Se declaran no culpables trabajadores sociales en muerte de Gabriel Fernández

El pequeño Gabriel murió torturado por su madre y el novio de ésta en Palmdale

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Se declaran no culpables trabajadores sociales en muerte de Gabriel Fernández
Gabriel Fernández, de 8 años, murió a consecuencia de la tortura que le propinaban su madre y el novio de ésta.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Cuatro extrabajadores sociales del condado de Los Ángeles se declararon el lunes no culpables de los cargos de abuso infantil y falsificación de registros públicos por la muerte de un niño hispano de 8 años ocurrida en 2013.

Los trabajadores sociales del Departamento de Servicios de Niños y Familias (DCFS) Stefanie Rodríguez, de 32 años, y Patricia Clement, de 66 años, y sus respectivos supervisores, Kevin Bom, de 37, y Gregory Merritt, de 61, fueron despedidos de sus trabajos luego de una investigación interna a causa de la muerte del niño hispano Gabriel Fernández.

Según señaló la fiscal de distrito Jackie Lacey en su momento, los cuatro empleados del DCFS “tenían la obligación legal” de proteger al niño Gabriel Fernández desde el momento en que su caso fue abierto el 31 de octubre de 2012 hasta su muerte el 24 de mayo de 2013.

El menor, de 8 años de edad, que residía en Palmdale, al norte de Los Ángeles, con su madre Pearl Fernández, de 31 años, y su novio Isauro Aguirre, de 34, murió a raíz de múltiples heridas, incluyendo fractura de cráneo, costillas rotas y quemaduras en su cuerpo, según la investigación de la fiscalía.

Funeral del niño Gabriel en Palmdale en 2013. (Foto: J. Emilio Flores/La Opinión)

La investigación inicial encontró que la muerte del niño ocurrió como consecuencia del abuso sufrido a manos de su madre y el novio, pero también debido a que los funcionarios del DCFS tendrían que haber actuado con más diligencia para evitar la tragedia.

Tras una audiencia preliminar, el juez de la corte superior de Los Ángeles Mary Lou Villar encontró que los trabajadores sociales y los supervisores tenían “la obligación legal de proteger” al niño y había suficientes indicios para sospechar que el pequeño podía sufrir heridas graves o morir a manos de su madre y el novio.

Gabriel falleció mientras estaba bajo la custodia de su madre, a pesar de que se habían presentado 62 quejas de abuso infantil contra ella y su novio, según la investigación del caso.

“El abuso se intensificó claramente. Aquí se encuentra negligencia imprudente y criminal”, dijo la juez citando pruebas del informe como los testimonios de una profesora del niño que tomó fotos o los de un trabajador de bienestar social que reportó las heridas del menor.

Los abogados de los extrabajadores de DCFS argumentaron en la audiencia preliminar que sus clientes cumplieron su función hasta donde les fue posible y que fueron otros departamentos como la Unidad de Preservación de Familia –a donde se trasladó el caso- quienes fallaron en el seguimiento correspondiente.

La fiscalía de distrito anunció su intención de buscar la pena de muerte para la madre Fernández y su novio Aguirre, quienes fueron acusados de homicidio en primer grado y están en la cárcel a la espera de fecha para su juicio.

El juez fijó hoy una audiencia previa al juicio en el caso de los cuatro extrabajadores para el próximo 27 de abril.