¿Eres DREAMer y quieres una educación superior? LATTC te puede ayudar

Colegios comunitarios prometen ayudar y proteger a los estudiantes indocumentados

¿Eres DREAMer y quieres una educación superior? LATTC te puede ayudar
Manuel Rios (al centro) instructor automotriz en Los Angeles Trade Technical College durante una clase de reparación de autos. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

El ruido de un motor se escucha por el lugar. Al principio cuesta que encienda, pero después ruge como un trueno.

Es el interior del Salón Automotriz de Los Angeles Trade Technical College, un colegio comunitario técnico cerca del centro de la ciudad.

Quien dirige la clase es Manuel Ríos, quien él mismo fue un estudiante aquí en 2002 y luego de tomar el programa, se convirtió en instructor después de trabajar por un tiempo en talleres.

Ríos, oriundo de Guerrero, México, es un “dreamer” – un inmigrante indocumentado amparado bajo la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

Y como él, muchos de sus estudiantes también califican bajo este alivio migratorio; otros son indocumentados.

Pero el estatus migratorio no es problema.

“Aquí todos son bienvenidos sin importar el estatus migratorio”, enfatiza Ríos, rodeado de estudiantes que observan la máquina de un carro.

“No revisamos nada, si tienen número de Seguro Social ni nada. Nada de la información se comparte con inmigración”, enfatiza Ríos. “Es completamente confidencial”.

Kevin Vásquez y Carlos Ciriano junto al instructor Manuel Ríos en Los Angeles Trade Technical College. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
Kevin Vásquez y Carlos Ciriano junto al instructor Manuel Ríos en Los Angeles Trade Technical College. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Recientemente, el rector de los Colegios Comunitarios de California envió un mensaje de apoyo en el que dijo a los estudiantes indocumentados que hará todo lo necesario para facilitarles una educación universitaria.

Asimismo, luego de la elección de Donald Trump como presidente, la Junta de Fideicomisos del Distrito de Colegios Comunitarios de Los Ángeles (LACCD) aprobó una resolución donde hicieron eco de esto.

“Como abogado de migración y fideicomiso, prometo unirme a mis colegas y la administración del distrito en proveer un ambiente de aprendizaje seguro para todos los estudiantes, sin importar su estatus migratorio”, indicó en esa oportunidad Mike Eng, miembro de la Junta.

Ríos, el instructor automotriz, estima que el 40 por ciento de sus alumnos podrían ser indocumentados.

“Somos una escuela que trata de ayudar a la comunidad; no importa tu estatus legal”, dice.

Preparación laboral

A Ríos lo que le compete es preparar a sus alumnos para el campo automotriz.

El programa de dos años prepara a los estudiantes en la revisión de sensores, evaluación automotriz por computadora, electricidad automotriz, transmisión y suspensión y todo lo básica en cuanto a reparación de vehículo.

En los últimos semestres, los estudiantes trabajan en sus propios autos, los de profesores u otras personas en el taller de la escuela.

“Tratamos de que hagan trabajo en carros para que se preparen para la industria”, explicó Ríos.

Señaló que al completar el programa, los alumnos pueden obtener empleos que pagan entre 12-16 dólares, o más, dependiendo de sus conocimientos o experiencia.

Ríos dijo que muchos pueden empezar trabajando en talleres o concesionarios de autos y subir, incluso abrir su propio negocio.

Manuel Ríos, quien él mismo está amparado bajo el alivio migratorio DACA, dice que en la escuela no revisan el estatus migratorio de los estudiantes. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Manuel Ríos, quien él mismo está amparado bajo el alivio migratorio DACA, dice que en la escuela no revisan el estatus migratorio de los estudiantes. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Los alumnos

El programa es muy popular entre aquellos que gustan de trabajar en autos.

Es el caso de Kevin Vásquez, de 19 años, quien completó su secundaria en una escuela de continuación después de meterse en problemas.

Hoy busca seguir una carrera técnica en algo que lo apasiona.

“Me gusta trabajar en carros. Algún día quisiera construir mis propios carros”, dijo el joven.

Otros, como Carlos Ciriano, de 29 años, buscan cambiar sus horizontes laborales.

“Trabajo en una oficina y no me gustan los espacios cerrados. Aquí me siento liberado”, expresó.

Nestor Rivas, de 30 años, también busca reencaminar su ámbito laboral.

En 2011 se graduó con una carrera corta en cocina y ha trabajo en la industria culinaria desde entonces.

Pero dice que esto realmente no le gusta, aparte de que ahora está casado y tiene hijos, y “el dinero en la cocina está en la noche” y eso no me gusta.

“Cuando estoy aquí, trabajando en un carro, es como estar en casa”, dijo.

Con información recabada por Aurelia Ventura