeorara.
  • Tuviera estreptococo en la garganta, diagnosticado según una prueba rápida de estreptococo (strep test) o un cultivo de garganta. Toma en cuenta que los antibióticos no tienen que recetarse a menos que una de las pruebas sea positiva para estreptococo. El estreptococo no se puede diagnosticar solo examinando la garganta.

Nota del editor: La elaboración de estos materiales fue posible gracias al subsidio del programa Attorney General Consumer and Prescriber Education Grant del estado, que es financiado por un acuerdo multiestatal de reclamos de fraude de los consumidores en relación con la comercialización del medicamento de venta con receta Neurontin (gabapentina).