Fotos: Viacrucis revive el calvario de los inmigrantes para llegar a EEUU

Fieles de Los Ángeles representan el Vía Crucis, o Camino de la procesión de la Cruz, con el sufrimiento de los inmigrantes
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Fotos: Viacrucis revive el calvario de los inmigrantes para llegar a EEUU
Fieles católicos marchan por Los Ángeles el Viernes Santo en el Viacrucis, o Camino de la procesión de la Cruz con la inmigración como el tema principal.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Por primera vez, la iglesia Nuestra Señora de la Reina de Los Ángeles de la Placita Olvera incluyó en la escenificación del viacrucis del viernes santo, pasajes que muestran el camino de sufrimiento que los inmigrantes padecen para llegar a Estados Unidos.

Los fieles católicos participantes no solo revivieron en cada una de las 14 estaciones que componen la vía dolorosa, los momentos vividos por Jesús desde que fue aprehendido hasta su crucifixión y sepultura, sino que actuaron algunas de las escenas de persecución, arresto y discriminación que viven los inmigrantes.

Compararon el viacrucis de Jesús con el de los inmigrantes para llegar a Estados Unidos. Aunque el camino de la cruz que organiza la parroquia de la Placita Olvera ha estado dedicado a los inmigrantes desde hace siete años, ésta es la primera vez que incluye dramatizaciones de todas las vejaciones que los inmigrantes enfrentan.

Un joven inmigrante en camino de hacerse ciudadano Rafael Serrano hizo a Jesús en el ejercicio del viacrucis que organiza cada Viernes Santo la parroquia de la Placita Olvera. (Photo by Aurelia Ventura/La Opinión)

“Decidimos dedicarlo a los inmigrantes precisamente por la situación que pasan con las políticas de migración del nuevo gobierno. Como Jesús, ellos siguen ese calvario desde Sudamérica, Centroamérica y México hasta llegar aquí. Quisimos revivirlo y ponernos en oración por ellos”, explicó el padre Roberto Raygoza, sacerdote de la liturgia de la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles.

“El mensaje que queremos darles es de esperanza. Jesús a pesar de que se sintió olvidado por su padre nunca desconfió. Les pido a los inmigrantes no desconfiar porque vendrán días mejores para ellos”, enfatizó.

El padre Raygoza, junto con el párroco de la iglesia de la placita Olvera, Arturo Corral, encabezaron el recorrido de la pasión y muerte de Cristo que salió de la parroquia y  concluyó con la crucifixión en la explanada del ayuntamiento de Los Ángeles.

Luis Hernández hizo el papel de un agente de migración que hostiga a los inmigrantes en la frontera cuando intentan ingresar a Estados Unidos durante la escenificación del viacrucis. (Photo by Aurelia Ventura/La Opinión).

Inmigrantes y actores

Entre 30 y 35 personas, la mayoría del grupo de jóvenes de la parroquia de la Placita Olvera escenificaron el viacrucis.

En cada una de las estaciones, los asistentes cantaban y recordaban en sus oraciones a los inmigrantes. “A quienes mueren en las fronteras alcanzados por las balas de orden, a los inmigrantes que mueren ignorados en las cárceles, en las calles sin trabajo, sin salud ni derechos”, decían en sus plegarias, mezcladas con padrenuestros y avemarías.

Rafael Serrano, un inmigrante de Guanajuato, México quien está en proceso de hacerse ciudadano lloró todo el camino que cargó la pesada cruz desde la iglesia de la Placita Olvera hasta el Ayuntamiento, de cerca de una milla. Por momentos era visible el cansancio en su rostro. Parecía que en verdad sufría.

“No pude parar de llorar. Se lo merecía el momento”, dijo el muchacho quien personificó a Jesús.  Y recordó los cinco años que él mismo fue indocumentado: se siente muy feo. Uno vive amenazado, pensando a qué horas van a venir por uno. Ahorita con este presidente el temor es más grande con tantos arrestos que han hecho”, dijo.

Una inmigrante indocumentada hizo el papel de Verónica la mujer que le limpia el rostro a Jesus en el camino a su muerte y crucifixión.(Photo by Aurelia Ventura/La Opinión).

Doble mensaje

Irvin García, un inmigrante mexicano de 35 años la hizo de centurión, un soldado de la época antigua. “Este viacrucis de la placita Olvera tiene un doble mensaje: uno de fe, y otro para la gente que como yo emigramos, queremos decirles, que Dios está con ellos”, mencionó.

Y agregó que se identificó mucho con las escenas de los migrantes en el recorrido por lo que se vive en el desierto para venir aquí, y la discriminación cuando ya llegas.

Era la segunda vez que  García hacía el papel de un centurión.

Isabel una joven indocumentada de Guatemala interpretó a Verónica, la mujer que se abrió paso entre la muchedumbre llevando un lienzo con el que limpió la cara de Jesús. En el pañuelo de Verónica se quedó grabada la imagen de él.

Rafael Serrano un inmigrante que por cinco años fue indocumentado personificó a Jesús en la escenificación de la pasión y muerte de Cristo organizado por la parroquia de la Placita Olvera. (Photo by Aurelia Ventura/La Opinión).

Perla Covarrubias fue María, la madre de Jesús. Ella confesó que hacer el personaje fue una gran dicha porque le implicó responsabilidad física y espiritual. Aunque esta joven nació en Los Ángeles, reveló que sus padres son inmigrantes de México. “Jesús era un inmigrante.Así que dedicar este viacrucis a los inmigrantes concuerda con lo que él era’, mencionó.

Los desafíos

En su camino, los inmigrantes viven momentos difíciles de mucho dolor: se presentan amigos falsos, la traición, la delincuencia, la explotación, la prostitución forzada y la trata de personas”, se pudo escuchar decir en una de los pasajes dedicado a los inmigrantes.

“Inspíranos Señor para acompañarlos porque nadie es extranjero, todos somos miembros de la misma familia, los humanos”, dijeron en sus oraciones.

La crucifixión fue uno de los momentos más emotivos del viacrucis dedicado a los inmigrantes en Los Ángeles. (Araceli Martinez/La Opinión).
La crucifixión fue uno de los momentos más emotivos del viacrucis dedicado a los inmigrantes en Los Ángeles. (Araceli Martinez/La Opinión).

Luis Hernández nacido en Los Ángeles pero cuyo padre emigró de México en 1946 y su madre en 1959, hizo el rol de agente migración en las escenificaciones. “Dicen que hago muy bien el papel que más odio, un agente de migración racista y discriminador. En realidad no me gustan las políticas de migración actuales”, explicó.

Varias veces, en su actuación, Hernández  empuñó su bastón y aparentó golpear a quienes personificaban a los inmigrantes. “Déjame atraparte. Voy a deportar a todos los Bad (malos) hombres indocumentados como tú”, dijo en la estación número 11 del viacrucis.

Amen a los extranjeros

Los participantes en el camino de Jesús cargaron una larga pancarta que decía: “cuando un extranjero resida contigo en tu tierra no lo molestarás. Él será para ustedes como uno de sus compatriotas, y lo amarás como a ti mismo, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto. Yo soy el señor su Dios”.

Arturo Villegas de 20 años trajo a su madre a ver el recorrido viviente al Ayuntamiento angelino. “A veces ni quisiera salir de mi casa por miedo a que me detengan pero después de presenciar este viacrucis me siento muy motivada por el apoyo a los inmigrantes”, dijo esta madre indocumentada, con cinco hijos, cuatro nacidos en Estados Unidos.