Trump afronta trabas legales y diplomáticas para deportar a criminales 

ICE reconoce que hay países que se resisten a cooperar con los procesos
Trump afronta trabas legales y diplomáticas para deportar a criminales 
ICE puede retener hasta por 180 días a los inmigrantes con historial criminal.

WASHINGTON.- El presidente Donald Trump prometió el año pasado deportar a criminales extranjeros “desde su primera hora” en el gobierno pero, según afirmaron hoy expertos, afronta trabas legales y diplomáticas que le impiden cumplir esa promesa.

Durante la contienda electoral, Trump criticó que la Administración de Barack Obama estuviese soltando en las comunidades a peligrosos criminales, y prometió que él sí los deportaría “desde el primer día, en la primera hora” de su gobierno.

En su orden ejecutiva del pasado 25 de enero, Trump autorizó la negación de visas a países que, de acuerdo con convenios internacionales, no faciliten documentos de viaje, ni acepten a sus ciudadanos deportados.

Sin embargo, la realidad, ha sido distinta: ni su Administración ha podido deportar a todos los criminales extranjeros, ni el Departamento de Estado ha llegado al extremo de negar visas a los países en cuestión.

Trabas diplomáticas

En declaraciones a este diario, Brendan Raedy, un portavoz de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), confirmó hoy que, en la actualidad, hay 20 países “recalcitrantes” que no cooperan -o cooperan muy poco- con la pronta entrega de pasaportes y demás documentos de viaje para que los agentes de ICE agilicen la deportación de criminales, y no aceptan o atrasan su repatriación.

En esa lista figuran países como China, Afganistán, Algeria, Irán, Libia, Somalia y Zimbabue. En marzo pasado, la Administración Trump sacó a Irak de la veda a inmigrantes musulmanes, cuando ese país se comprometió a fortalecer su proceso de revisión de viajeros y a aceptar a ciudadanos deportados.

El único país latinoamericano en la lista es Cuba, aunque, según Raedy, esa nación caribeña aceptó en el año fiscal 2016 a 64 deportados.

Para el pasado 6 de marzo, ICE tenía bajo su custodia a 651 inmigrantes cubanos y, en lo que va del año fiscal 2017, las autoridades ya han deportado a 17 al país caribeño, precisó el portavoz.

Raedy explicó que la inclusión en la lista depende de varios factores y se estudia “caso por caso”, pero EEUU determina la calidad de la colaboración dependiendo de la rapidez con la que los países emiten los documentos de viaje y aceptan los vuelos con deportados.

Además de los países “recalcitrantes”, también está otra lista de unos 60 países que registran una “tirante cooperación”.

La negación de visas bajo la sección “243 (d)” del “Acta de Inmigración y Naturalización” (INA, en inglés) es apenas una de las “poderosas herramientas” con las que cuenta EEUU, “pero es importante notar que lo que funciona para un país puede no ser eficaz para otro”, observó Raedy.

Nuestra meta es fomentar la cooperación. En muchos casos, se ha logrado un progreso significativo a través de intensos contactos diplomáticos”, puntualizó el portavoz de ICE en Washington.

Trabas legales

Durante su presidencia (2009-2017), Barack Obama se ganó el mote de “deportador en jefe” porque deportó a 2.8 millones de inmigrantes indocumentados, más que ningún otro presidente en la historia reciente del país.

Aunque la Administración Obama expulsó a decenas de miles de personas con antecedentes criminales, tuvo que soltar a más de 86,000 criminales entre los años fiscales 2013 y 2015, algunos de los cuales volvieron a cometer delitos.

Muchos quedaron en libertad debido a un dictamen de 2001 del Tribunal Supremo, en el caso “Zadvydas v. Davis”, que prohíbe a ICE la detención indefinida de inmigrantes con órdenes finales de deportación, más allá de 180 días.

Y si sus países de origen no los aceptan, las autoridades tienen que soltarlos.

A raíz de ese dictamen, las autoridades emitieron regulaciones que les permiten la detención más de 180 días, pero sólo en un reducido número de casos, especialmente si están relacionados con terroristas o individuos peligrosos con un historial criminal violento.

Pero aún esas regulaciones han sido impugnadas en tribunales federales, obligando a ICE a soltar a criminales. ICE no ha precisado cuántos de éstos han quedado en libertad bajo la Administración Trump. 

“El Tribunal Supremo dejó en claro en el caso Zadvydas que la Constitución prohíbe la detención indefinidad de personas sin juicio simplemente porque no son ciudadanos… Somos un país con apego al debido proceso, no para la detención indefinida”, dijo a este diario Ahilan Arulanantham, director legal de la Unión de Libertades Civiles de EEUU en el sur de California.

Según el experto, la ley sí permite la detención de personas con serias discapacidades mentales si son un peligro para sí mismos o la comunidad, pero solo para recibir tratamiento.

Durante la Administración Obama, otros inmigrantes salieron libre tras el pago de una fianza o por la “discreción procesal” de las autoridades.

En el año fiscal 2016, ICE deportó a 240,255 inmigrantes, de los cuales 65,332 fueron detenidos en el interior del país. De ese total, el 92%, es decir 60,318, tenía antecedentes criminales.

La Administración Trump ha dejado en claro que no cesará sus operaciones para la deportación de “criminales”, así tenga que detener a testigos y víctimas de crímenes en los tribunales, si éstos tienen antecedentes que los conviertan en “deportables”.

En la actualidad, ICE cuenta con poco más de 20,000 empleados en EEUU y 46 países, y la Administración Trump ha solicitado al Congreso fondos para la contratación de otros 10,000 agentes.