El Sheriff de Los Ángeles y su galería de “malandros”

La División de Homicidios del Sheriff muestra su galería de casos famosos
El Sheriff de Los Ángeles y su galería de “malandros”
La División de Homicidios del Sheriff de Los Ángeles mostró recientemente algunas de sus imágenes famosas.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Richard Ramírez, el asesino conocido como “The Night Stalker“, generó miedo a través de Los Ángeles a mediados de los años 80 al cometer una serie de macabros y sangrientos homicidios. En 1989 fue condenado por el asesinato de 13 personas. Falleció en 2013 de complicaciones médicas mientras estaba en el pabellón de la muerte.

El caso —del que se han escrito libros y producido documentales- es quizá uno de los más famosos con los que ha tenido que lidiar la División de Homicidios del Sheriff de Los Ángeles (LASD) en su historia, y por lo tanto figura prominentemente en un galería fotográfica que cuelga de las paredes de su nuevo edificio en Monterey Park.

Las imágenes que se muestran en las paredes del inmueble son algunos de los casos más sonados del condado de Los Ángeles que fueron resueltos por los detectives del Sheriff.

Aparte de Ramírez, esta el asesinato de la modelo Linda Sobeck por un fotógrafo en 1995 y el capo de Sunset Strip, Mickey Cohen, famoso en los años cincuentas y sesentas.

Otras investigaciones donde el arte forense y los bosquejos compuestos desempeñaron un papel significativo son los asesinatos de Mosley, el hombre que mató a tres mujeres por placer en los años 60y el asesinato en Zuma Beach donde tres jóvenes mataron a una mujer en 1991.

Sandra Enslow, coordinadora de artes gráficas para el Sheriff, muestra bocetos de investigaciones famosas que ha realizado el Departamento del Sheriff. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Sandra Enslow, coordinadora de artes gráficas para el Sheriff, muestra bocetos de investigaciones famosas que ha realizado el Departamento del Sheriff. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Actos heroicos

Eddie Rivero, asistente del Sheriff, dijo que en ese edificio no solo se celebran las imágenes y los actos heroicos del pasado, pero también “a todos los hombres y mujeres que trabajan dentro, los investigadores, los detectives” a quienes él consideró “los mejores del país”.

“Los crímenes que han resuelto y el gran resultado demuestra el gran trabajo que han hecho. Ellos responden a llamadas en las 4,000 millas cuadradas de este condado [de Los Ángeles]”, añadió.

La División de Homicidios se creó en 1923 con cinco detectives, un taquígrafo y dos recepcionistas, contó el capitán Steven Katz. “Ahora tenemos 53 investigadores, 29 sargentos investigadores, 17 tenientes y 29 miembros de personal profesionales”, añadió.

La División es responsable de investigar asesinatos, tiroteos que involucran a policías y oficiales, personas adultas extraviadas y una variedad de homicidios.

Katz dijo que los investigadores cubren 43 ciudades del condado, 130 comunidades no incorporadas y algunas ciudades independientes de Los Ángeles.

Frank Solano Sr, quien trabajó en el caso de Richard Ramírez (en la foto de atrás), junto a su hijo, Frank Solano Jr., ambos exinvestigadores del Sheriff. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Frank Solano Sr, quien trabajó en el caso de Richard Ramírez (en la foto de atrás), junto a su hijo, Frank Solano Jr., ambos exinvestigadores del Sheriff. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Duo investigativo

Frank Solano Sr. y Frank Solano Jr., padre e hijo y ambos exdetectives, dijeron que no hay nada más gratificante que ver los frutos del trabajo que realizan.

“No hay nada mejor que ir a la corte y demostrarle a la familia del asesinado su Verdugo; y cuando lo condenan en corte y la familia llora (de felicidad por la convicción) es muy gratificante para tu trabajo”, dijo Solano Jr.

Su padre expresó que recuerda un caso emblemático de un doble asesinato de una pareja por el robo de $10 dólares. “Unos seis meses después llamamos a su padre para decirle que teníamos al asesino de su hija”, recordó Solano Sr.

El comandante Rod Kusch dijo que el emblema de perros bulldogs que cargan los uniformados es digno de su trabajo.

“En 1972 los medios publicaron una historia acerca de la División de Homicidios donde dijeron que los investigadores del Sheriff son como bulldogs, una vez que toman un caso no lo dejan ir”, dijo Kusch. “En los homicidios, los oficiales hablan por personas que no pueden hablar más, quienes ya no tienen voz”.