Indocumentada lleva dos meses refugiada en iglesia de Colorado para evitar su deportación

La mujer está siendo víctima de amenazas de muerte a través de mensajes en Facebook

Guía de Regalos

Indocumentada lleva dos meses refugiada en iglesia de Colorado para evitar su deportación
La mujer espera que ICE respete el lugar sagrado donde se encuentra refugiada
Foto: Marc Piscotty / Getty Images

Hace dos meses, Jeanette Vizguerra decidió no asistir a su cita programada con ICE por temor a su inminente deportación. En lugar se refugió en la Primera Iglesia Unitaria de Denver, junto con sus cuatro hijos, tres de los cuales son ciudadanos de los Estados Unidos.

Vizguerra tiene una solicitud activa desde hace más de un año para una Visa U –para víctimas de la delincuencia-, pero igualmente pesa sobre ella una orden de deportación que ha sido suspendida en cinco ocasiones.

La inmigrante mexicana ya había metido el papeleo para otra extensión, pero el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no había informado su decisión hasta el día de la cita. Cuando su abogado, Hans Meyer se presentó sin Vizguerra, se encontró rodeado de agentes uniformados listos para arrestar a la mujer. Allí le informaron que la solicitud había sido denegada.

“Jeannette ha tenido cinco extensiones de su deportación y lleva 13 meses esperando la resolución de su Visa U”, dijo Meyer. “Aparte de eso es madre de tres ciudadanos menores de edad y tiene dos décadas viviendo en Denver, es repulsivo que ICE haya decidido negarle una extensión para poder resolver su caso”.

Desde entonces Vizguerra ha estado dentro de Iglesia y asegura que esperará el tiempo que sea necesario para mantenerse junto a su familia.

La activista ha vivido en Estados Unidos durante 20 años. En 2009, fue detenida por el uso de un número de seguro social falso que utilizó para buscar trabajo. En ese momento, se declaró culpable de “intento de posesión de un documento falsificado”, según las autoridades.

En 2012, viajó a México para visitar a su madre, que estaba en su lecho de muerte. Cuando entró de vuelta a los Estados Unidos fue detenida por inmigración. Así se dio inicio a un largo calvario migratorio que la tiene hoy refugiada en una iglesia en Denver, Colorado.

“La gente es muy amigable, hasta la policía ha venido a solidarizarse conmigo” dijo Vizquerra a Democracy Now. “Tenemos un plan de contingencia por si ICE decide entrar a la fuerza para arrestarme”. No obstante la mujer confía en que se respete este lugar sagrado.

El mas joven de sus hijos tiene tan solo seis años de edad. La mayor, también indocumentada tiene tres hijos propios, pero se le permite permanecer en el país ya que es beneficiaria de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

“Mi decisión de permanecer en los Estados Unidos es la única opción que tengo. Si no estoy con mis hijos mi vida no tiene ningún propósito”.

Los hijos de Vizguerra vienen a visitar a su madre a diario y se han convertido en la voz de la mujer, quien es la fundadora de Metro Denver Sanctuary Coalition, una organización que presta atención a indocumentados en el estado de Colorado.

“Las noches cuando estoy sola sin mis hijos es el momento más duro” añade. Sin embargo su tristeza es aun mayor cuando conoce la suerte de otros indocumentados que como ella temen su deportación.

La semana pasada, otro inmigrante indocumentado no fue tan afortunado como Vizguerra. María de Jesús Sánchez de Aurora, Colorado no pudo encontrar una iglesia santuario que la recibiera, dando como resultado su detención por parte de ICE.

A pesar que Vizquerra está refugiada su trabajo comunitario y de activismo no para.  Ella coordina durante todo el día las actividades de su organización, la cual busca conseguir lugares santuarios para indocumentados que huyen de la migra.

“En este momento, no hay un siguiente paso,” dijo. “Así que sólo puedo esperar. Solo esperar. No sé cuánto tiempo. ¿Un mes? Probablemente más. Pero emocionalmente, mentalmente, estoy dispuesta a permanecer aquí los cuatro años de la presidencia de Trump”.

Mientras más indocumentados enfrentan procesos de deportaciones en todo el país, sigue creciendo el número de iglesias santuario que deciden dar refugio a cientos de perseguidos por ICE.