Legisladores y activistas gay piden al Censo corregir omisión sobre esta minoría

Activistas aseguran que por culpa de la omisión esta minoría permanezca “invisible”
Legisladores y activistas gay piden al Censo corregir omisión sobre esta minoría
Activistas de la comunidad LGBT exigen no se omita del Censo esta designación de identidad.
Foto: Yana Paskova / Getty Images

WASHINGTON.- El Censo de 2020 no incluirá preguntas sobre la orientación sexual e identidad de género de las personas,  y este viernes un nutrido grupo de legisladores demócratas del Congreso, entre éstos Raúl Grijalva, y activistas de la comunidad gay, exigieron remediar esa omisión.

Por ley, la Oficina del Censo debe publicar, con tres años de anticipación, un borrador sobre las categorías que incluirá en el censo, un ejercicio que el gobierno realiza cada década desde 1790 y que ayuda a determinar la elaboración de políticas públicas, el desembolso anual de $400,000 millones en fondos federales y estatales, y la demarcación de distritos electorales.

En la actualidad, la población de EEUU totaliza poco más de 324,7 millones y está previsto que el próximo censo nacional, a realizarse el 1 de abril de 2020, registre un aumento de la comunidad hispana y otras minorías.

Según el Instituto Williams de la Facultad de Leyes de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), en 2011 hubo alrededor de nueve millones de homosexuales en EEUU –datos de personas que así se describen-, o el 3,5% de la población, pero no existe un desglosado por etnias, por lo que es difícil precisar el porcentaje de latinos.

Fue “un error”

La Oficina del Censo, que depende del Departamento de Comercio, siempre ha incluido preguntas sobre el género, edad, raza, etnia, relación familiar, y estatus como dueño de casa o arrendatario de las personas.

En esta ocasión, incluyó en su borrador del Censo de 2020 –por primera vez en su historia- preguntas sobre la orientación sexual,  pero posteriormente las eliminó –también quedaron fuera de la Encuesta anual de Comunidades Estadounidenses (“American Community Survey”, ACS) -, lo que desató críticas de la comunidad “LGBT”.

El director de la Oficina del Censo, John H. Thompson, explicó el miércoles en un comunicado que la inclusión sobre la orientación sexual e identidad de género se debió a un “error” en el apéndice de su informe al Congreso, y las categorías seguirán siendo las mismas que las del censo de 2010,  que no incluyó  las polémicas preguntas.

La meta de la agencia  es “tener un censo completo y preciso”, valiéndose de más y mejores recursos para la contabilización nacional,  según Thompson, quien consideró innecesario cambiar el cuestionario.

Exigen explicación

Los congresistas Grijalva, de Arizona, y Adam Schiff, de California, y la senadora de Wisconsin, Tammy Baldwin, encabezaron una carta de 87 legisladores, enviada hoy a Thompson y al director de la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca (OMB), Mick Mulvaney, en busca de explicaciones y una corrección.

“Nos preocupa profundamente que en sus declaraciones,  el director Thompson alega que la razón por la que se excluyen las identidades LGBT es que no hay necesidad federal para semejante información”, indicó la carta.

Debido a que ninguna encuesta poblacional recaba esa información, se desconoce cuántas personas se identifican como miembros de la comunidad LGBT, y esa omisión puede afectar la lucha por los derechos y el tratamiento equitativo de esta minoría en el empleo, vivienda y otras esferas de la vida nacional, agregó el documento.

“Creemos que la Oficina del Censo debe avanzar planes para ampliar la recabación de datos LGBT en futuras encuestas nacionales, y les urgimos que nos ayuden a cumplir esa meta”, precisó la carta.

Desde el año pasado, Grijalva y Baldwin promueven una legislación para exigir que el gobierno federal recabe información sobre la comunidad gay para que el Congreso pueda elaborar políticas que atiendan sus necesidades.

Una minoría “invisible”

Consultados por este diario, activistas defensores de la comunidad LGBT también condenaron que por culpa de la omisión esta minoría permanezca “invisible”.

“Lo vemos como un ataque en contra de nuestra comunidad, porque la Administración Trump está tratando de borrar, excluir a personas lesbianas, gay, bisexual y transgénero. ¿Cómo es que el gobierno federal va a saber cuántas personas LGBT hay en EEUU si no recaba esa información? Si no tiene esos datos, ¿Cómo garantizará que nuestra comunidad tiene acceso equitativo a recursos y servicios?“, observó Jorge Amaro, portavoz del Grupo de Trabajo Nacional para asuntos LGBT (“National LGBTQ Task Force”).

Su grupo fue el primero en sonar la alarma sobre la eliminación de las preguntas.

Por su parte, Laura Durso, analista del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, por su sigla en inglés), insistió en que sí hay una “clara necesidad” de recabar información sobre esta comunidad para atender a una población que ha tenido menos acceso a servicios.

Necesitamos estos datos para desarrollar soluciones empíricas a las problemas que afronta esta comunidad, especialmente el subgrupo de latinos LGBT que, por ejemplo, tiene una mayor tasa de desempleo que el resto de los latinos”, señaló Durso.

La comunidad LGBT “afronta desigualdades en cuidado de salud, vivienda, seguridad económica, áreas de la vida de las cuales la encuesta comunitaria (ACS) recaba datos. Mientras se siga excluyendo esa información, no se atenderán las necesidades múltiples y significativas de nuestra comunidad, seguiremos invisibles”, puntualizó Durso.