Muere en Los Angeles Cecilia Alvear, pionera latina de los medios de comunicación en Estados Unidos

De origen Ecuatoriano, Alvear fue una gran periodista y líder del gremio, impulsando a generaciones de latinos a seguir la carrera y dejando una profunda huella en quienes la conocieron aquí y en la gente de sus queridas Islas Galápagos.
Sigue a La Opinión en Facebook
Muere en Los Angeles Cecilia Alvear, pionera latina de los medios de comunicación en Estados Unidos
Cecilia Alvear, pionera del periodismo latino en medios estadounidenses y mentora de generaciones de periodistas latinos, falleció hoy en su casa de Pacific Palisades a la edad de 77 años. (Foto: proporcionada)

Cecilia Alvear, pionera Latina en el mundo del periodismo televisivo en los Estados Unidos, murió hoy en Los Ángeles a la edad de 77 años.

Su compañero de vida de muchos años, George Lewis, informó que Cecilia falleció este viernes a la 1:48 de la tarde en su casa de Pacific Palisades. Junto a ella se encontraban sus cuatro hermanas, Alexandra, Magdalena, Monserrat y Rocío, el propio George, y su querida gata “Gatouche”.

Cecilia fue protagonista de numerosos hitos como latina, inmigrante y periodista en los Estados Unidos, que la llevaron a hacer historia en los medios y a convertirse además en modelo y apoyo de varias generaciones de periodistas latinos.

Ella fue la primera mujer latina en ser productora de noticias para uno de los grandes canales televisivos de los Estados Unidos, en los años en que esas cadenas (ABC, NBC, CBS), dominaban el panorama audiovisual y mucho antes de que existiera el cable y mucho menos el internet.

Había inmigrado del Ecuador, luego de tener una niñez inusual, en las hermosas Islas Galápagos, donde según su biografía, “dio sus primeros pasos en las playas de la isla, rodeada de pájaros exóticos, raras iguanas y manadas de leones de mar”.

Su deseo de ver otro mundo la llevó a emigrar a los Estados Unidos, donde en 1971 fue contratada por la estación de NBC en Los Ángeles como asistente de producción: la primera latina en una posición de ese tipo. El primer hito.

Con el tiempo, Cecilia se convertiría en miembro de una organización de periodistas hispanos que en sus principios se llamó la Asociación de Hombres de Noticias Chicanos (California Chicano News Men´s Association), la primera mujer que fue aceptada en la misma.

Eventualmente, la organización se convirtió en California Chicano News Media Association y en la semilla de formación de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), de la que Cecilia fue presidente entre 2000 y 2002, para luego ser consagrada en 2007 en su Salón de la Fama.

En 1982, NBC News la contrató como Jefa del Buró Informativo de la Ciudad de México, la primera productora de noticias latina de alguna de las cadenas estadounidenses. Otro hito.

En 1988, Cecilia fue la primera latina aceptada para hacer un “Nieman Fellowship” en la Universidad de Harvard y de regreso a NBC, se integró al Buró de Los Angeles de NBC en Los Angeles, donde cubrió desde el juicio a OJ Simpson hasta las ocurrencias diarias en la ciudad, como fuegos y terremotos.

Le diagnosticaron un agresivo cáncer del seno en 1994 y se sometió a tratamientos que lograron la remisión de la enfermedad, tras recibir un transplante de médula y tratamientos de quimioterapia en City of Hope.

La enfermedad no regresó durante 18 años y Cecilia continuó promoviendo el periodismo, y a los periodistas latinos, siempre aconsejando e impulsando a las nuevas generaciones a lograr sus objetivos y a progresar en el complicado mundo mediático de Estados Unidos, donde el avance de las minorías no era -ni es- tarea sencilla.

Hispanic Business nombró a Cecilia como una de las 100 hispanas más influentes de Estados Unidos, una profesional que siempre aprovechaba para promover la diversidad en los medios y ayudar a periodistas jóvenes.

Tras su retiro de NBC News -donde su pareja George también trabajó por años como corresponsal- Cecilia regresó muchas veces a sus queridas Islas Galápagos para ofrecer su ayuda a la escuela pública elemental fundada por su padre, la primera que existió en el archipiélago.

Ella inició el primer laboratorio de computación de la escuela y ayudó a las mujeres de la isla a iniciar la primera cooperativa de negocios que lleva su nombre, aparte de ofrecer talleres para periodistas en la isla.

Cecilia era amiga personal e impulsora de muchos periodistas latinos, incluyendo la que firma esta nota. Era una mujer generosa, buena y gentil, le gustaba viajar, conversar y comer bien. Era amante de los gatos y excelente abuela de los nietos de su pareja George, a pesar de que ella no tuvo hijos.

Aparte de sus cuatro hermanas: Alexandra, Magdalena, Monserrat y Rocío, dos medios hermanos Eduardo y Alfredo y su pareja George, Cecilia deja una profunda huella en cientos, probablemente miles de periodistas hispanos en Estados Unidos y en la gente de sus queridas islas Galápagos.

Descansa en paz, querida Cecilia.

A petición de su familia, se pide a quienes deseen recordar a Cecilia que donen a la Beca de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ) y al Hospital City of Hope.