Cómo tu clóset contribuye a la contaminación del planeta

Cada año tú (sí, tú) tiras a la basura 68 libras de ropa
Cómo tu clóset contribuye a la contaminación del planeta
Fast Fashion se caracteriza por la alta demanda de prendas a bajos precios y de baja calidad.

Cuando pensamos en polución y destrucción del medio ambiente, nos imaginamos chimeneas de fábricas, minas a cielo abierto, o autopistas repletas de automóviles. Pero existen otras fuentes de polución impensadas que le hacen tanto o más daño al planeta.

La industria de la ropa, por ejemplo, está considerada en la actualidad como una de las mayores fuentes de contaminación del planeta.

Lejos quedaron los días en que nuestros abuelos “invertían” en un vestido o en un traje para usar por años. La tendencia actual de Fast Fashion se caracteriza por la alta demanda de prendas a bajos precios, de baja calidad y que generalmente son descartadas después de una temporada, por otra nueva, o “más a la moda”.

Según la Agencia de protección ambiental (EPA), los norteamericanos tiran más de 68 libras de ropa y telas, por persona, por año.

Debido a la pobre calidad de la vestimenta, las organizaciones de caridad sólo pueden revender el 20% de las prendas donadas. EPA estima que el 84% de las prendas terminan en el basurero o incinerador.

La creciente demanda por ropa barata, a su vez, resulta en la pérdida de empleos en EEUU, ya que los trabajos son reubicados, en su mayoría (60%), en países en vías de desarrollo, principalmente en Latinoamérica o el este de Asia, donde menos del 2% de los trabajadores, en su mayoría mujeres y niños, recibe un salario digno por su trabajo.

Otra manera en la que la industria de la moda reduce el costo de producción es sustituyendo fibras naturales por fibras sintéticas basadas en plástico. En la actualidad, el poliéster, derivado del petróleo, es la fibra más usada en la producción de ropa.

Un ahorro costoso

Según el reporte Materiales para ropa sostenible, realizado Randolph Kirchain, Elsa Olivetti, de la Universidad Tecnológica de Massachussets (MIT), en 2010, la industria de la ropa produjo alrededor de 150,000 millones de prendas, o el equivalente de 20 nuevas prendas para cada persona del planeta.

La producción de más de 150,000 millones de prendas por año, a su vez insume grandes cantidades de electricidad y contamina el agua, con las tinturas tóxicas utilizadas en las telas. El reporte de MIT encontró que, en 2009, la industria de la ropa consumió alrededor de mil millones de kilovatios de electricidad, o 130 millones toneladas de carbón, contribuyendo a las emisiones de invernadero. En la actualidad, la industria de la ropa es responsable por el 10% de las emisiones de carbón del planeta.

Dress to Impress (pero sin destruir el planeta)

¿Qué puede hacer el consumidor para reducir el impacto negativo de Fast Fashion?
Compartimos una lista de consejos.

  • Piensa en tu guardarropa como una inversión. Quizás tengas que pagar un poco más por una prenda hecha de algodón orgánico, o fibras naturales como lana, seda, o lino. Pero al tratarse de vestimenta de mejor calidad, también podrás usarla por más de una temporada, en lugar de llenar tu closet con prendas acrílicas, que al descartar, tardan más de 200 años en descomponerse.  Recuerda que por cada libra de ropa que no desechas, estás evitando entre tres y cuatro libras de dióxido de carbono.
  • Apoya a las compañías que producen “moda sustentable”, usando fibras naturales, evitando tinturas dañinas y protegiendo los derechos de sus trabajadores.